Constelaciones

Draco: la constelación cuya estrella fue el norte de Egipto

Hace 4.800 años la estrella polar no era Polaris, era Thuban, en Draco. Cómo encontrar la constelación, qué esconde y por qué volverá a marcar el norte.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 25 de noviembre de 2023 Actualizado el 8 de septiembre de 2026 10 min de lectura
constelación de Draco - Espacio Entrelazado
constelación de Draco - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. El dragón que se enrosca alrededor del polo
  2. Thuban: la estrella polar de los egipcios
  3. Cómo encontrar Draco esta noche
  4. Las estrellas que merecen que las busques
  5. Las Dracónidas: la lluvia que se ve al anochecer
  6. La galaxia invisible del dragón
  7. Un dragón con varios dueños
  8. Preguntas frecuentes sobre la constelación de Draco
  9. ¿Cuándo se puede ver la constelación de Draco?
  10. ¿Cuál es la estrella más brillante de Draco?
  11. ¿Por qué Thuban fue la estrella polar?
  12. ¿Qué son las Dracónidas?
  13. ¿Qué tamaño tiene la constelación de Draco?
  14. ¿Qué objetos interesantes hay en Draco?

Cuando se construyó la Gran Pirámide, la estrella polar no era Polaris. Era Thuban, una estrella modesta de la constelación de Draco, y los corredores que suben desde el interior de las pirámides del Reino Antiguo apuntan hacia donde ella estaba. Hace unos 4.800 años, el norte del mundo lo marcaba el dragón. Y volverá a marcarlo.

Lo esencial

Qué es: una constelación larga y serpenteante del hemisferio norte, la octava más grande de las 88, con 1.083 grados cuadrados.

Cuándo verla: desde España, todas las noches del año. Es circumpolar: nunca se pone.

Su estrella más brillante: no es Thuban, sino Eltanin, de magnitud 2,2. Thuban se queda en 3,65 y cuesta verla desde ciudad.

Lo que esconde: la nebulosa Ojo de Gato, una galaxia enana hecha casi solo de materia oscura y una lluvia de meteoros con historial de tormentas.

El dragón que se enrosca alrededor del polo

Draco no es una constelación llamativa. No tiene ninguna estrella de primera magnitud ni una figura compacta que salte a la vista, y por eso suele despacharse en tres líneas. Lo que sí tiene es una posición privilegiada: se enrosca alrededor del polo norte de la eclíptica, que es el punto fijo alrededor del cual gira lentamente el eje de la Tierra.

Eso la convierte en la constelación del tiempo largo. El eje terrestre no apunta siempre al mismo sitio: describe un círculo completo cada 25.772 años, un movimiento llamado precesión. Y ese círculo pasa por Draco. La estrella que marca el norte va cambiando a lo largo de los milenios, y el dragón ha tenido y volverá a tener el turno.

Hay una razón física para que sea tan grande y a la vez tan poco vistosa: Draco queda muy lejos del plano de la Vía Láctea, así que por ahí no pasa la banda densa de estrellas y polvo de nuestra galaxia. Eso le quita estrellas brillantes, pero a cambio la convierte en una ventana despejada hacia fuera. Mirando por Draco se ve el universo profundo con muy poco polvo de por medio, y por eso esta zona del cielo aparece tanto en los estudios de galaxias lejanas.

Es larga y sinuosa: serpentea entre las dos osas, con la cola metida entre la Osa Mayor y la Osa Menor, y la cabeza —un cuadrilátero pequeño y bastante reconocible— cerca de Vega.

Thuban: la estrella polar de los egipcios

Hacia el año 2787 a. C., Thuban —alfa Draconis— estaba casi exactamente sobre el polo norte celeste. Mucho más cerca del polo, de hecho, de lo que Polaris está hoy. Para cualquiera que mirase al cielo entonces, era el punto inmóvil del universo: todo giraba a su alrededor y ella no se movía.

Los egipcios del Reino Antiguo construyeron con eso en la cabeza. Los corredores descendentes de las pirámides de Guiza están inclinados con tal precisión que, mirando por ellos hacia arriba, se veía la región del polo. Alinear un monumento de millones de toneladas con una estrella exige medir el cielo muy bien, y esa alineación es una de las pruebas más sólidas de hasta dónde llegaba su astronomía.

Quién ha marcado el norte, y quién lo marcará

2787 a.C.

Thuban, en Draco

El norte de los constructores de las pirámides. Estuvo casi clavada en el polo celeste.

1000 a.C.

Kochab, en la Osa Menor

Griegos y fenicios navegaron sin una estrella justo en el polo: usaban la zona, no un punto.

HOY

Polaris, en la Osa Menor

A menos de un grado del polo. Es la mejor estrella polar que ha tenido nadie en milenios.

Año 14000

Vega, en Lira

Una polar brillantísima, de magnitud 0, aunque bastante alejada del polo exacto.

Año 21000

Thuban otra vez

El ciclo se cierra y el dragón recupera el turno.

Fechas aproximadas: el eje terrestre completa su círculo cada 25.772 años, así que la estrella polar cambia continuamente.

Aquí conviene rebajar una expectativa. Si sales a buscar Thuban esperando algo espectacular, te vas a llevar un chasco: tiene magnitud 3,65, lo que la deja al borde de lo invisible desde una ciudad. Fue la estrella polar por posición, no por brillo. Si quieres saber cómo se encuentra hoy la que sí marca el norte, en cómo localizar la Estrella Polar con la Osa Mayor está el método clásico.

Cómo encontrar Draco esta noche

Desde toda España peninsular, Draco es circumpolar: nunca se pone, así que está disponible cualquier noche del año. En verano queda alto, casi por encima de la cabeza, que es cuando mejor se ve. Estos son los pasos:

1

Localiza las dos osas

Busca el Carro de la Osa Mayor y, desde él, la Estrella Polar. Draco es la franja de cielo que hay entre las dos: la cola del dragón se cuela por ahí.

2

Busca la cabeza cerca de Vega

Vega es la estrella azulada muy brillante del cielo de verano. A su lado hay un cuadrilátero pequeño y algo torcido de cuatro estrellas: esa es la cabeza del dragón, y es la parte más fácil de reconocer.

3

Sigue el cuerpo hacia atrás

Desde la cabeza, la línea de estrellas serpentea alejándose de Vega, da un giro amplio y termina metiéndose entre las dos osas. Es larga: ocupa mucho más cielo del que uno espera.

Truco para saber si te va a resultar fácil

Draco es circumpolar desde latitudes por encima de unos 39 grados norte. Y hay una forma directa de comprobar tu latitud sin instrumentos: la altura de la Estrella Polar sobre el horizonte es tu latitud. Ese truco y los ángulos que lo explican están en cómo se miden el cenit y la altura en el cielo.

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Las estrellas que merecen que las busques

EstrellaMagnitudDistanciaPor qué importa
Eltanin (gamma)2,23154 años luzLa más brillante. Gigante naranja en la cabeza del dragón
Thuban (alfa)3,65303 años luzFue la estrella polar hace 4.800 años
Rastaban (beta)2,79Unos 380 años luzForma la cabeza junto a Eltanin. Su nombre significa «la cabeza de la serpiente»
Nebulosa Ojo de Gato8,1Unos 3.300 años luzNebulosa planetaria. Necesita telescopio, pero es de las más fotografiadas

La nebulosa Ojo de Gato tiene un papel en la historia de la ciencia que rara vez se menciona. En 1864, William Huggins le apuntó un espectroscopio y vio algo inesperado: en vez del espectro continuo que da una estrella, salieron unas pocas líneas brillantes y aisladas. Esa es la firma de un gas incandescente. Fue la primera prueba de que aquellas manchas difusas del cielo no eran cúmulos de estrellas lejanas, sino nubes de gas. Se resolvió de golpe un debate que llevaba décadas abierto.

Las Dracónidas: la lluvia que se ve al anochecer

Cada octubre, alrededor de los días 8 y 9, la Tierra cruza el rastro de polvo del cometa 21P/Giacobini-Zinner y las partículas entran en la atmósfera pareciendo venir de la cabeza de Draco. Son las Dracónidas.

Tienen dos peculiaridades. La primera, muy práctica: son de las pocas lluvias que se observan mejor al principio de la noche y no de madrugada, porque el radiante está más alto justo después del anochecer. La segunda es su carácter imprevisible. La mayoría de los años apenas dan unos pocos meteoros por hora, pero tienen un historial de estallidos extraordinarios: en 1933 y en 1946 se registraron tormentas con miles de meteoros por hora. Son lentas y a menudo anaranjadas, lo que las hace agradables de mirar aunque haya pocas.

Si quieres organizarte el año, en el calendario completo de lluvias de meteoros están las fechas de todas, con sus tasas típicas.

La galaxia invisible del dragón

En dirección a Draco hay un objeto que no verás nunca con un telescopio de aficionado y que, sin embargo, es de los más estudiados del cielo: la Galaxia Enana de Draco, una galaxia satélite de la Vía Láctea descubierta en 1954 y situada a unos 260.000 años luz.

Su interés está en una desproporción brutal. Contiene poquísimas estrellas —es tenue hasta lo ridículo— pero esas estrellas se mueven muchísimo más rápido de lo que su masa visible puede explicar. Para que no salgan despedidas hace falta que la galaxia tenga bastante más masa de la que se ve. Es uno de los objetos con mayor proporción de materia oscura que conocemos, y por eso se usa como laboratorio: si esa materia existe y se puede detectar de alguna forma, un sitio así es donde más probable resulta encontrarla.

Un dragón con varios dueños

Draco es una de las 48 constelaciones que Ptolomeo recogió en el siglo II, y sigue entre las 88 constelaciones oficiales que la Unión Astronómica Internacional fijó en 1922. Los griegos vieron ahí a Ladón, el dragón que custodiaba las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, muerto por Heracles.

Pero esa lectura no es la única ni la más antigua. En Mesopotamia esas mismas estrellas formaban parte de Tiamat, la diosa dragón del caos primordial. Y la posición de la constelación explica por qué tantas culturas del norte pusieron ahí una criatura enroscada: es lo que rodea el punto inmóvil del cielo, y un ser que da vueltas eternamente alrededor de un centro es una imagen que se le ocurre a mucha gente por separado. Sus vecinas del norte, como la constelación de Camelopardalis, en cambio son invenciones modernas: se crearon para rellenar huecos que los antiguos habían dejado vacíos.

Puedes recorrer el resto de las constelaciones del cielo, cada una con su historia y sus objetos.

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Preguntas frecuentes sobre la constelación de Draco

¿Cuándo se puede ver la constelación de Draco?

Desde España y desde cualquier latitud por encima de unos 39 grados norte es circumpolar: se ve todas las noches del año, porque nunca llega a ponerse. El mejor momento es el verano, cuando queda muy alta y su cabeza aparece cerca de Vega.

¿Cuál es la estrella más brillante de Draco?

Eltanin, también llamada gamma Draconis, con magnitud 2,23 y situada a 154 años luz. Es una gigante naranja y forma parte de la cabeza del dragón. Mucha gente supone que la más brillante es Thuban por llevar la letra alfa, pero Thuban se queda en magnitud 3,65.

¿Por qué Thuban fue la estrella polar?

Porque el eje de la Tierra describe un círculo completo cada 25.772 años, un movimiento llamado precesión, y hacia el año 2787 a. C. ese eje apuntaba casi exactamente a Thuban. Los corredores de las pirámides del Reino Antiguo egipcio están alineados teniéndola en cuenta. Volverá a ser la estrella polar hacia el año 21000.

¿Qué son las Dracónidas?

Una lluvia de meteoros que ocurre cada año alrededor del 8 y 9 de octubre, cuando la Tierra cruza el rastro de polvo del cometa 21P/Giacobini-Zinner. Se observan mejor al principio de la noche, no de madrugada, y aunque suelen dar pocos meteoros por hora, en 1933 y 1946 produjeron tormentas de miles.

¿Qué tamaño tiene la constelación de Draco?

1.083 grados cuadrados, lo que la convierte en la octava más grande de las 88 constelaciones oficiales. Su forma alargada y serpenteante hace que ocupe mucho más cielo del que parece a simple vista, rodeando la Osa Menor.

¿Qué objetos interesantes hay en Draco?

La nebulosa Ojo de Gato, una nebulosa planetaria a unos 3.300 años luz con la que en 1864 se demostró por primera vez que las nebulosas son gas y no cúmulos de estrellas. Y la Galaxia Enana de Draco, una satélite de la Vía Láctea a 260.000 años luz que es uno de los objetos con mayor proporción de materia oscura conocidos.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— UAI: límites y superficies oficiales de las 88 constelaciones (delimitación de 1922-1930)

— Alineación de los corredores de las pirámides del Reino Antiguo con Thuban como polar hacia 2787 a. C.

— William Huggins (1864): espectroscopía de NGC 6543, primera prueba de la naturaleza gaseosa de las nebulosas

— Organización Internacional de Meteoros: actividad de las Dracónidas y tormentas de 1933 y 1946

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