Astrofotografía para principiantes: equipo, ajustes y sitios

astrofotografía para principiantes - Espacio Entrelazado

Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz

Astronomía
Actualizado julio 2026

La primera foto decente de la Vía Láctea que hagas no necesitará un telescopio. Necesitará una cámara con modo manual, un trípode y veinte segundos de exposición. El equipo caro viene después, y para muchísima gente no viene nunca. Lo que separa una foto con estrellas movidas de una nítida no es el presupuesto: es entender que la Tierra gira, y saber cuántos segundos tienes antes de que se note. La astrofotografía empieza ahí, y es la puerta de entrada más común a la astronomía de aficionado.

Lo esencial

Qué necesitas de verdad: una cámara con modo manual, un trípode estable y un objetivo luminoso. Nada más para empezar.

El ajuste que lo decide todo: el tiempo de exposición. La regla de los 500 dice que puedes exponer 500 dividido entre tu distancia focal antes de que las estrellas salgan movidas.

El truco que multiplica la calidad: apilar. El ruido baja con la raíz cuadrada del número de tomas: 16 fotos apiladas tienen cuatro veces menos ruido que una.

Dónde ir: a un cielo de clase Bortle 1 a 3. Desde una ciudad no se puede, y no es cuestión de ajustes.

Cuándo: en luna nueva, más o menos cinco días arriba o abajo. La Luna llena arruina el cielo profundo tanto como una farola.

Qué equipo necesitas para empezar

Vamos a los datos, porque en este tema circula mucha lista de la compra innecesaria.

Una cámara con modo manual. Cualquiera que te deje fijar exposición, apertura e ISO a mano. Vale una réflex o una sin espejo de hace diez años. Los móviles recientes con modo noche también dan resultados sorprendentes, aunque con menos margen para editar.

Un trípode estable. Aquí sí conviene no ahorrar. Vas a hacer exposiciones de 15 a 30 segundos, y una ráfaga de viento sobre un trípode ligero se lleva la toma por delante. Un trípode mediocre estropea más fotos que un objetivo mediocre.

Un objetivo luminoso y angular. Luminoso significa apertura máxima de f/2,8 o menor. Angular significa una distancia focal corta, entre 14 y 35 milímetros, porque cuanto más abras el ángulo más tiempo puedes exponer sin que las estrellas se muevan. El clásico objetivo de 50 mm f/1,8, que suele ser el más barato del catálogo, funciona bien y cuesta poco.

Lo que NO necesitas todavía

Un telescopio, una montura ecuatorial motorizada o una cámara astronómica refrigerada son herramientas para fotografiar galaxias y nebulosas pequeñas, no para empezar. Comprarlas antes de dominar el trípode es la forma más rápida de acabar con material caro cogiendo polvo. Primero la Vía Láctea con trípode; el seguimiento, cuando esa foto ya te salga bien.

La regla de los 500: cuántos segundos puedes exponer

La Tierra da una vuelta cada 24 horas, así que las estrellas se desplazan por el cielo unos 15 grados por hora. Si expones demasiado, dejan de ser puntos y se convierten en trazos. La regla clásica para saber dónde está el límite es dividir 500 entre la distancia focal de tu objetivo.

SEGUNDOS DE EXPOSICIÓN ANTES DE QUE LAS ESTRELLAS SE MUEVAN

Regla de los 500. La barra clara es sensor completo; la oscura, un sensor APS-C.

14 mm 36 s 24 s

24 mm 21 s 14 s

35 mm 14 s 9,5 s

50 mm 10 s 6,7 s

135 mm 3,7 s 2,5 s

Cuanto más angular el objetivo, más tiempo tienes. Por eso se empieza por el gran angular.

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Ojo con un detalle que casi nadie menciona: si tu cámara tiene sensor APS-C, hay que multiplicar antes la focal por el factor de recorte, que suele ser 1,5 o 1,6. Un 24 mm en APS-C se comporta como un 36 mm, así que no tienes 21 segundos sino unos 14.

Y una advertencia honesta: la regla de los 500 viene de la época del carrete y es generosa. Con un sensor moderno de 40 o 60 megapíxeles, ampliando al 100 %, verás trazo antes de llegar a ese límite. Si te importa la nitidez a tamaño completo, usa la regla NPF, que además de la focal tiene en cuenta la apertura y el tamaño del píxel del sensor. Varias aplicaciones de planificación nocturna la calculan solas.

Los ajustes, paso a paso

1

Modo manual y formato RAW

El JPEG tira información que luego necesitarás para levantar las zonas oscuras. En astrofotografía el RAW no es una preferencia, es un requisito.

2

Enfoca a mano sobre una estrella brillante

El autofoco no funciona de noche. Activa la vista en directo, amplía al máximo sobre la estrella más brillante que veas y gira el anillo hasta que sea un punto lo más pequeño posible. La marca de infinito del objetivo no es fiable: casi ninguno enfoca exactamente ahí.

3

Abre al máximo y sube el ISO

Apertura máxima del objetivo, o un tercio de paso por debajo si las estrellas de las esquinas salen deformadas. ISO entre 1600 y 3200 para empezar. Sí, saldrá ruido: se resuelve apilando, no bajando el ISO.

4

Dispara con retardo y haz muchas tomas

Usa el temporizador de dos segundos para que el pulsador no vibre la cámara. Y no hagas una foto: haz veinte o treinta iguales seguidas. Las vas a necesitar en el paso siguiente.

5

Apila las tomas en el ordenador

Un programa de apilado alinea las estrellas y promedia las tomas. Como el ruido es aleatorio y la señal no, el ruido se cancela. Hay opciones gratuitas y de sobra para empezar.

menos ruido apilando 16 tomas en lugar de disparar una

El ruido baja con la raíz cuadrada del número de tomas: para reducirlo a la mitad hacen falta 4; para dividirlo entre 4, 16

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Dónde ir: la escala Bortle

Este es el factor que más pesa, y es el único que no se arregla con dinero ni con ajustes. En 2001, el astrónomo John Bortle publicó en Sky & Telescope una escala de nueve niveles para clasificar la oscuridad de un cielo. Va del 1, un cielo prístino donde la Vía Láctea proyecta sombras, al 9, el centro de una gran ciudad donde apenas se distinguen media docena de estrellas.

Clase BortleDóndeQué puedes fotografiar
1 a 2Alta montaña, desierto, islas con protección lumínicaTodo: Vía Láctea con detalle, nebulosas débiles, luz zodiacal
3Zona rural lejos de núcleos urbanosVía Láctea nítida y la mayoría de objetos de cielo profundo
4 a 5Rural con pueblos cerca, extrarradioVía Láctea visible pero apagada; objetos brillantes
6 a 7Periferia urbanaLa Luna, planetas, constelaciones. La Vía Láctea ya no
8 a 9CiudadLa Luna y poco más. Ningún ajuste lo compensa

Para saber en qué clase estás, lo práctico es consultar un mapa de contaminación lumínica antes de decidir a dónde conduces. En España hay varios enclaves con protección específica del cielo nocturno, y la isla de La Palma es el caso extremo: tiene una ley del cielo desde 1988 y alberga el Observatorio del Roque de los Muchachos. Si te pilla más cerca alguno de los observatorios astronómicos repartidos por España, sus alrededores suelen ser buena apuesta: no los ponen ahí por casualidad.

Los tres errores que arruinan una salida

Ir con luna. Una Luna llena ilumina el cielo más que un pueblo cercano. Consulta la fase lunar antes de elegir la noche: quieres luna nueva.

Mirar el móvil. La vista tarda entre 20 y 30 minutos en adaptarse a la oscuridad y un segundo de pantalla blanca lo deshace. Pon el modo rojo o baja el brillo al mínimo.

Olvidar el rocío. El objetivo se empaña a mitad de sesión y no te das cuenta hasta revisar las fotos. Una resistencia calefactora barata lo evita; una toalla, no.

Qué fotografiar primero

La Vía Láctea. Es el objetivo natural de cualquiera que empieza y no necesita nada más que lo descrito arriba. Desde el hemisferio norte, el núcleo galáctico —la parte espectacular— se ve mirando al sur entre finales de primavera y principios de otoño.

Una lluvia de meteoros. No hace falta apuntar bien: se deja la cámara disparando en intervalos durante horas apuntando a una zona amplia de cielo y luego se eligen las tomas con rastro. Las Perseidas de agosto son las más cómodas del año en el hemisferio norte por temperatura y tasa de meteoros.

Constelaciones enteras. Un plano amplio de Orión o de Casiopea sale bien con 20 segundos y sirve para aprender a identificarlas: revisar la foto en casa comparándola con un mapa fija los patrones mucho mejor que mirar al cielo. Si andas perdido, empieza por la lista de las 88 constelaciones oficiales.

Y si viajas al norte en invierno, fotografiar una aurora boreal es más fácil de lo que parece: son mucho más brillantes que la Vía Láctea y admiten exposiciones cortas, de 2 a 10 segundos.

La edición no es hacer trampa

Un archivo RAW recién salido de la cámara se ve plano y grisáceo. Eso no es un defecto: es que contiene mucha más información de la que una pantalla muestra de golpe, y el trabajo consiste en repartirla. Estirar el histograma para separar las luces del fondo, corregir el balance de blancos —la contaminación lumínica tiñe el cielo de naranja— y eliminar el gradiente de luz que deja el horizonte urbano.

La frontera está en no inventar. Realzar lo que el sensor registró es procesado; añadir una Vía Láctea de otra foto o pegar una Luna gigante que nunca estuvo ahí es otra cosa. La primera práctica es estándar en observatorios profesionales; la segunda circula mucho por redes sociales y conviene saber distinguirlas.

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Preguntas frecuentes

¿Qué equipo necesito para empezar en astrofotografía?

Una cámara con modo manual, un trípode estable y un objetivo luminoso de entre 14 y 35 milímetros con apertura f/2,8 o menor. No hace falta telescopio ni montura motorizada para fotografiar la Vía Láctea, constelaciones o lluvias de meteoros.

¿Qué es la regla de los 500?

Es la forma rápida de calcular cuántos segundos puedes exponer antes de que las estrellas salgan como trazos: divide 500 entre la distancia focal del objetivo. Con un 24 mm son unos 21 segundos. Si tu cámara es APS-C, multiplica antes la focal por el factor de recorte, normalmente 1,5 o 1,6.

¿Por qué se apilan varias fotos en astrofotografía?

Porque el ruido del sensor es aleatorio y la señal de las estrellas no. Al promediar varias tomas, el ruido se cancela y la señal se mantiene. El ruido baja con la raíz cuadrada del número de tomas: 4 fotos lo reducen a la mitad y 16 lo dividen entre cuatro.

¿Se puede hacer astrofotografía desde la ciudad?

Solo de objetos muy brillantes: la Luna, los planetas y algunas constelaciones. Un cielo urbano es clase Bortle 8 o 9, y ahí la Vía Láctea y el cielo profundo son inalcanzables por mucho que se ajuste la cámara. Para eso hay que desplazarse a un cielo de clase 3 o mejor.

¿Cuál es la mejor noche para fotografiar el cielo?

Una noche despejada de luna nueva, o dentro de los cinco días anteriores o posteriores. La Luna llena ilumina el cielo tanto como la contaminación lumínica de un pueblo cercano y borra todo lo débil. Para fotografiar la propia Luna, en cambio, interesa justo lo contrario.

¿Se puede hacer astrofotografía con el móvil?

Sí, los móviles recientes con modo noche y modo profesional logran fotos reconocibles de la Vía Láctea si se apoyan en un trípode. La limitación no es la lente sino el tamaño del sensor: recoge mucha menos luz, así que el resultado admite mucho menos margen de edición que un archivo RAW de una cámara.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— J. E. Bortle: Introducing the Bortle Dark-Sky Scale, Sky & Telescope (febrero de 2001)

— Instituto de Astrofísica de Canarias: Ley del Cielo de 1988 y calidad astronómica de los observatorios canarios (iac.es)

— NASA: Astrophotography basics, guía de exposición y seguimiento (nasa.gov)

— International Dark-Sky Association: criterios de certificación de cielos oscuros (darksky.org)

Manuel Sánchez Ruiz, autor de Espacio Entrelazado
Escrito por

Fundador y autor de Espacio Entrelazado

Ingeniero de formación y divulgador científico. Escribo sobre astronomía y astrofísica para que cualquier persona pueda entender el universo sin necesidad de un doctorado. Rigor y claridad, siempre.

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