Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz
Cosmología
Actualizado julio 2026
Durante casi sesenta años, la teoría del universo oscilante fue el ejemplo de libro de una idea bonita que los datos habían tumbado. Y entonces, en marzo de 2025, un instrumento instalado en una montaña de Arizona publicó el mapa tridimensional de 14 millones de galaxias y cuásares. Lo que ese mapa insinúa es que la energía oscura —la fuerza que separa el universo— se está debilitando. Si eso se confirma, la expansión no es para siempre. Y una teoría que dábamos por enterrada vuelve a la mesa.
Lo esencial
Qué propone: que el universo no empezó una sola vez. Se expande, frena, colapsa y vuelve a empezar, en ciclos que se repiten indefinidamente.
De dónde sale: de las ecuaciones de Alexander Friedmann en 1922. Richard Tolman le puso números en 1934 y encontró el primer problema serio.
Por qué se abandonó: por tres razones, no una. La entropía acumulada, la geometría plana del universo y el descubrimiento en 1998 de que la expansión se acelera.
Qué ha cambiado: DESI encuentra indicios de que la energía oscura no es constante, con una significancia de entre 2,8 y 4,2 sigma según los datos que se combinen.
Lo que no sabemos: si el efecto es real o un artefacto. A 4 sigma se publica un indicio; para hablar de descubrimiento hacen falta 5.
Qué es la teoría del universo oscilante
La teoría del universo oscilante —también llamada universo cíclico o pulsante— sostiene que el Big Bang no fue el principio de todo, sino el principio de este ciclo. Antes hubo otro universo que se expandió, se quedó sin impulso, se derrumbó sobre sí mismo y rebotó. Y antes de ese, otro.
La mecánica es la de una pelota lanzada hacia arriba. Sube deprisa, va perdiendo velocidad porque la gravedad tira de ella, se detiene un instante en el punto más alto y cae. Cambia la pelota por todo el contenido del universo y la mano que la lanza por el Big Bang, y ya tienes el modelo. La única pregunta que importa es si hay materia suficiente para que la gravedad gane la partida.
Esa pregunta tiene un nombre técnico: la densidad crítica. Vale unos 9,5 × 10⁻²⁷ kilogramos por metro cúbico, que traducido es cinco átomos de hidrógeno por cada metro cúbico de espacio. Si el universo contiene más que eso, la gravedad frena la expansión y acaba revirtiéndola. Si contiene menos, la expansión no se detiene nunca.
Ojo con esto, porque es donde casi todas las explicaciones se quedan cortas: en el modelo oscilante clásico, el destino del universo y su geometría a gran escala son la misma pregunta formulada de dos maneras. Un universo que rebota tiene que ser un universo cerrado, con la curvatura de una esfera. No es un detalle: es exactamente lo que las mediciones han hecho difícil de sostener.
UN CICLO COMPLETO
espacioentrelazado.es
2 · Expansión
3 · Frenado
4 · Colapso
Un ciclo del universo oscilante comprimido en doce segundos: el rebote inicial, la expansión, el frenado gravitatorio en el punto de máximo tamaño y el colapso de vuelta hacia el siguiente rebote. En el modelo real, cada fase dura miles de millones de años.
De Friedmann a Tolman: cómo nació la idea
En 1922, el matemático ruso Alexander Friedmann resolvió las ecuaciones de la relatividad general de Einstein aplicadas a todo el universo y encontró que no daban una respuesta, sino tres familias de respuestas. Una describía un universo que se expande para siempre. Otra, uno que se expande cada vez más despacio sin llegar a pararse. Y la tercera describía un universo que se expande, se detiene y vuelve atrás.
Friedmann murió de fiebre tifoidea en 1925, a los 37 años, sin ver confirmada ninguna. Cuatro años después, Edwin Hubble demostró que las galaxias se alejan y la primera pregunta pasó a ser cuál de las tres soluciones describía nuestro universo.
Quien tomó en serio la tercera fue Richard Tolman, físico del Caltech, en 1934. Y encontró algo que nadie esperaba: en un universo que rebota, los ciclos no son iguales. Cada uno dura más que el anterior y alcanza un tamaño mayor, porque la entropía —el desorden— se acumula de un ciclo al siguiente y no hay manera de reiniciarla.
Por qué eso es un problema
Si cada ciclo es más largo que el anterior, y vas hacia atrás en el tiempo, los ciclos se hacen cada vez más cortos hasta desaparecer. La consecuencia es demoledora para la idea original: un universo oscilante con entropía creciente no puede haber estado oscilando desde siempre. Tuvo un primer ciclo. Y con eso, el modelo pierde justo aquello por lo que resultaba atractivo, que era eliminar la necesidad de un principio.
Por qué se abandonó la teoría del universo oscilante
Casi todas las divulgaciones cuentan la objeción de Tolman y se quedan ahí. Pero la teoría no cayó por un problema, sino por tres, y el tercero fue el que la remató.
| Objeción | Año | En qué consiste | ¿Sigue en pie? |
|---|---|---|---|
| Entropía acumulada | 1934 | El desorden crece en cada ciclo y los alarga progresivamente | Parcialmente resuelta |
| El universo es plano | 1992-2018 | El modelo clásico exige un universo cerrado; se mide plano al 0,2% | Sí, es la más dura |
| La expansión se acelera | 1998 | Las supernovas Ia muestran que el universo se separa cada vez más rápido | En revisión desde 2024 |
| Teorema BGV | 2003 | Un universo en expansión media positiva no puede ser eterno hacia el pasado | Sí, muy discutida |
El golpe de 1998 fue el definitivo. Dos equipos rivales que medían supernovas lejanas para calcular cuánto se estaba frenando el universo descubrieron lo contrario: se acelera. Aquello no solo descartaba el colapso, lo invertía. Y obligó a inventar un nombre para lo que fuera que estuviese empujando: la energía oscura.
Durante veintisiete años, la respuesta estándar fue que esa energía oscura era una constante: un valor fijo grabado en el tejido del espacio, que ni sube ni baja. Con una constante, el universo se expande para siempre y el debate se acaba. Todo el edificio de la cosmología moderna asume eso.
Qué ha cambiado en 2025: los datos de DESI
DESI son las siglas del Dark Energy Spectroscopic Instrument, un instrumento montado en el telescopio Mayall de 4 metros del observatorio de Kitt Peak, en Arizona. Tiene 5.000 fibras ópticas robotizadas que se reposicionan en menos de un minuto para apuntar cada una a una galaxia distinta. Su trabajo es medir a qué distancia está cada objeto y construir con ello el mapa tridimensional de la estructura cósmica más grande jamás hecho.
En marzo de 2025, la colaboración publicó los resultados de sus tres primeros años de operación: más de 14 millones de galaxias y cuásares, cubriendo 11.000 millones de años de historia cósmica. El método consiste en usar como regla de medir las ondas acústicas de bariones, unas ondulaciones de 490 millones de años luz de longitud que quedaron congeladas en la distribución de la materia cuando el universo tenía 380.000 años.
Y aquí es donde se pone raro. Al comparar esa regla a distintas épocas, DESI no encuentra la energía oscura constante que predice el modelo estándar. Encuentra una que era más intensa en el pasado y se está debilitando.
2,8 – 4,2σ
de significancia estadística a favor de una energía oscura que evoluciona
DESI DR2, marzo de 2025. El rango depende de qué catálogo de supernovas se combine con los datos. Solo con BAO y fondo cósmico de microondas, 3,1σ
Conviene entender qué significan esas sigmas, porque es la diferencia entre una noticia y un descubrimiento. Una sigma mide la probabilidad de que el resultado sea casualidad. A 3σ, hay una posibilidad entre 370 de que sea ruido. A 4σ, una entre 15.787. La física de partículas no acepta un hallazgo como descubrimiento hasta 5σ: una entre 3,5 millones. DESI está por debajo de ese listón, y su propia colaboración lo repite en cada rueda de prensa.
Pero hay un detalle que sí es llamativo: los datos favorecen la región en la que la energía oscura era más fuerte antes y se está apagando ahora. Si se apaga del todo, la gravedad deja de tener rival. Y si la gravedad deja de tener rival, la expansión acelerada que damos por hecha tiene fecha de caducidad.
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El calendario del colapso: 11.000 y 20.000 millones de años
En 2025, un equipo formado por Hoang Nhan Luu, Yu-Cheng Qiu y S.-H. Henry Tye —de la Universidad de Cornell, el Donostia International Physics Center de San Sebastián y el Instituto Tsung-Dao Lee de Shanghái— hizo lo que nadie se había atrevido a hacer con estos datos: poner fechas.
Su modelo, publicado en Journal of Cosmology and Astroparticle Physics, combina dos ingredientes: una constante cosmológica de valor negativo y una partícula hipotética ultraligera llamada axión. La suma produce exactamente el comportamiento que DESI insinúa, una energía oscura que decae. Y permite calcular cuándo se agota.
EL CALENDARIO SEGÚN EL MODELO DE 2025
Hace 13.800 millones de años
El Big Bang
Empieza el ciclo actual. Si el modelo es correcto, ya hemos gastado el 42% del tiempo total disponible.
Ahora
La expansión todavía se acelera
No hay ninguna medición que indique que el universo haya empezado a frenar. Lo que se discute es si lo hará.
Dentro de 11.000 millones de años
El universo alcanza su tamaño máximo
La energía oscura se ha agotado, la gravedad recupera el mando y la expansión se detiene. Es el punto más alto de la pelota.
Dentro de unos 20.000 millones de años
El Big Crunch
Todo vuelve a comprimirse. Vida total del universo: unos 33.000 millones de años. Si además rebota, aquí empieza el ciclo siguiente.
Traducido a algo que puedas imaginar: el Sol se apagará dentro de unos 5.000 millones de años. La Tierra llevará entonces 15.000 millones de años calcinada cuando el universo alcance su punto de máxima extensión. Ninguna de estas fechas afecta a nada que puedas llamar tuyo. Lo interesante no es la amenaza, que no existe, sino que por primera vez alguien puede calcularla.
Las versiones modernas: rebote cuántico, ecpirótico y Penrose
La teoría del universo oscilante de los años 30 está muerta tal cual se formuló. Lo que sigue vivo son cuatro reinterpretaciones —agrupadas bajo la etiqueta de modelos cíclicos del universo— que resuelven, cada una a su manera, el problema que hundió a la original: qué pasa exactamente en el momento del rebote.
| Modelo | Autores y año | Qué provoca el rebote | Estado |
|---|---|---|---|
| Cosmología cuántica de bucles | Bojowald, Ashtekar, 2001-2006 | A densidad de Planck el espacio se vuelve granular y la gravedad se hace repulsiva | Sin test observacional |
| Ecpirótico y cíclico | Steinhardt y Turok, 2001-2002 | La colisión de dos membranas en una dimensión extra | Predice ondas gravitacionales distintas a las de la inflación |
| Cíclico de Ijjas-Steinhardt | Ijjas y Steinhardt, 2019 | Un campo escalar produce un rebote suave, sin singularidad | Resuelve el problema de la entropía |
| Cosmología cíclica conforme | Roger Penrose, 2010 | No hay colapso: el universo vacío y frío del futuro equivale a un Big Bang | Sus supuestas señales en el fondo cósmico están en disputa |
El más elegante, y el que menos gente conoce, es el de Ijjas y Steinhardt. En vez de dejar que el universo se comprima hasta una singularidad donde la física deja de funcionar, hacen que el rebote ocurra mucho antes, de forma suave. Y añaden un truco: entre ciclo y ciclo el espacio crece tantísimo que la entropía del ciclo anterior queda diluida hasta ser irrelevante. La objeción de Tolman de 1934 deja de aplicar, no porque se viole la termodinámica, sino porque el desorden se reparte en un volumen absurdamente mayor.
La versión de Steinhardt y Turok basada en membranas tiene además una virtud que la mayoría de teorías cosmológicas no tiene: es falsable a corto plazo. Predice un patrón de ondas gravitacionales primordiales distinto del que predice la inflación. Los experimentos que buscan la polarización del fondo cósmico de microondas están midiendo justo eso.
PARA ENTENDER EL REBOTE CUÁNTICO
La cosmología cuántica de bucles propone que el espacio no es continuo, sino que está hecho de fragmentos mínimos que no se pueden subdividir. Cuando la materia se comprime hasta la densidad de Planck —del orden de 10⁹⁶ kilogramos por metro cúbico, unos 10¹²³ veces la densidad del agua— esos fragmentos no admiten más. La gravedad cambia de signo y empuja hacia fuera. No hay singularidad porque no hay a dónde seguir comprimiendo.
Lo que todavía no sabemos
La respuesta corta a si el universo oscila es: no lo sabemos, y quien te diga lo contrario está vendiendo algo. Estas son las cuatro incógnitas que hay que despejar antes de tomarse en serio cualquier versión de la teoría.
Si la señal de DESI es real
Historias parecidas han aparecido y desaparecido antes al mejorar la calibración de las supernovas. DESI seguirá tomando datos hasta 2029 y el propio rango de 2,8 a 4,2 sigma, que cambia según el catálogo elegido, invita a la prudencia.
Qué es la energía oscura
Supone alrededor del 68% del contenido del universo y no tenemos ni una sola pista directa sobre su naturaleza. Sin eso, cualquier predicción sobre su evolución futura es una extrapolación.
Qué ocurre en el rebote
Describir ese instante exige una teoría cuántica de la gravedad que todavía no existe en forma comprobada. Todos los modelos de rebote dependen de esa pieza que falta.
Si sobrevive información entre ciclos
Penrose sostiene que sí y cree haber encontrado huellas de agujeros negros del ciclo anterior en el fondo cósmico. Varios equipos independientes analizaron esos mismos datos y no encontraron nada estadísticamente significativo.
Mito frecuente
«Los científicos han demostrado que el universo va a colapsar». No. DESI ha encontrado indicios de que la energía oscura podría no ser constante, por debajo del umbral que la física exige para hablar de descubrimiento. El modelo estándar, con expansión eterna, sigue siendo compatible con los datos. Que un titular diga «el universo morirá en un Big Crunch» significa que alguien ha convertido un artículo técnico lleno de condicionales en una afirmación.
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Cada semana un nuevo artículo sobre astronomía y astrofísica. Sin jerga innecesaria.
Preguntas frecuentes
¿Quién propuso la teoría del universo oscilante?
Las soluciones matemáticas las encontró Alexander Friedmann en 1922, al resolver las ecuaciones de la relatividad general aplicadas al universo entero. Quien desarrolló el modelo oscilante como tal fue Richard Tolman, del Caltech, en 1934. Einstein llegó a considerar la idea en los años 30 como alternativa a un universo con principio.
¿Cuál es la diferencia entre universo oscilante y Big Bounce?
El universo oscilante es el modelo completo: ciclos infinitos de expansión y contracción. El Big Bounce o Gran Rebote es solo el momento de transición entre un ciclo y el siguiente. En el modelo clásico ese momento es una singularidad donde la física falla; en las versiones modernas es un rebote suave a densidad finita, sin singularidad.
¿Cuándo sería el Big Crunch según los datos actuales?
El modelo publicado en 2025 por Luu, Qiu y Tye sitúa el tamaño máximo del universo dentro de unos 11.000 millones de años y el colapso final unos 20.000 millones de años a partir de ahora, con una vida total de unos 33.000 millones. Es una predicción condicionada a que la energía oscura se comporte como sugiere DESI, no un pronóstico establecido.
¿Por qué el universo plano es un problema para la teoría?
Porque el modelo oscilante clásico solo funciona si el universo es cerrado, con curvatura positiva, como la superficie de una esfera. Las medidas del fondo cósmico de microondas de las misiones WMAP y Planck lo encuentran plano con un margen de error de apenas el 0,2%. Los modelos cíclicos modernos esquivan la objeción porque el rebote no depende de la curvatura, sino de física adicional.
¿Sobreviviría algo de nuestro universo al siguiente ciclo?
En la mayoría de modelos, no: las temperaturas del colapso destruirían toda estructura, átomos incluidos. La excepción es la cosmología cíclica conforme de Penrose, que propone que quedarían huellas de agujeros negros del ciclo anterior grabadas en el fondo cósmico. Otros equipos han buscado esas señales en los mismos datos sin encontrar nada concluyente.
¿Está aceptada la teoría del universo oscilante?
No. El consenso sigue siendo el modelo estándar con expansión eterna y energía oscura constante. Los modelos cíclicos son una alternativa minoritaria pero legítima, defendida por cosmólogos de primer nivel como Paul Steinhardt o Roger Penrose, y los resultados de DESI han hecho que vuelvan a discutirse en congresos donde llevaban años fuera del programa.
FUENTES Y PARA SABER MÁS
— DESI Collaboration: DESI DR2 Results II: Measurements of Baryon Acoustic Oscillations and Cosmological Constraints, marzo de 2025 (arXiv:2503.14738)
— Luu, Qiu y Tye: modelo de axión ultraligero con constante cosmológica negativa, Journal of Cosmology and Astroparticle Physics, 2025
— R. C. Tolman: Relativity, Thermodynamics and Cosmology, Oxford University Press, 1934
— Ijjas y Steinhardt: A new kind of cyclic universe, Physics Letters B, 2019
— Colaboración Planck (ESA): Planck 2018 results VI: Cosmological parameters (parámetro de curvatura)







