Astronomía china antigua: instrumentos y descubrimientos

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Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz

Astronomía
Actualizado julio 2026

El 4 de julio de 1054 apareció una estrella nueva en la constelación de Tauro. Brillaba tanto que se veía a plena luz del día, y así estuvo 23 días. Los astrónomos de la corte china lo anotaron con fecha, posición y duración exactas. En Europa, prácticamente nadie dejó constancia. Ese contraste resume qué fue la astronomía china antigua: no una colección de mitos, sino un archivo de observaciones sistemáticas que los astrofísicos de hoy siguen usando. Es, probablemente, el capítulo mejor documentado de toda la historia de la astronomía anterior al telescopio.

Lo esencial

Qué instrumentos usaron: el gnomon, la esfera armilar, el globo celeste y la clepsidra, que servía de reloj a todos los demás.

Cuál fue su gran aportación: el registro continuo. Anotaron supernovas, cometas, eclipses y manchas solares durante más de dos mil años seguidos.

Su decisión más adelantada: usar coordenadas ecuatoriales y estrellas circumpolares, el sistema que emplean hoy los telescopios. Europa tardó siglos en adoptarlo.

Su documento más valioso: el atlas estelar de Dunhuang, de hacia el año 700, con 1.339 estrellas en 257 asterismos. Es el atlas completo más antiguo que se conserva de cualquier civilización.

Su modelo más sorprendente: el Xuan Ye, que describía un espacio vacío e infinito con los astros flotando libremente, cuando en Grecia se hablaba de esferas de cristal.

Qué instrumentos construyeron los chinos para estudiar el cielo

Esta es la pregunta que más se hace, así que vamos directos. La astronomía china antigua se apoyó en cuatro instrumentos principales, y los cuatro funcionaban juntos: uno medía ángulos, otro representaba el cielo, otro fijaba el norte y las estaciones, y el cuarto ponía la hora.

InstrumentoNombre chinoPara qué servíaDesde cuándo
GnomonbiaoVara vertical: por la longitud de su sombra al mediodía se fijan los solsticios y la duración del añoDinastía Zhou, primer milenio a.C.
Esfera armilarhunyiAnillos graduados para medir las coordenadas de estrellas y planetasHacia el 104 a.C.; movida por agua en el 117 d.C.
Globo celestehunxiangBola con las estrellas grabadas que giraba reproduciendo el cielo realSiglo II d.C.
ClepsidralouhuReloj de agua: daba la hora de noche y movía los instrumentos giratoriosDocumentada desde la dinastía Han
Instrumento ecuatorial simplificadojianyiVersión despejada de la esfera armilar, sin anillos que estorbaran la visión1276, Guo Shoujing
Gnomon gigante de DengfenggaobiaoTorre de unos 12 metros: cuanto más larga la sombra, menor el error relativo al medirla1276, Guo Shoujing

Hay un detalle de ingeniería que merece la pena entender. La esfera armilar china se conectó a una clepsidra o reloj de agua para que girara sola, al mismo ritmo que el cielo. Zhang Heng lo hizo en el año 117. Novecientos años después, en 1088, Su Song construyó en Kaifeng una torre de más de nueve metros con un escape hidráulico que movía a la vez una esfera armilar de bronce para observar y un globo celeste que giraba solo. Ese escape es el mismo principio que haría funcionar los relojes mecánicos europeos, doscientos años más tarde.

Por qué el gnomon de 1276 era tan alto

Guo Shoujing entendió algo que hoy es rutina en cualquier laboratorio: si tu regla mide con un error fijo de unos milímetros, la manera de reducir el error relativo es agrandar lo que mides. Cuadruplicó la altura del gnomon estándar hasta unos 12 metros, con lo que la sombra del solsticio pasó a medir decenas de metros. Con esa precisión calculó la duración del año en 365,2425 días: exactamente el valor que adoptaría el calendario gregoriano tres siglos después. Puedes ver cómo encaja esto con los instrumentos que se usan para estudiar los astros.

Cuáles fueron los principales descubrimientos astronómicos de China

Si hay que elegir uno, es este: las estrellas invitadas. Los chinos llamaban kexing a los astros que aparecían donde antes no había nada y luego se apagaban. Hoy sabemos que muchas de esas apariciones eran supernovas: explosiones de estrellas moribundas. Como los registros chinos incluyen fecha y posición, los astrofísicos pueden emparejarlos con los restos que hoy vemos con telescopios y datar la explosión con precisión de días.

LAS ESTRELLAS INVITADAS QUE ANOTARON LOS ASTRÓNOMOS CHINOS

Supernovas registradas en las crónicas imperiales y sus restos identificados hoy.

185 la primera registrada

386

393

1006 la más brillante de la historia

1054 Nebulosa del Cangrejo

1181

1572 Tycho

1604 Kepler

Ninguna supernova se ha visto a simple vista en nuestra galaxia desde 1604.

espacioentrelazado.es

La de 1054 es el caso de manual. Los cronistas de la dinastía Song anotaron que la estrella invitada se veía de día durante 23 jornadas y siguió visible de noche 653 días antes de apagarse. En esa posición exacta hay hoy la Nebulosa del Cangrejo, una nube de gas en expansión con un púlsar girando 30 veces por segundo en el centro. Sin aquella nota china, no sabríamos la edad exacta del objeto.

Y no fue lo único que registraron con esa constancia:

Manchas solares. Las anotaron desde el año 28 a.C., y de forma habitual a partir de entonces. En Europa la existencia misma de manchas en el Sol se rechazaba por principio —el cielo debía ser perfecto e inmutable— hasta que Galileo las observó con telescopio en 1610. Los chinos llevaban dieciséis siglos apuntándolas a simple vista, al amanecer o entre la bruma.

Cometas. El cometa Halley aparece en las crónicas desde el año 240 a.C., lo que permite reconstruir su órbita hacia atrás durante más de dos milenios. En la tumba de Mawangdui, sellada hacia el 168 a.C., apareció un manuscrito de seda con veintinueve dibujos de formas de cometa, cada uno con su nombre: es el catálogo cometario más antiguo que existe.

Eclipses. Las inscripciones en huesos oraculares de la dinastía Shang recogen eclipses solares ya en el segundo milenio antes de Cristo. Predecirlos era un asunto de Estado: si el eclipse ocurría sin aviso, el astrónomo de la corte respondía con el cargo, y a veces con algo más.

653

días que la supernova de 1054 siguió visible de noche

Según las crónicas de la dinastía Song. Los 23 primeros se vio también a plena luz del día

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La nebulosa del Cangrejo, resto de la supernova que los astrónomos chinos registraron en 1054
La nebulosa del Cangrejo, lo que quedó de la explosión estelar que los astrónomos chinos anotaron en 1054, vista en rayos X por el observatorio Chandra. En el centro se distingue el púlsar rodeado de anillos inclinados de partículas de alta energía lanzadas a más de un año luz de distancia. — Crédito: NASA

Cómo dividieron el cielo: las 28 mansiones lunares

Aquí está la diferencia técnica de fondo con Grecia, y no es un detalle menor. Los griegos organizaron el cielo alrededor de la eclíptica, el camino aparente del Sol, y de ahí salen las doce constelaciones del zodiaco. Los chinos lo organizaron alrededor del ecuador celeste y del polo norte, dividiendo la franja ecuatorial en 28 sectores desiguales llamados mansiones lunares o xiu.

La consecuencia es que el cielo chino gira en torno a la estrella polar, que representaba al emperador, con las estrellas circumpolares —las que nunca se ponen— formando su corte permanente. Y la consecuencia técnica es más interesante todavía: ese es el sistema de coordenadas que usa hoy cualquier telescopio. Las monturas ecuatoriales modernas siguen el mismo principio. Europa trabajó con coordenadas eclípticas, como en el modelo de Ptolomeo, hasta bien entrada la Edad Moderna.

Los nombres y agrupaciones de estrellas chinos no se parecen en nada a los occidentales: en lugar de héroes y animales mitológicos, el cielo es una burocracia. Hay un mercado, un carro imperial, funcionarios, graneros y un tribunal. El catálogo canónico quedó fijado en unos 283 asterismos con 1.464 estrellas.

La prueba material de todo esto está en el atlas estelar de Dunhuang, un rollo de papel de hacia el año 700 hallado en las cuevas de Mogao y conservado hoy en la British Library. Contiene trece mapas con 1.339 estrellas repartidas en 257 asterismos, y es el atlas celeste completo más antiguo que se conserva de cualquier civilización del mundo. Para comparar: el zodiaco de Dendera egipcio es más antiguo pero representa el cielo de forma simbólica, no cartográfica.

Cómo explicaban el movimiento del Sol, la Luna y los planetas

Convivieron tres modelos, y la astronomía china antigua nunca impuso uno solo como dogma.

1

Gai Tian: el cielo como una cúpula

El más antiguo. La Tierra es cuadrada y plana, y el cielo una tapa hemisférica que gira por encima. Sirve para la vida diaria y falla al explicar por qué unas estrellas se ponen y otras no.

2

Hun Tian: el cielo como un huevo

Zhang Heng lo resumió así: el cielo es como un huevo de gallina y la Tierra, la yema en su interior. Es el modelo que hizo posible la esfera armilar, porque una esfera de anillos solo tiene sentido si el cielo es esférico.

3

Xuan Ye: el vacío infinito

El más raro y el más moderno. No hay ninguna esfera sólida: el espacio es vacío e ilimitado, y el Sol, la Luna y las estrellas flotan en él, sostenidos por nada, moviéndose cada uno a su ritmo. Se formuló mientras en Grecia se defendían esferas de cristal concéntricas.

LO QUE CASI NADIE TE CUENTA

Acertar en la descripción no es lo mismo que acertar en el método. El Xuan Ye describe algo parecido a lo que hoy sabemos que es el espacio, pero no lo dedujo de medidas ni hizo predicciones comprobables: era una intuición filosófica. El modelo de esferas griego era más equivocado y, sin embargo, más útil, porque permitía calcular posiciones. La ciencia avanza tanto por las ideas correctas como por las erróneas que se pueden poner a prueba.

Por qué China no llegó a la revolución científica

Es la pregunta incómoda, y no tiene una respuesta cerrada. Con mejores instrumentos, mejores registros y un calendario más exacto, la astronomía china no dio el salto a la física matemática del cielo que sí dieron Kepler y Newton.

La explicación que más peso tiene apunta a la función del oficio. En China, la astronomía era una institución del Estado: su trabajo consistía en mantener el calendario, avisar de los eclipses y detectar presagios. Un calendario que funciona no necesita una teoría del porqué; necesita tablas que ajusten bien. Se premiaba la precisión del pronóstico, no la explicación causal. Y la observación del cielo llegó a estar restringida a la corte, lo que impidió que se formara nada parecido a una comunidad de astrónomos discutiendo entre sí.

Lo que todavía se discute

Se debate si Gan De, astrónomo del siglo IV a.C., pudo ver a simple vista una luna de Júpiter. Su texto describe una «pequeña estrella rojiza» junto al planeta. Es físicamente posible para alguien con vista excepcional y un cielo perfecto, pero el pasaje admite otras lecturas y no hay forma de zanjarlo.

Tampoco está resuelto qué explotó exactamente en 1181. La estrella invitada de ese año se registró bien, pero durante siglos no se encontró un resto convincente en la posición indicada. La identificación más aceptada hoy es relativamente reciente y sigue discutiéndose. Es un recordatorio útil: los registros chinos son un archivo extraordinario, pero interpretarlos mil años después no siempre es directo.

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Preguntas frecuentes

¿Qué instrumentos construyeron o utilizaron los chinos para sus descubrimientos astronómicos?

Principalmente cuatro: el gnomon (una vara vertical cuya sombra fija los solsticios), la esfera armilar o hunyi (anillos graduados para medir coordenadas), el globo celeste o hunxiang (una bola con las estrellas grabadas) y la clepsidra o reloj de agua, que daba la hora nocturna y llegó a mover los otros instrumentos. En 1276, Guo Shoujing añadió el instrumento ecuatorial simplificado y un gnomon gigante de unos 12 metros.

¿Cuál fue el principal descubrimiento astronómico de la antigua China?

Más que un descubrimiento suelto, su aportación fue el registro continuo y fechado del cielo durante más de dos mil años. El caso más célebre es la supernova del año 1054: la anotaron con fecha y posición exactas, y hoy sabemos que dio origen a la Nebulosa del Cangrejo. Sin ese registro no podríamos datar el objeto.

¿Cuándo hicieron los chinos sus descubrimientos astronómicos?

A lo largo de más de tres mil años. Hay registros de eclipses en huesos oraculares del segundo milenio antes de Cristo, manchas solares desde el año 28 a.C., la primera supernova documentada en el año 185, el atlas de Dunhuang hacia el 700 y el calendario de Guo Shoujing en 1281.

¿Cómo dividían el cielo los astrónomos chinos?

En 28 mansiones lunares o xiu, sectores desiguales de la franja ecuatorial, con la estrella polar como centro simbólico del sistema. A diferencia del zodiaco griego, que se organiza sobre la eclíptica, el cielo chino usa coordenadas ecuatoriales: el mismo sistema que emplean hoy los telescopios.

¿Cuál es el mapa estelar más antiguo del mundo?

El atlas de Dunhuang, un rollo de papel chino de hacia el año 700 encontrado en las cuevas de Mogao. Contiene 1.339 estrellas agrupadas en 257 asterismos y es el atlas celeste completo más antiguo conservado de cualquier civilización. Se guarda en la British Library.

¿Qué pensaban los chinos que era el universo?

Convivieron tres modelos: el Gai Tian, con un cielo en forma de cúpula sobre una Tierra plana; el Hun Tian, que comparaba el cielo con un huevo y la Tierra con la yema; y el Xuan Ye, que describía un espacio vacío e infinito con los astros flotando libremente, sin ninguna esfera sólida que los sostuviera.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— International Dunhuang Programme, British Library: The Dunhuang Star Atlas (idp.bl.uk)

— J.-M. Bonnet-Bidaud et al.: The Dunhuang Chinese sky: a comprehensive study of the oldest known star atlas, JAHH 12, 39 (2009)

— J. Needham: Science and Civilisation in China, vol. 3: Mathematics and the Sciences of the Heavens and the Earth

— NASA/Chandra: Crab Nebula, resto de la supernova de 1054 (chandra.harvard.edu)

Manuel Sánchez Ruiz, autor de Espacio Entrelazado
Escrito por

Fundador y autor de Espacio Entrelazado

Ingeniero de formación y divulgador científico. Escribo sobre astronomía y astrofísica para que cualquier persona pueda entender el universo sin necesidad de un doctorado. Rigor y claridad, siempre.

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