Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz
Astronomía
Actualizado julio 2026
James Bradley pasó veinte años midiendo la posición de una estrella para demostrar que la Tierra se mueve alrededor del Sol. Lo consiguió, pero además encontró algo que no buscaba: la estrella describía un pequeño bucle adicional que se repetía cada 18,6 años. No era un error del telescopio. Era el eje de la Tierra cabeceando, empujado por la Luna. Lo anunció el 14 de febrero de 1748 y lo llamó nutación.
Lo esencial
Qué es: una oscilación pequeña y rápida del eje terrestre, superpuesta al movimiento lento de la precesión.
Periodo principal: 18,6 años, el mismo que tarda el plano orbital de la Luna en dar una vuelta respecto a la eclíptica.
Amplitud: unos 9,2 segundos de arco en oblicuidad y unos 17,2 en longitud. Es un movimiento diminuto.
Causa: la Luna, sobre todo. Su órbita está inclinada respecto a la de la Tierra, y ese desajuste hace que su tirón sobre el abultamiento ecuatorial cambie de dirección.
Cuánto es 9,2 segundos de arco
Antes de nada conviene fijar la escala, porque «el eje de la Tierra oscila» suena a catástrofe y no lo es en absoluto.
Un grado tiene 60 minutos de arco, y cada minuto, 60 segundos. Así que un segundo de arco es la 3.600ª parte de un grado. Para hacerte una idea: la Luna llena mide unos 1.800 segundos de arco de lado a lado. La nutación mueve el eje unos 9,2. Es decir, menos de la doscentésima parte del diámetro aparente de la Luna.
9,2″
segundos de arco: toda la amplitud del cabeceo
Equivale al grosor de un pelo visto a unos 2 metros de distancia. Que en 1748 alguien midiera eso con un telescopio de tubo largo dice mucho de Bradley.
Es un movimiento invisible a simple vista y sin la menor consecuencia para el clima o la vida cotidiana. Pero para cualquier medida astronómica precisa es imprescindible: sin corregir la nutación, las coordenadas de todo el catálogo estelar se desplazan.
La Tierra no es una esfera, y ahí está la clave
Si la Tierra fuera una esfera perfecta, no habría ni precesión ni nutación. La gravedad de la Luna tiraría por igual de todos lados y no habría par de fuerzas que girase nada.
Pero la Tierra gira, y al girar se ha abultado por el ecuador: su diámetro ecuatorial es unos 43 kilómetros mayor que el polar. Ese anillo de material sobrante es del que tiran la Luna y el Sol. Como el eje está inclinado 23,44 grados, el tirón no cae simétrico y produce un par de fuerzas que intenta enderezar el planeta.
Y aquí ocurre lo que hace un giroscopio: en lugar de enderezarse, el eje gira lateralmente. Es exactamente lo que ves en una peonza que empieza a perder velocidad: no se cae, describe un cono. Eso es la precesión, y la nutación es el temblor superpuesto a ese cono.
| Movimiento | Periodo | Amplitud | Causa principal |
|---|---|---|---|
| Rotación | 23 h 56 min | 360° | Inercia de la formación |
| Precesión | ~25.800 años | 23,44° de radio | Luna y Sol sobre el ecuador |
| Nutación | 18,6 años | 9,2 segundos de arco | Inclinación de la órbita lunar |
| Movimiento polar | ~433 días | unos pocos metros | Reparto de masas del planeta |
Los cuatro ocurren a la vez. La rotación es el giro diario; la precesión, el cono lentísimo; la nutación, el temblor sobre ese cono; y el movimiento polar es otra cosa distinta —el eje desplazándose dentro del planeta unos metros—, que suele confundirse con la nutación y no tiene nada que ver.
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Por qué justo 18,6 años
Esta es la parte bonita, y explica de dónde sale un número tan raro. La órbita de la Luna no está en el mismo plano que la de la Tierra alrededor del Sol: está inclinada unos 5,1 grados. Los dos planos se cortan en una línea, y los puntos donde la Luna cruza se llaman nodos.
Esos nodos no se quedan quietos: van girando hacia atrás y completan una vuelta entera en 18,6 años. Cuando cambian de posición, cambia también la dirección desde la que la Luna tira del abultamiento ecuatorial terrestre. Y el eje responde con ese cabeceo periódico.
Dicho de la forma más corta posible: la nutación es la firma de la órbita lunar escrita en el eje de la Tierra. Si la Luna no existiera o si su órbita no estuviese inclinada, este movimiento no existiría.
El mismo ciclo que gobierna los eclipses
Ese giro de los nodos tiene otra consecuencia mucho más visible: los eclipses solo pueden ocurrir cuando la Luna está cerca de un nodo, porque es el único momento en que los tres cuerpos se alinean de verdad. Por eso no hay eclipse cada mes pese a que hay luna nueva cada 29,5 días. El mismo mecanismo que produce la nutación es el que decide cuándo hay eclipses.
Bradley buscaba otra cosa
La historia del descubrimiento es un caso ejemplar de cómo funciona la ciencia observacional. Bradley perseguía la paralaje estelar: el desplazamiento aparente que debería mostrar una estrella cercana si la Tierra realmente se mueve alrededor del Sol. Era la prueba directa que le faltaba al heliocentrismo, y llevaba pendiente casi dos siglos.
No la encontró — las estrellas están demasiado lejos y la paralaje no se midió hasta 1838. Pero encontró dos efectos que nadie esperaba. Primero, en 1728, la aberración de la luz: las estrellas se desplazan porque la Tierra se mueve mientras la luz recorre el telescopio. Fue la primera prueba física directa del movimiento terrestre, y llegó por accidente.
Y después, tras seguir observando entre 1727 y 1747, notó un residuo que la aberración no explicaba: un bucle adicional que se repetía cada 18,6 años. Esperó veinte años a completar un ciclo entero antes de publicar. Esa paciencia es la razón de que el resultado se aceptara de inmediato.
Para qué sirve saberlo hoy
Podría parecer un tecnicismo de catálogo, pero la nutación se corrige a diario en sistemas que usas sin pensar:
Geodesia y navegación por satélite
Para situar un satélite hay que relacionar un sistema de referencia fijo respecto a las estrellas con otro que gira con el planeta. Esa conversión incluye la nutación. Sin ella, las posiciones acumulan errores.
Radioastronomía de larga base
Combinar radiotelescopios separados miles de kilómetros exige conocer su orientación con una precisión brutal. Es, de hecho, la técnica con la que hoy se mide la propia nutación, con exactitud muy superior a la de Bradley.
Radiografía del interior del planeta
Esta es la más interesante. La respuesta del eje a los tirones depende de cómo está repartida la masa dentro de la Tierra y de si el núcleo líquido acompaña o se retrasa. Medir las pequeñas discrepancias entre la nutación observada y la calculada aporta información sobre el acoplamiento entre el núcleo y el manto, un lugar donde no se puede meter ningún instrumento.
Ese tercer punto es lo que convierte un tecnicismo en algo notable: observando cómo tiembla el eje se deduce cómo es el interior del planeta. Es el mismo tipo de razonamiento por el que la rotación de Saturno se dedujo de las ondas en sus anillos: cuando no puedes ir a mirar, mides el efecto.
Nutación y precesión no son lo mismo
Es la confusión más habitual, así que conviene dejarla clara. Ambas mueven el eje, pero a escalas incomparables:
La precesión es enorme y lentísima: un cono de 23,44 grados de radio que tarda 25.800 años. Sus efectos son históricos y culturales — es la razón de que la Estrella Polar no haya sido siempre la Polar y de que los signos del zodiaco ya no coincidan con el cielo.
La nutación es diminuta y rápida: 9,2 segundos de arco cada 18,6 años. Ningún efecto cultural, ninguna consecuencia climática, pero imprescindible para la precisión técnica. Una es el trazo grueso; la otra, la corrección fina.
Lo que todavía no encaja del todo
La nutación se calcula con modelos que incluyen más de un centenar de términos periódicos, y funcionan extraordinariamente bien. Pero quedan discrepancias pequeñas entre lo predicho y lo medido, y esas diferencias son justamente lo que se investiga.
La causa está dentro del planeta. La Tierra no es un sólido rígido: tiene un núcleo externo líquido y otro interno sólido que no responden igual que el manto a los tirones de la gravedad lunar, además de océanos y atmósfera que se redistribuyen. Modelar todo eso con exactitud sigue abierto, y cada mejora en la medida obliga a refinar lo que creemos saber sobre cómo se comporta la materia bajo nuestros pies.
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Preguntas frecuentes sobre la nutación
¿Qué es el movimiento de nutación?
Una oscilación pequeña y periódica del eje de rotación terrestre, superpuesta al movimiento mucho mayor de la precesión. Su componente principal tiene un periodo de 18,6 años y una amplitud de unos 9,2 segundos de arco.
¿Cuál es la diferencia entre precesión y nutación?
La precesión es el giro cónico lento del eje, con un radio de 23,44 grados y un periodo de unos 25.800 años. La nutación es el temblor rápido y diminuto superpuesto a ese cono: 9,2 segundos de arco cada 18,6 años. Una cambia el aspecto del cielo a lo largo de los siglos; la otra solo importa para medidas de precisión.
¿Por qué el periodo de la nutación es de 18,6 años?
Porque es el tiempo que tardan los nodos de la órbita lunar en dar una vuelta completa. La órbita de la Luna está inclinada unos 5,1 grados respecto a la de la Tierra, y al girar esa línea de nodos cambia la dirección desde la que la Luna tira del abultamiento ecuatorial terrestre.
¿Quién descubrió la nutación?
James Bradley, que la anunció el 14 de febrero de 1748 tras observar posiciones estelares entre 1727 y 1747. Buscaba en realidad la paralaje estelar, y por el camino descubrió también la aberración de la luz en 1728.
¿La nutación afecta al clima o a las estaciones?
No de forma perceptible. Con una amplitud de 9,2 segundos de arco, el cambio en la inclinación del eje es unas mil veces menor que el que haría falta para alterar las estaciones. Su relevancia es exclusivamente técnica: astronomía de precisión, geodesia y navegación por satélite.
¿Existiría la nutación sin la Luna?
Habría una componente mucho menor causada por el Sol, pero el término dominante de 18,6 años desaparecería: procede directamente de la inclinación y el giro de la órbita lunar. La nutación es, en la práctica, la huella de la Luna sobre el eje terrestre.
FUENTES Y PARA SABER MÁS
— J. Bradley, comunicación a la Royal Society sobre la nutación del eje terrestre, 14 de febrero de 1748
— Servicio Internacional de Rotación Terrestre (IERS): modelos de precesión-nutación y parámetros de orientación
— NASA: parámetros del sistema Tierra-Luna, inclinación orbital y regresión de los nodos







