Astronomía

Nube de Oort: dónde acaba de verdad el sistema solar

El cinturón de Kuiper llega a 50 unidades astronómicas. La nube de Oort, a 100.000, y nadie la ha visto nunca. Dónde termina el dominio del Sol.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 15 de octubre de 2023 Actualizado el 8 de septiembre de 2026 11 min de lectura
nube de Oort - Espacio Entrelazado
nube de Oort - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. La pregunta está mal planteada
  2. Donde el Sol deja de soplar
  3. Una región deducida, no observada
  4. Un billón de objetos y aun así vacía
  5. Sedna, el objeto que no encaja
  6. Lo que todavía no sabemos
  7. Preguntas frecuentes
  8. ¿Qué es la nube de Oort?
  9. ¿Dónde acaba el sistema solar exactamente?
  10. ¿En qué se diferencian el cinturón de Kuiper y la nube de Oort?
  11. ¿Ha salido ya la Voyager 1 del sistema solar?
  12. ¿Cuántos objetos hay en la nube de Oort?
  13. ¿Qué es Sedna y por qué es importante?

La sonda Voyager 1 despegó en 1977, lleva 49 años volando y es el objeto humano más lejano. Los titulares dicen desde hace tiempo que ya salió del sistema solar. Depende de qué se entienda por salir: si el límite es el punto donde el Sol deja de mandar gravitatoriamente, a la sonda le quedan unos 300 años solo para llegar al borde interior de la última región, y unos 30.000 más para atravesarla. Esa región es la nube de Oort, y tiene una particularidad notable: nadie la ha visto jamás.

LO ESENCIAL

Hay tres fronteras distintas: donde se frena el viento solar, donde acaban los objetos conocidos y donde termina el dominio gravitatorio del Sol. Están a distancias abismalmente distintas.

La nube de Oort es una deducción: se infirió en 1950 a partir de las órbitas de los cometas, y sigue sin observarse directamente.

Llega a 100.000 unidades astronómicas: más de un tercio del camino hasta la estrella más cercana.

Y está vacía: pese a contener quizá un billón de cometas, sus vecinos más próximos están tan lejos como el Sol de Urano.

La pregunta está mal planteada

«¿Dónde acaba el sistema solar?» no tiene una respuesta, tiene tres, y por eso las noticias se contradicen. Cada una usa un criterio distinto y todas son legítimas.

El primer criterio es magnético: el punto donde el viento de partículas que sopla el Sol pierde fuerza y se detiene contra el gas del espacio interestelar. Se llama heliopausa y está a unas 120 unidades astronómicas. El segundo es observacional: hasta dónde llegan los cuerpos que hemos detectado. Más allá de Neptuno, el último de los gigantes de hielo, se acaban bruscamente alrededor de las 50 unidades. Y el tercero es gravitatorio: hasta dónde manda el Sol frente al tirón del resto de la galaxia, es decir, hasta dónde hace falta superar su velocidad de escape para marcharse, y ahí hablamos de unas 100.000 unidades astronómicas, casi mil veces más lejos que la heliopausa.

TODO EL SISTEMA SOLAR, EN ESCALA LOGARÍTMICA

Una escala normal no sirve: la última frontera está cien mil veces más lejos que la Tierra

KUIPERNUBE DE OORTTierra1 UANeptuno30 UAHeliopausa120 UASedna, lo más lejos937 UABorde de Oort100.000 UAPróxima Centauri268.000 UAVoyager 1, hoyEscala logarítmica: cada tramo igual multiplica la distancia por diez.

Una unidad astronómica es la distancia entre la Tierra y el Sol, unos 150 millones de kilómetros. espacioentrelazado.es

Fíjate en lo que hace la escala logarítmica del gráfico: cada tramo igual multiplica la distancia por diez. Si el dibujo fuera lineal y la Tierra estuviera a un milímetro del Sol, el borde de la nube de Oort quedaría a cien metros, y todo lo demás —planetas, Kuiper, sondas— se amontonaría en el primer centímetro.

Donde el Sol deja de soplar

El Sol no solo emite luz: expulsa continuamente partículas cargadas a cientos de kilómetros por segundo. Ese viento infla una burbuja gigante llamada heliosfera, y la burbuja termina donde la presión del viento solar iguala a la del medio interestelar. Esa superficie es la heliopausa.

Sabemos dónde está porque dos sondas la han cruzado y lo han contado. La Voyager 1 lo hizo el 25 de agosto de 2012, a unas 121 unidades astronómicas, y la Voyager 2 el 5 de noviembre de 2018, a 119. En ambos casos, los instrumentos registraron lo mismo: caída brusca de las partículas procedentes del Sol y subida de los rayos cósmicos galácticos. Es el único límite del sistema solar que se ha medido in situ, y probablemente el único que se medirá así en mucho tiempo.

Ese cruce es el que generó los titulares de «la Voyager sale del sistema solar». Es cierto con el criterio magnético y falso con el gravitatorio: la sonda sigue, y seguirá durante milenios, dentro del territorio que el Sol domina con su gravedad.

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Una región deducida, no observada

Aquí está lo que hace singular a la nube de Oort. Todo lo demás del sistema solar se ha fotografiado: los planetas, sus lunas, los objetos del cinturón de Kuiper —a algunos de los cuales la sonda New Horizons los visitó de cerca—, asteroides de pocos metros. De la nube de Oort no se ha visto ni un solo cuerpo en su sitio. Sus miembros son negros, diminutos para la distancia a la que están y no reflejan prácticamente nada de una luz solar que allí llega debilísima.

Existe porque hay que explicar algo que sí se observa. El astrónomo neerlandés Jan Oort se fijó en 1950 en dos rarezas de los cometas de período largo, los que tardan miles de años en volver. Primera: sus órbitas los llevan a alejarse decenas de miles de unidades astronómicas, siempre en el mismo rango. Segunda, y más reveladora: entran desde todas las direcciones por igual, incluso perpendiculares al plano donde giran los planetas.

Ese segundo detalle obliga a una conclusión geométrica. Si vinieran de un anillo aplanado como el Kuiper, llegarían más o menos por el plano de los planetas. Si llegan desde cualquier ángulo, el depósito del que salen tiene que ser una esfera que nos rodea por completo. Oort dedujo la forma y el tamaño de una región entera contando de dónde venían unos cuantos cometas, y setenta y cinco años después seguimos sin haberla visto.

Lo que la hace despertar

A esa distancia el Sol es una estrella brillante más, y su tirón es tan débil que cualquier perturbación externa basta para desviar un cuerpo. El paso de otra estrella a unos años luz, o simplemente la marea gravitatoria de la propia galaxia, empuja de vez en cuando a alguno de esos objetos hacia dentro. Tras un viaje de miles de años, llega al sistema solar interior, se calienta y desarrolla coma y cola: eso es un cometa de período largo. Cada uno que aparece en nuestro cielo es una muestra gratuita de una región que no podemos visitar.

Un billón de objetos y aun así vacía

Las estimaciones hablan de del orden de un billón de cuerpos helados de más de un kilómetro en la nube de Oort. Suena a multitud, y es exactamente lo contrario, porque hay que dividir esa cantidad entre un volumen desmesurado.

Si repartes un billón de objetos en una esfera de 100.000 unidades astronómicas de radio, a cada uno le corresponde un cubo de espacio de unos 2.400 millones de kilómetros de lado. Es decir: el vecino más cercano de un cometa de la nube de Oort está aproximadamente a la distancia que separa el Sol de Urano. Si te pusieras encima de uno de esos cuerpos, no verías absolutamente nada más que estrellas. La región más poblada de objetos del sistema solar es también, con diferencia, la más vacía.

RegiónDistanciaForma¿Se ha visto?
Cinturón de Kuiper30 a 50 UAAnillo aplanado, en el plano de los planetasSí, miles de objetos
Heliopausaunas 120 UASuperficie de la burbuja del viento solarCruzada por dos sondas
Disco dispersohasta cientos de UAÓrbitas muy alargadas e inclinadasAlgunos, como Sedna
Nube de Oort2.000 a 100.000 UAEsfera que rodea el sistema por completoNunca, solo deducida

Sedna, el objeto que no encaja

Entre el Kuiper y la nube de Oort hay un hueco que debería estar vacío y no lo está del todo. El caso más llamativo es Sedna, descubierto en 2003: su punto más cercano al Sol está a 76 unidades astronómicas, ya fuera del Kuiper, y el más lejano a unas 937. Tarda del orden de 11.400 años en dar una vuelta, así que la última vez que estuvo donde está ahora, en la Tierra se estaba inventando la agricultura.

El problema es que nada del sistema solar conocido puede haber puesto a Sedna en esa órbita. Neptuno no llega tan lejos como para haberlo empujado ahí, y tampoco está lo bastante alejado como para que la galaxia lo haya movido. Las explicaciones que se manejan son incómodas: que una estrella pasara cerca del Sol cuando este aún estaba en su cúmulo de nacimiento, o que haya algo masivo todavía sin encontrar más allá. Esa segunda posibilidad es la que alimenta la hipótesis del Planeta Nueve, que contamos en detalle a propósito del cinturón de Kuiper.

Lo que todavía no sabemos

Si la nube de Oort existe realmente tal como la imaginamos. Su forma, su límite exterior y su masa total salen de modelos, no de observaciones, y las cifras que circulan tienen márgenes de error enormes: hay estimaciones que sitúan el borde en 100.000 unidades astronómicas y otras que lo llevan al doble. Nadie ha visto un objeto de la nube de Oort en su lugar de origen, y con la tecnología actual nadie va a verlo.

Tampoco sabemos cuánto de esa nube es realmente nuestra. Las estrellas nacen en cúmulos, y en esa etapa las órbitas exteriores se mezclan con facilidad, así que una parte de los cuerpos que hoy nos rodean podría haber sido capturada de otras estrellas hermanas hace 4.500 millones de años. Es la misma línea de razonamiento que hace tan valiosos los visitantes interestelares como el cometa Borisov: comparar lo que traen con lo que tenemos.

Y queda la escala, que es lo que más cuesta interiorizar. El borde exterior de la nube de Oort está a 1,6 años luz, y Alpha Centauri, el sistema estelar más cercano, está a 4,37. Es decir, el dominio del Sol se extiende más de un tercio del camino hacia la siguiente estrella, y probablemente su nube de Oort haga lo propio hacia nosotros. Entre dos estrellas vecinas no hay vacío: hay dos periferias que casi se tocan.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la nube de Oort?

Una envoltura esférica de cuerpos helados que rodea el sistema solar entre unas 2.000 y 100.000 unidades astronómicas. Es el depósito del que proceden los cometas de período largo. Nunca se ha observado ningún objeto suyo en su lugar de origen: su existencia se dedujo en 1950 a partir de las órbitas de los cometas que llegan al sistema solar interior.

¿Dónde acaba el sistema solar exactamente?

Depende del criterio. Si es el punto donde se frena el viento solar, la heliopausa, está a unas 120 unidades astronómicas y dos sondas Voyager ya la cruzaron. Si es hasta donde llegan los objetos detectados, el cinturón de Kuiper se acaba hacia las 50. Y si es el alcance de la gravedad del Sol, el límite está a unas 100.000, en el borde de la nube de Oort.

¿En qué se diferencian el cinturón de Kuiper y la nube de Oort?

En distancia, forma y origen de los cometas que producen. El Kuiper es un anillo aplanado entre 30 y 50 unidades astronómicas, situado en el plano de los planetas, y de él salen los cometas de período corto. La nube de Oort es una esfera que envuelve todo el sistema, mil veces más lejos, y de ella proceden los de período largo, que entran desde cualquier dirección.

¿Ha salido ya la Voyager 1 del sistema solar?

Cruzó la heliopausa el 25 de agosto de 2012, así que salió de la burbuja del viento solar. Pero sigue dentro del dominio gravitatorio del Sol y le quedan del orden de 300 años para alcanzar el borde interior de la nube de Oort y unos 30.000 más para atravesarla. Según el criterio que se aplique, la respuesta es sí o es no.

¿Cuántos objetos hay en la nube de Oort?

Las estimaciones hablan del orden de un billón de cuerpos de más de un kilómetro, aunque con márgenes de error muy amplios. Pese a esa cifra, la región está prácticamente vacía: repartidos en semejante volumen, cada objeto tiene a su vecino más próximo a unos 2.400 millones de kilómetros, aproximadamente la distancia que separa el Sol de Urano.

¿Qué es Sedna y por qué es importante?

Un objeto descubierto en 2003 cuya órbita va de 76 a unas 937 unidades astronómicas, con un período de unos 11.400 años. Es importante porque nada del sistema solar conocido explica cómo llegó a esa órbita: Neptuno no alcanza tan lejos y la galaxia no llega tan cerca. Las hipótesis pasan por el paso de una estrella cercana en la juventud del Sol o por un cuerpo masivo aún sin descubrir.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— Oort, J. H.: The structure of the cloud of comets surrounding the Solar System, Bulletin of the Astronomical Institutes of the Netherlands (1950)

— NASA: cruce de la heliopausa por las sondas Voyager 1 y 2 (voyager.jpl.nasa.gov)

— NASA Science: ficha de la nube de Oort y estimaciones de su extensión (science.nasa.gov)

— Minor Planet Center: elementos orbitales de Sedna y de los objetos transneptunianos extremos

— Observatorio Vera C. Rubin: primeros resultados del rastreo del sistema solar exterior (rubinobservatory.org)

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