Constelación de Orión: estrellas, nebulosa y cómo encontrarla en el cielo

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Actualizado en marzo, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz

Constelaciones
Actualizado marzo 2026

En julio de 2025, un equipo de la NASA fotografió por primera vez la compañera de Betelgeuse: una estrella oculta que orbita dentro de la atmósfera de la supergigante roja. La llamaron Siwarha (del árabe, «su pulsera»). Lleva ahí probablemente millones de años, removiendo gas, creando polvo y explicando un misterio que los astrónomos arrastraban desde hacía décadas. Esa es la constelación de Orión: cada vez que la miras al cielo, hay algo nuevo que descubrir.

Lo esencial

Qué es: Una de las 88 constelaciones oficiales. Visible desde ambos hemisferios, reconocible por las tres estrellas alineadas de su cinturón.

Estrellas clave: Rigel (supergigante azul, 120.000 veces más luminosa que el Sol) y Betelgeuse (supergigante roja que podría explotar como supernova).

Nebulosa de Orión (M42): A 1.344 años luz, visible a simple vista. El JWST descubrió allí 40 parejas de objetos del tamaño de Júpiter flotando libres (JuMBOs).

Cuándo verla: De diciembre a marzo, mirando al sur (hemisferio norte) o al norte (hemisferio sur). A las 21 h en enero está en su punto más alto.

La constelación de Orión: qué es y por qué la reconoces al instante

Orión ocupa 594 grados cuadrados del cielo, lo que la sitúa en el puesto 26 de las 88 constelaciones oficiales por tamaño. Pero su fama no viene del tamaño, sino de la combinación de estrellas brillantes concentradas en una figura fácil de reconocer: dos hombros, dos pies, tres estrellas en línea formando un cinturón y una «espada» que cuelga debajo.

Está justo sobre el ecuador celeste (declinación +5°), así que se ve desde prácticamente cualquier lugar habitado de la Tierra. En la mitología griega representaba a un cazador gigante; los egipcios la asociaban con Osiris; los mayas la llamaban «el hogar del fuego». Pero lo relevante hoy no es la mitología: es que Orión contiene dos de las estrellas más luminosas del cielo nocturno, una de las nebulosas más estudiadas del universo y un laboratorio de formación estelar que el James Webb está descifrando en tiempo real.

CONSTELACIÓN DE ORIÓN

Betelgeuse

Rigel

Bellatrix

Saiph

Mintaka

Alnilam

Alnitak


M42
espacioentrelazado.es

Las siete estrellas principales de la constelación de Orión

Orión tiene dos supergigantes, tres estrellas en el cinturón y dos en los «pies». Todas son estrellas masivas, jóvenes (unos pocos millones de años) y muy luminosas. Aquí están las cifras actualizadas:

EstrellaMagnitudDistanciaLuminosidad (vs Sol)Tipo
Rigel (β Ori)0,13~860 años luz120.000×Supergigante azul (B8 Ia)
Betelgeuse (α Ori)0,0 – 1,6 (variable)~550-700 años luz126.000×Supergigante roja (M2 Iab)
Bellatrix (γ Ori)1,64~250 años luz6.400×Gigante azul (B2 III)
Alnilam (ε Ori)1,69~2.000 años luz375.000×Supergigante azul (B0 Ia)
Alnitak (ζ Ori)1,77~800 años luz100.000×Supergigante azul (O9.7 Ibe)
Mintaka (δ Ori)2,23~1.200 años luz190.000× (sistema)Sistema de 6 estrellas (O9.5 II)
Saiph (κ Ori)2,09~650 años luz56.000×Supergigante azul (B0.5 Ia)

El truco del cinturón

Las tres estrellas del cinturón de Orión parecen estar en línea, pero están a distancias muy distintas: Alnitak a 800 años luz, Mintaka a 1.200 y Alnilam a 2.000. No son un grupo real: es una alineación casual vista desde la Tierra. Alnilam, la del medio, es la más luminosa de las tres —375.000 veces el Sol— y la más lejana. Si las vieras desde otro punto de la galaxia, no formarían ninguna línea.

Betelgeuse: la supergigante roja que tiene compañera

Betelgeuse es el hombro rojo de Orión. Su diámetro está entre 764 y 887 veces el del Sol: si la pusieras en el centro del sistema solar, su superficie llegaría más allá de la órbita de Marte y se acercaría a la de Júpiter. Tiene una masa de unas 11,6 masas solares y una temperatura superficial de apenas 3.500 K (el Sol está a 5.778 K), pero compensa con un radio tan descomunal que su luminosidad alcanza las 126.000 veces la del Sol.

Entre octubre de 2019 y febrero de 2020, Betelgeuse perdió un 60 % de su brillo. La llamaron la «Gran Atenuación» y medio internet pensó que estaba a punto de explotar. La realidad fue más interesante: una eyección masiva de plasma a 320.000 km/h que, al alejarse de la estrella, se enfrió y formó una nube de polvo que bloqueó la luz. Las imágenes del VLT del ESO y la espectroscopia UV del Hubble (equipo de Andrea Dupree, Harvard) lo confirmaron. Tras el evento, el período de pulsación de 400 días de Betelgeuse se redujo a la mitad.

887

radios solares: el diámetro máximo estimado de Betelgeuse

Si fuera un estadio, el Sol sería una pelota de tenis en el centro del campo

Pero la noticia más reciente es Siwarha. En julio de 2025, Steve Howell (NASA Ames) fotografió directamente una estrella compañera usando la cámara de alta resolución del telescopio Gemini North en Hawái. Siwarha tiene entre 1,4 y 2 masas solares, orbita a solo 4 UA de Betelgeuse (dentro de su atmósfera extendida) con un período de unos 6 años, y parece ser una estrella joven que aún no ha llegado a la secuencia principal.

En enero de 2026, el Hubble detectó la «estela» de Siwarha: un rastro de gas denso y perturbado que la compañera deja al orbitar a través de la atmósfera de Betelgeuse, como un barco cruzando un lago. Este hallazgo, presentado en la reunión 247 de la AAS, explica la periodicidad de ~2.100 días en las variaciones de brillo que llevaba décadas sin explicación.

¿Va a explotar pronto?

Un estudio de 2023 (Hideyuki Saio, Universidad de Tohoku) propuso que Betelgeuse podría estar quemando carbono en su núcleo, lo que significaría una supernova en «unos cientos de años». Pero varios equipos han cuestionado el modelo y el consenso sigue siendo que está en la fase de quema de helio, con la explosión a ~100.000 años. Cuando ocurra, alcanzará magnitud -12 a -13 (casi como la Luna llena), será visible de día durante semanas y proyectará sombras de noche. A 550-700 años luz, no supone ningún peligro para la Tierra.

La nebulosa de Orión: la fábrica de estrellas que puedes ver a simple vista

La nebulosa de Orión (M42) está a 1.344 años luz y mide unos 25 años luz de diámetro. Contiene unas 2.000 masas solares de gas y polvo, y en su centro late el cúmulo del Trapecio: cuatro estrellas jóvenes y masivas (seis si resuelves las binarias) encerradas en un espacio de 1,5 años luz. La más potente, Theta-1 Orionis C, es una estrella tipo O6 de unas 40 masas solares cuya radiación ultravioleta esculpe y destruye el gas que la rodea.

A simple vista, M42 se ve como una mancha borrosa en la «espada» de Orión, justo debajo del cinturón. Con unos prismáticos 10×50 ya se aprecia la nebulosidad, y con un telescopio pequeño puedes resolver las cuatro estrellas del Trapecio.

PARA ENTENDER LA ESCALA

La nebulosa de Orión tiene 25 años luz de diámetro. La estrella más cercana al Sol (Próxima Centauri) está a 4,24 años luz. Dentro de M42 cabrían más de cinco veces esa distancia. Y todo ese espacio está lleno de gas, polvo, estrellas recién nacidas y objetos que todavía no hemos terminado de clasificar.

El JWST ha transformado lo que sabemos de esta nebulosa. En 2023, el programa PDRs4All (liderado por Emilie Habart y Els Peeters, con más de 120 investigadores) identificó más de 600 firmas químicas distintas en los espectros de la región de fotodisociación, donde la radiación UV de las estrellas masivas choca con el gas molecular. Entre esos hallazgos está la primera detección confirmada de catión metilo (CH₃⁺) en un disco protoplanetario, una molécula considerada la «puerta de entrada» a la química orgánica compleja en el espacio.

Paradoja: la misma radiación UV que destruye moléculas también promueve la formación de CH₃⁺. Y como las estrellas masivas que emiten esa radiación mueren rápido (unos pocos millones de años), el catión metilo tiene una ventana para crear moléculas orgánicas más complejas antes de que la fábrica se apague. Es un dato relevante para entender cómo surgen los ingredientes de la vida en otros puntos de la galaxia.

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JuMBOs, la Cabeza de Caballo y Barnard’s Loop: qué más esconde Orión

En octubre de 2023, Samuel Pearson y Mark McCaughrean publicaron un descubrimiento desconcertante: 40 parejas de objetos del tamaño de Júpiter flotando libres por la nebulosa de Orión, sin orbitar ninguna estrella. Los llamaron JuMBOs (Jupiter-Mass Binary Objects). Cada uno tiene entre 0,5 y 13 masas de Júpiter —demasiado pequeños para ser estrellas o enanas marrones— y orbitan entre sí a distancias de 25 a 390 UA.

¿Cómo se forman parejas de planetas sin estrella? La teoría más aceptada (publicada en 2024 en The Astrophysical Journal) propone que nacen como estrellas, a partir del colapso de núcleos de gas, pero la radiación UV de las estrellas OB cercanas les arranca las capas exteriores antes de que acumulen masa suficiente. Es un mecanismo que nadie había previsto.

Agua que se destruye y se recrea cada mes

El JWST reveló que en el disco protoplanetario d203-506 de la nebulosa de Orión, una cantidad de agua equivalente a todos los océanos de la Tierra se destruye y se regenera cada mes. La radiación UV rompe las moléculas de H₂O en hidroxilo (OH), pero se recombinan continuamente. En otro disco (114-426), el JWST detectó hielo de agua a 3 micrones, demostrando que el hielo puede sobrevivir incluso en el entorno hostil de un cúmulo estelar denso.

Justo al sur de Alnitak está la nebulosa Cabeza de Caballo (Barnard 33), una nube oscura recortada contra la nebulosa de emisión IC 434, a 1.375 años luz. En abril de 2024, el JWST publicó las imágenes infrarrojas más detalladas jamás obtenidas de su cresta iluminada, mostrando estructuras a pequeña escala en hidrógeno molecular frío. Y en noviembre de 2023, el telescopio Euclid de la ESA capturó la vista más amplia de toda la región en una sola toma.

Envolviendo toda la zona central de Orión está Barnard’s Loop, un arco gigante de hidrógeno ionizado de unos 300 años luz de diámetro. Se cree que es el remanente de una supernova que ocurrió hace unos 2 millones de años. No se ve a simple vista, pero en fotografías de larga exposición con filtro H-alfa domina toda la región.

Cómo observar la constelación de Orión

Orión es visible entre las latitudes +85° y −75°, lo que cubre prácticamente todo el mundo habitado. Su mejor época es de diciembre a marzo. En enero, en el hemisferio norte, cruza el meridiano alrededor de las 21 h hora local: es cuando está más alta y la atmósfera interfiere menos.

1

Busca el cinturón

Tres estrellas en línea, casi del mismo brillo, separadas por unos 3° (seis lunas llenas de ancho). Es lo primero que se ve. El cinturón apunta al sureste hacia Sirio (la estrella más brillante del cielo) y al noroeste hacia Aldebaran y las Pléyades.

2

Identifica los hombros y los pies

Arriba a la izquierda (vista del hemisferio norte), Betelgeuse: tono rojizo inconfundible. Arriba a la derecha, Bellatrix: azul-blanca. Abajo a la derecha, Rigel: azul brillante, la más luminosa. Abajo a la izquierda, Saiph.

3

Baja a la espada para ver M42

Justo debajo del cinturón, una línea de tres puntos de luz débil: eso es la espada. El punto central no es una estrella, es la nebulosa de Orión. Con prismáticos 10×50 verás nebulosidad; con un telescopio de 100 mm resolverás las cuatro estrellas del Trapecio.

Lo que todavía no sabemos sobre Orión

No sabemos exactamente cuánto le queda a Betelgeuse. El debate entre la quema de carbono (cientos de años) y la quema de helio (100.000 años) sigue abierto, y el descubrimiento de Siwarha complica el análisis de pulsaciones porque la compañera afecta las periodicidades observadas.

No sabemos cómo se forman los JuMBOs. La teoría de la fotoevaporación es la mejor que tenemos, pero no explica por qué se mantienen en parejas tras perder sus envolturas de gas. Si resulta que hay otro mecanismo, podría cambiar nuestra comprensión de cómo se forman los planetas gigantes en general.

Y no sabemos qué papel tienen los campos magnéticos en la formación estelar dentro de la nebulosa de Orión. El estudio BISTRO del JCMT (2024) reveló tres comportamientos magnéticos distintos en la misma nube molecular (comprimido en OMC-1, retorcido en OMC-2, uniforme en OMC-3), pero por qué esa variación ocurre en una región tan compacta sigue sin respuesta clara.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántas estrellas tiene la constelación de Orión?

A simple vista, en cielos oscuros, se pueden contar unas 20-25 estrellas dentro de los límites oficiales de Orión. Las siete principales (Rigel, Betelgeuse, Bellatrix, Saiph, Mintaka, Alnilam y Alnitak) son las que forman la figura reconocible del cazador. Con telescopio, hay miles: solo la nebulosa de Orión contiene un cúmulo de estrellas recién nacidas.

¿Cuándo va a explotar Betelgeuse como supernova?

El consenso científico estima que quedan unos 100.000 años, aunque un estudio controvertido de 2023 sugirió que podría estar en su última fase de quema nuclear (cientos de años). Cuando ocurra, brillará casi como la Luna llena durante semanas. A 550-700 años luz, no representará ningún peligro para la Tierra.

¿Qué son los JuMBOs descubiertos en la nebulosa de Orión?

Son 40 parejas de objetos del tamaño de Júpiter que flotan libres por la nebulosa, sin orbitar ninguna estrella. Los descubrió el telescopio James Webb en 2023. Su existencia desafía tanto la teoría de formación estelar como la planetaria, porque son demasiado pequeños para ser estrellas y los planetas no se forman en parejas libres.

¿Cuánto más grande es Betelgeuse que el Sol?

Betelgeuse tiene un diámetro entre 764 y 887 veces el del Sol. Si la colocaras en el centro del sistema solar, su superficie llegaría más allá de la órbita de Marte. Es 126.000 veces más luminosa que el Sol, aunque su superficie está mucho más fría (3.500 K frente a 5.778 K).

¿Se puede ver la nebulosa de Orión a simple vista?

Sí. En un cielo oscuro sin contaminación lumínica, M42 se ve como una mancha borrosa en la espada de Orión, justo debajo del cinturón. Con unos prismáticos 10×50 se aprecia la nebulosidad con claridad. Con un telescopio de 100 mm puedes resolver las cuatro estrellas del cúmulo del Trapecio en su centro.

¿Qué es Siwarha, la compañera de Betelgeuse?

Siwarha es una estrella de 1,4-2 masas solares descubierta en julio de 2025 por Steve Howell (NASA Ames) con el telescopio Gemini North. Orbita a solo 4 UA de Betelgeuse, dentro de su atmósfera extendida, con un período de unos 6 años. En enero de 2026, el Hubble detectó la estela de gas que Siwarha deja al moverse a través de la atmósfera de Betelgeuse.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— NASA Ames / Howell (2025): Direct imaging of Betelgeuse’s companion Siwarha, The Astrophysical Journal Letters

— NASA Hubble / Dupree (2026): Detection of Siwarha’s wake, presentado en AAS 247 (enero 2026)

— Montargès et al. (2021): Great Dimming of Betelgeuse, Nature

— Pearson & McCaughrean (2023): JuMBOs in the Orion Nebula, JWST NIRCam

— Habart, Peeters et al. (2024): PDRs4All JWST Early Release Science, Astronomy & Astrophysics

— NASA/ESA (2024): Webb captures Horsehead Nebula in unprecedented detail (science.nasa.gov)

— Saio (2023): Evolutionary stage of Betelgeuse inferred from pulsation periods, MNRAS

— JCMT BISTRO Survey (2024): Magnetic fields in the Orion integral-shaped filament, ApJ


Manuel Sánchez Ruiz, autor de Espacio Entrelazado
Escrito por

Fundador y autor de Espacio Entrelazado

Ingeniero de formación y divulgador científico. Escribo sobre astronomía y astrofísica para que cualquier persona pueda entender el universo sin necesidad de un doctorado. Rigor y claridad, siempre.

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