Gravedad de Urano: por qué pesarías menos que en la Tierra

gravedad de Urano - Espacio Entrelazado

Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz

Astronomía
Actualizado julio 2026

Urano tiene catorce veces y media la masa de la Tierra. Y aun así, si pudieras ponerte de pie sobre él, pesarías un 11% menos que aquí. Es el único gigante del sistema solar donde eso ocurre, y la razón es puramente geométrica: la gravedad de Urano es de 8,69 m/s² frente a los 9,81 terrestres, porque toda esa masa está repartida en una bola cuatro veces más ancha.

Lo esencial

Gravedad: 8,69 m/s², equivalente a 0,886 veces la terrestre. La más baja de los cuatro planetas gigantes.

Cuánto pesarías: una persona de 70 kg marcaría el equivalente a unos 62 kg en una báscula.

Por qué es tan baja: tiene 14,5 masas terrestres, pero su radio es unas 4 veces mayor, y la gravedad cae con el cuadrado de la distancia al centro.

Ojo con «superficie»: Urano no tiene suelo. Ese valor se mide al nivel donde la presión es de 1 bar, una convención.

Velocidad de escape: 21,3 km/s, casi el doble que la terrestre. Salir de allí sí sería mucho más difícil.

La cifra y lo que significa

La gravedad superficial de Urano es de 8,69 m/s². Comparada con los 9,81 m/s² de la Tierra, eso da 0,886 g: un 11,4% menos. Traducido a algo cotidiano, alguien de 70 kilos sentiría un peso equivalente al de 62 kilos. Notarías la diferencia, pero podrías caminar sin problemas.

Esto sorprende porque contradice la intuición de que «más grande es más gravedad». La fórmula manda: la gravedad en la superficie de un cuerpo depende de su masa dividida entre el cuadrado de su radio. Urano gana en masa por un factor de 14,5, pero pierde en radio por un factor de 4, y cuatro al cuadrado son 16. La cuenta queda en 14,5 dividido entre 16, algo menos de 1.

GRAVEDAD EN LA SUPERFICIE

En metros por segundo al cuadrado. Urano queda por debajo de la Tierra.

Júpiter 24,8 Neptuno 11,2 Saturno 10,4 Tierra 9,81 Urano 8,69 Marte 3,72 espacioentrelazado.es

De los cuatro gigantes, solo en Urano pesarías menos que en la Tierra. En Júpiter, en cambio, una persona de 70 kg sentiría el equivalente a unos 177.

Urano en cifras

PropiedadUranoComparado con la Tierra
Gravedad superficial8,69 m/s²0,886 veces (un 11% menos)
Masa14,54 masas terrestres14,5 veces más
Radio ecuatorial25.559 kmunas 4 veces mayor
Velocidad de escape21,3 km/scasi el doble (11,2 km/s)
Duración del día17 h 14 min, retrógradounas 7 horas menos
Duración del año84 años terrestres84 veces más
Inclinación del ejeunos 98 gradosla Tierra, 23,5
Temperatura mínima49 K (−224 °C)la más baja del sistema solar

POR QUÉ ESCAPAR SÍ ES MÁS DIFÍCIL

Aquí hay una aparente contradicción que conviene deshacer. La gravedad que sientes de pie es menor que en la Tierra, pero la velocidad de escape es casi el doble. No se contradicen: la primera mide la fuerza en un punto concreto, y la segunda depende de todo el pozo gravitatorio que hay que remontar. Urano tira menos fuerte pero durante muchísima más distancia, porque su masa es enorme y su campo se extiende muchísimo más lejos. Es como una cuesta suave pero interminable.

El problema de decir «superficie» en un planeta sin suelo

Ese 8,69 m/s² lleva una trampa que casi nunca se explica. Urano no tiene una superficie sólida sobre la que ponerse de pie. Es una envoltura de hidrógeno (un 83%), helio (un 15%) y metano (un 2,3%) que se va haciendo más densa hacia dentro hasta convertirse en un fluido caliente y comprimido, sin que exista en ningún momento un límite claro entre atmósfera y suelo.

Por eso los planetólogos acuerdan una referencia: el nivel donde la presión atmosférica es de 1 bar, la misma que hay al nivel del mar en la Tierra. Todos los valores de «gravedad superficial», «radio» y «temperatura» de los gigantes gaseosos están medidos ahí. Es una convención útil, no un lugar físico.

Si descendieras por debajo de ese nivel, la gravedad que sentirías empezaría a comportarse de forma poco intuitiva: al ir dejando masa por encima de ti, la atracción neta cambia. Y mucho antes de llegar a ninguna parte, la presión y la temperatura acabarían contigo.

¿Te está gustando el artículo?

Suscríbete y recibe los próximos artículos directamente en tu correo.

Suscribirme gratis

El planeta que rueda de lado

La gravedad no es lo más raro de Urano. Su eje de rotación está inclinado unos 98 grados, es decir, más de un ángulo recto: en la práctica, el planeta rueda tumbado sobre el plano de su órbita en lugar de girar como una peonza. La Tierra, para comparar, está inclinada 23,5 grados.

Eso produce las estaciones más extremas del sistema solar. Durante 21 años terrestres seguidos, uno de los polos apunta directamente al Sol y no anochece jamás; los otros 21 permanece en oscuridad total. Un año completo dura 84 años, así que una persona nacida en Urano no llegaría a ver dos veranos en el mismo hemisferio.

Lo curioso es que ese régimen brutal de insolación apenas se nota en la temperatura. Cabría esperar que el polo iluminado durante dos décadas se calentara mucho más que el que lleva veinte años a oscuras, y las mediciones dicen que la diferencia es pequeña. Algo redistribuye el calor por la atmósfera de forma mucho más eficiente de lo que los modelos predicen, y no está claro qué.

La explicación más aceptada para esa inclinación es un impacto colosal en el sistema solar temprano, con un cuerpo de varias masas terrestres. No es la única hipótesis, pero es la que mejor encaja con que las lunas y los anillos orbiten también inclinados, siguiendo el ecuador volcado del planeta.

Frío, metano y quizá diamantes

Urano ostenta el récord de temperatura más baja jamás registrada en un planeta del sistema solar: 49 kelvin, unos −224 °C, medidos en su tropopausa. Es más frío que Neptuno pese a estar más cerca del Sol, y eso sigue sin tener una explicación cerrada. La hipótesis principal es que el mismo impacto que lo tumbó le arrancó buena parte del calor interno residual. Lo desarrollamos en cuál es el planeta más frío del sistema solar.

El color azul verdoso viene del metano de la atmósfera alta, que absorbe la luz roja y deja escapar la azul. Y en el interior, a miles de kilómetros de profundidad, las condiciones de presión y temperatura podrían estar comprimiendo el carbono del metano hasta formar diamantes que se hunden lentamente hacia el núcleo: es la famosa lluvia de diamantes que también se propone para su gemelo Neptuno. Se ha reproducido el fenómeno en laboratorio con láseres de alta energía, aunque nadie lo ha observado allí directamente.

Conviene matizar de paso una etiqueta que se usa mal muy a menudo. A Urano y Neptuno se les llama gigantes gaseosos por costumbre, pero técnicamente son gigantes helados: bajo su envoltura de hidrógeno y helio, el grueso de su masa no es gas sino un manto denso de agua, amoniaco y metano a presiones y temperaturas altísimas. No es hielo en el sentido cotidiano —está caliente y es conductor— sino un fluido exótico que los planetólogos llaman así por su composición. Júpiter y Saturno, en cambio, sí son mayoritariamente hidrógeno y helio de arriba abajo.

Esa distinción importa para el asunto de la gravedad, porque es justamente esa composición la que explica la densidad media de Urano y, con ella, la relación entre su masa y su tamaño. Un planeta hecho sobre todo de hidrógeno se hincha mucho más para la misma masa.

Mito frecuente

«En los planetas gigantes la gravedad te aplastaría». En Júpiter, casi: 24,8 m/s² son dos veces y media lo de aquí, y una persona de 70 kg pesaría como 177. Pero en Saturno serían 10,4 m/s² y en Urano, 8,69. Es decir, en dos de los cuatro gigantes la gravedad se parece bastante a la terrestre, y en uno es incluso menor. Lo que te mataría en cualquiera de ellos no es el peso, sino la presión, la temperatura y no tener dónde apoyarte.

Lo que no sabemos, y por qué

La incomodidad de fondo con Urano es que solo lo ha visitado una nave, la Voyager 2, y fue de pasada, en enero de 1986. Todo lo que sabemos con detalle procede de un sobrevuelo de unas horas hace cuarenta años, más lo que se puede sacar con telescopios desde aquí.

Eso deja preguntas grandes abiertas: cómo es exactamente su estructura interna, por qué su campo magnético está descentrado e inclinado de forma tan rara respecto al eje de rotación, o si alguna de sus lunas mayores esconde un océano líquido bajo el hielo. Una misión dedicada a Urano figura entre las prioridades científicas de la próxima década, pero un viaje así tarda más de diez años en llegar.

Mientras tanto, la gravedad es de lo poco que conocemos con precisión, porque se deduce del movimiento de sus lunas y de la trayectoria que siguió la Voyager al pasar. Si te interesa cómo cambia de un mundo a otro y qué le hace al cuerpo humano, tenemos el caso mejor documentado en los efectos de la gravedad lunar, y el panorama completo en la guía de los planetas. La gravedad también decide, por cierto, cuál es la montaña más alta que puede sostener cada mundo.

Sigue explorando el universo

Cada semana un nuevo artículo sobre astronomía y astrofísica. Sin jerga innecesaria.

Quiero seguir aprendiendo

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la gravedad de Urano?

8,69 m/s², lo que equivale a 0,886 veces la gravedad terrestre. Se mide al nivel donde la presión atmosférica es de 1 bar, ya que Urano no tiene superficie sólida. Es la gravedad más baja de los cuatro planetas gigantes del sistema solar.

¿Cuánto pesaría una persona en Urano?

Alrededor de un 11% menos que en la Tierra. Alguien de 70 kg sentiría un peso equivalente a unos 62 kg. Es uno de los pocos lugares del sistema solar con gravedad parecida a la terrestre, aunque no habría nada sólido sobre lo que apoyarse.

¿Por qué la gravedad de Urano es menor que la de la Tierra si es mucho más grande?

Porque la gravedad en superficie depende de la masa dividida entre el cuadrado del radio. Urano tiene 14,5 veces la masa terrestre, pero su radio es unas 4 veces mayor, y 4 al cuadrado son 16. Al dividir 14,5 entre 16 sale un valor algo menor que 1, y por eso su gravedad queda por debajo de la nuestra.

¿Cuál es la velocidad de escape de Urano?

21,3 km/s, casi el doble que los 11,2 km/s de la Tierra. No es contradictorio con su gravedad superficial más baja: esta última mide la fuerza en un punto, mientras que la velocidad de escape depende de la profundidad total del pozo gravitatorio, y el de Urano es mucho más extenso.

¿Se puede aterrizar en Urano?

No, porque no hay dónde. Urano es una envoltura de hidrógeno, helio y metano que se vuelve progresivamente más densa hacia el interior, sin ninguna frontera sólida. Una sonda que descendiera sería destruida por la presión y la temperatura mucho antes de encontrar algo parecido a un suelo.

¿Por qué Urano gira de lado?

Su eje está inclinado unos 98 grados, así que rueda tumbado sobre el plano de su órbita. La explicación más aceptada es un impacto gigantesco durante la formación del sistema solar, con un cuerpo de varias masas terrestres. Encaja con que sus lunas y sus anillos orbiten siguiendo ese mismo ecuador volcado.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— NASA: Uranus Fact Sheet, NASA Space Science Data Coordinated Archive

— NASA / JPL: datos del sobrevuelo de la Voyager 2 a Urano, enero de 1986

Planetary Science and Astrobiology Decadal Survey: prioridad de una misión orbital a Urano

— Experimentos de compresión de hidrocarburos con láser sobre la formación de diamantes en gigantes helados

Manuel Sánchez Ruiz, autor de Espacio Entrelazado
Escrito por

Fundador y autor de Espacio Entrelazado

Ingeniero de formación y divulgador científico. Escribo sobre astronomía y astrofísica para que cualquier persona pueda entender el universo sin necesidad de un doctorado. Rigor y claridad, siempre.

Artículos patrocinados

Mantente actualizado

Únete a nuestra Newsletter