Misiones a Marte

Perseverance: 28 tubos sellados en Marte y nadie que los traiga

El rover lleva cinco años guardando muestras para que otra misión las recoja. En enero de 2026, el Congreso canceló esa misión. Qué pasa ahora.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 4 de diciembre de 2023 Actualizado el 8 de septiembre de 2026 10 min de lectura
rover Perseverance - Espacio Entrelazado
rover Perseverance - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. Un rover que recoge, no que analiza
  2. Por qué Jezero y no otro sitio
  3. Tres primeras veces que sí consiguió
  4. Qué pasó con la misión de retorno
  5. Lo que ha encontrado mientras tanto
  6. Dónde encaja en la exploración de Marte
  7. Lo que no sabemos
  8. Preguntas frecuentes sobre el rover Perseverance
  9. ¿Qué hace el rover Perseverance en Marte?
  10. ¿Cuántas muestras ha recogido?
  11. ¿Se van a traer las muestras a la Tierra?
  12. ¿Por qué aterrizó en el cráter Jezero?
  13. ¿Ha encontrado vida en Marte?
  14. ¿Qué fue MOXIE?

El rover Perseverance lleva cinco años haciendo algo que ningún otro robot había hecho: en lugar de analizar las rocas marcianas y quedarse con el resultado, las perfora, las sella en tubos de titanio y las guarda para que otra misión venga a recogerlas. Ya tiene 28 tubos sellados. El problema es que en enero de 2026 el Congreso estadounidense dejó sin financiación la misión que iba a traerlos, y ahora mismo no hay ningún plan aprobado para ir a por ellos.

Lo esencial

Qué hace: busca señales de vida antigua en el cráter Jezero y recoge muestras selladas para traerlas a la Tierra.

Dónde está: amartizó el 18 de febrero de 2021 en Jezero, un delta fluvial de hace unos 3.500 millones de años.

Qué ha conseguido: 28 muestras selladas, el primer oxígeno fabricado en otro planeta y el primer vuelo con motor fuera de la Tierra.

El problema: la misión de retorno de muestras se quedó sin presupuesto en enero de 2026.

Un rover que recoge, no que analiza

Aquí está la diferencia clave con todo lo anterior. El rover Curiosity lleva un laboratorio a bordo: coge una muestra, la mete dentro, la analiza y manda el resultado. Perseverance también analiza, pero su tarea principal es otra: perforar, extraer un cilindro de roca del tamaño de una tiza, sellarlo herméticamente y dejarlo listo para viajar.

La razón de tanto empeño es sencilla y contundente: ningún laboratorio que quepa en un rover puede competir con uno de la Tierra. Los instrumentos que buscan restos de vida antigua ocupan habitaciones, pesan toneladas, requieren manos humanas y se actualizan cada pocos años. Analizar aquí una muestra marciana daría respuestas que ninguna máquina enviada allí podría dar, y además permitiría volver a examinarla dentro de treinta años con técnicas que aún no existen.

Por eso Perseverance es, en el fondo, la primera mitad de una misión partida en dos. Y la segunda mitad es la que está en el aire.

Por qué Jezero y no otro sitio

La elección del lugar de aterrizaje llevó años de discusión, y ganó un cráter de unos 45 kilómetros con una característica visible desde la órbita: un delta fluvial fosilizado, la desembocadura de un río que llenó ese cráter hace unos 3.500 millones de años.

Un delta es el mejor sitio posible para buscar rastros de vida antigua por una razón geológica: cuando un río frena al entrar en un lago, deposita las partículas finas que arrastra, y ese sedimento fino es exactamente el que conserva estructuras microscópicas durante eones. En la Tierra, los depósitos de este tipo guardan restos de microorganismos de miles de millones de años. Si en Marte hubo vida microbiana cuando corría el agua, ahí es donde tendría más sentido buscarla. Que hubo agua líquida en Marte hace tiempo que no se discute.

Qué se busca exactamente

No fósiles reconocibles ni nada parecido a un ser vivo. Se buscan biofirmas: patrones químicos o texturas microscópicas que la vida produce y la geología no, o que le cuesta mucho imitar. El problema es que casi ninguna es concluyente por sí sola, y ahí está el motivo de querer las muestras aquí: distinguir una biofirma real de una casualidad mineral exige repetir el análisis con varias técnicas independientes y someterlo al escrutinio de laboratorios rivales.

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Tres primeras veces que sí consiguió

Al margen del asunto de las muestras, esta misión ha dejado tres hitos que ya no dependen de ninguna decisión presupuestaria.

Lo que hizo por primera vez

MOXIE
2021

Fabricar oxígeno en otro planeta

Un aparato del tamaño de una tostadora extrajo oxígeno del dióxido de carbono de la atmósfera marciana. Poco, pero suficiente para demostrar el principio: no habría que llevarlo todo desde casa.

INGENUITY
2021-2024

Volar con motor fuera de la Tierra

Un helicóptero de menos de dos kilos que iba de propina y acabó haciendo 72 vuelos en un aire cien veces más fino que el nuestro. Terminó con una pala dañada en enero de 2024.

JEZERO
2023

Dejar un depósito de muestras preparado

Descargó una decena de tubos en un punto llano y despejado, como copia de seguridad: si el rover falla antes de que llegue nadie, ese alijo sigue ahí y es recuperable.

Lo de Ingenuity está contado aparte, porque fue una demostración tecnológica con vida propia.

El caso del helicóptero Ingenuity merece el detalle: llevaba encargados cinco vuelos de prueba y acabó haciendo setenta y dos, convirtiéndose en explorador de avanzada que buscaba rutas para el rover. Es el ejemplo perfecto de una misión secundaria que se come el protagonismo.

Qué pasó con la misión de retorno

El plan original era razonable sobre el papel: una nave de la NASA aterrizaría junto al rover, recogería los tubos, los lanzaría a órbita marciana con un pequeño cohete y un orbitador europeo los capturaría y los traería. Tres naves, dos agencias y una coreografía sin precedentes.

El presupuesto no aguantó. Las revisiones fueron elevando el coste y retrasando la fecha de llegada hasta bien entrada la década de 2040, y la NASA acabó pidiendo propuestas alternativas más baratas. En mayo de 2025, la administración estadounidense calificó el programa de «financieramente inestable» y propuso terminarlo. Y el 8 de enero de 2026, un paquete presupuestario aprobado por la Cámara de Representantes lo dejó efectivamente cancelado al eliminar casi toda su financiación futura, dentro de un presupuesto global para la NASA de unos 24.400 millones de dólares.

La situación, dicha sin rodeos

Hay 28 tubos con las muestras geológicas mejor seleccionadas de la historia de la exploración planetaria esperando en Marte, y ninguna misión aprobada para recogerlos. El rover sigue trabajando y sellando más. Las muestras no se estropean —el ambiente marciano las conserva— pero cada año que pasa sin una decisión es un año más de espera para responder la pregunta que motivó todo el proyecto.

Conviene ser justos con el matiz: cancelar la financiación de un programa no significa necesariamente que las muestras se queden allí para siempre. Se han planteado esquemas más baratos, y otras agencias o empresas podrían asumirlo en el futuro. Pero a día de hoy eso son intenciones, no un calendario.

Lo que ha encontrado mientras tanto

El rover no se ha limitado a taladrar. Ha confirmado que las rocas del fondo del cráter son volcánicas, algo inesperado —se daba por hecho que serían sedimentarias— y muy útil, porque las rocas ígneas se pueden datar con precisión y eso permitirá poner fecha absoluta a la historia geológica de Marte si las muestras llegan alguna vez.

También ha encontrado moléculas orgánicas en varias rocas. Y aquí toca ser preciso, porque es donde más se exagera: «orgánico» no significa «biológico». Son compuestos con carbono que pueden formarse por procesos químicos sin ninguna intervención de la vida, y de hecho llegan en meteoritos. Su presencia es interesante porque indica que la química necesaria estaba disponible, no porque demuestre nada por sí sola. La misma cautela que exige el metano detectado en Marte, que también tiene explicaciones geológicas.

Esa prudencia es exactamente el argumento a favor de traer las muestras. Con los instrumentos del rover se llega hasta «hay algo interesante aquí»; para pasar de ahí a una afirmación sólida sobre vida fuera de la Tierra hacen falta laboratorios que no caben en una nave.

Dónde encaja en la exploración de Marte

Cada rover ha resuelto la duda que bloqueaba al siguiente. Mars Pathfinder demostró en 1997 que se podía aterrizar barato y desplegar un vehículo. Spirit y Opportunity encontraron pruebas de agua pasada. Curiosity confirmó que Marte tuvo condiciones habitables. Y Perseverance da el paso lógico siguiente: buscar si alguien las aprovechó.

Puesto junto a sus antecesores se ve bien qué pregunta resolvió cada uno:

RoverLlegóLa pregunta que respondió
Sojourner (Pathfinder)1997¿Se puede aterrizar barato y mover un vehículo por Marte?
Spirit y Opportunity2004¿Hubo agua líquida? Sí, y dejó minerales que lo demuestran
Curiosity2012¿Fue habitable? Sí, tuvo las condiciones necesarias
Perseverance2021¿Hubo vida? Pendiente: la respuesta está en 28 tubos

La última fila es la que resume el problema de esta misión. Las tres anteriores contestaron su pregunta con los datos que enviaron desde allí. Esta no puede: su respuesta viaja dentro de unos tubos que siguen en el suelo de Jezero.

Puedes ver la secuencia completa en todas las misiones enviadas a Marte y el contexto del planeta en lo que sabemos del planeta rojo. El resto de vehículos y sondas que siguen operando allí, en la sección de misiones a Marte.

Lo que no sabemos

Si las muestras llegarán alguna vez. Es la incógnita que domina todo lo demás, y depende de decisiones políticas y presupuestarias, no técnicas. Los tubos pueden esperar décadas sin degradarse; la voluntad de ir a por ellos es más frágil.

Cuánto aguantará el rover. Funciona con un generador de radioisótopos que va perdiendo potencia poco a poco, como los de las Voyager. Su vida útil nominal se superó hace tiempo y no hay una fecha de caducidad clara: seguirá mientras la energía y las ruedas den de sí.

Si hubo vida. Que es la pregunta de la que va todo esto, y la que sigue sin respuesta. Lo honesto es decir que Perseverance ha reunido los mejores candidatos posibles para responderla, y que ahora mismo están a 200 millones de kilómetros de donde podrían examinarse.

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Preguntas frecuentes sobre el rover Perseverance

¿Qué hace el rover Perseverance en Marte?

Busca señales de vida microbiana antigua en el cráter Jezero y, sobre todo, recoge muestras de roca que sella en tubos para que una misión posterior las traiga a la Tierra. Es la primera mitad de un proyecto partido en dos: recolectar allí, analizar aquí.

¿Cuántas muestras ha recogido?

28 tubos sellados, y sigue perforando. Una decena de ellos se descargó en 2023 en un depósito sobre la superficie, como copia de seguridad por si el rover dejara de funcionar antes de que llegara una misión de recogida.

¿Se van a traer las muestras a la Tierra?

Ahora mismo no hay ninguna misión aprobada para hacerlo. El programa de retorno de muestras vio dispararse su coste y sus plazos, la administración estadounidense lo calificó de financieramente inestable en 2025 y en enero de 2026 un paquete presupuestario eliminó prácticamente toda su financiación futura. Se estudian alternativas más baratas, pero no hay calendario.

¿Por qué aterrizó en el cráter Jezero?

Porque contiene un delta fluvial fosilizado de hace unos 3.500 millones de años. Cuando un río frena al entrar en un lago deposita sedimentos muy finos, y ese tipo de sedimento es el que mejor conserva estructuras microscópicas durante miles de millones de años. Es el mejor escenario posible para buscar rastros de vida antigua.

¿Ha encontrado vida en Marte?

No. Ha detectado moléculas orgánicas en varias rocas, pero «orgánico» no significa «biológico»: son compuestos de carbono que también se forman por procesos químicos sin vida y que llegan hasta en meteoritos. Indican que la química necesaria estaba disponible, nada más. Confirmar una biofirma exige análisis de laboratorio que no caben en un rover.

¿Qué fue MOXIE?

Un instrumento del tamaño de una tostadora que fabricó oxígeno a partir del dióxido de carbono de la atmósfera marciana, la primera vez que se produce un recurso utilizable en otro planeta. La cantidad fue pequeña, pero demostró un principio decisivo para cualquier misión tripulada: no haría falta llevarlo todo desde la Tierra.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— NASA / JPL: misión Mars 2020 Perseverance, amartizaje del 18 de febrero de 2021 y recuento de muestras selladas

— Situación presupuestaria del programa Mars Sample Return: propuesta de cierre (mayo de 2025) y paquete presupuestario de enero de 2026

— NASA: resultados del experimento MOXIE y balance de los 72 vuelos del helicóptero Ingenuity

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