Constelación de Cygnus: el Cisne, Deneb y Cygnus X-1

Constelación de Cygnus, el Cisne, con la Cruz del Norte y la Vía Láctea de fondo

Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz

Constelaciones
Actualizado julio 2026

En 1971, un objeto invisible dentro de esta constelación se convirtió en el primer agujero negro que la ciencia dio por bueno. Se llama Cygnus X-1, y Stephen Hawking apostó públicamente a que no existía. Perdió la apuesta. Esa es solo una de las cosas que hay dentro del Cisne, la cruz de estrellas que cruza la Vía Láctea en las noches de verano.

Lo esencial

Qué es: una constelación del hemisferio norte con forma de cruz, la decimosexta más grande del cielo (804 grados cuadrados). También se la conoce como la Cruz del Norte.

Su estrella principal: Deneb, una de las estrellas más luminosas que puedes ver a simple vista, y una de las que peor conocemos: su distancia sigue sin estar clara.

Lo que esconde: Cygnus X-1, un agujero negro de 21 masas solares, y los restos de una estrella que explotó hace 8.000 años.

Cuándo verla: desde España, en lo alto del cielo entre julio y octubre. Es fácil: busca una cruz grande y torcida dentro de la banda de la Vía Láctea.

Cómo encontrar la constelación de Cygnus en el cielo

Cygnus es de las constelaciones que no hace falta que nadie te señale dos veces. En verano, mira casi directamente hacia arriba después del anochecer y busca tres estrellas brillantes formando un triángulo grande: es el Triángulo de Verano, y lo forman Vega, Altair y Deneb. Deneb es el vértice de Cygnus.

Desde Deneb sale una línea de estrellas hacia abajo que termina en Albireo, y otra que la cruza perpendicular. Eso es la Cruz del Norte. Si tienes un cielo medianamente oscuro, verás que la cruz está apoyada sobre la banda difusa de la Vía Láctea, partida en dos por una franja negra.

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Sal entre julio y octubre, un par de horas tras la puesta de sol

En esas fechas Cygnus pasa cerca del cenit desde latitudes españolas. En invierno sigue siendo visible, pero baja hacia el horizonte noroeste y cuesta más.

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Localiza el Triángulo de Verano

Tres estrellas muy brillantes en lo alto. La más al norte, y la menos brillante de las tres, es Deneb.

3

Dibuja la cruz hacia el suroeste

Desde Deneb, la cruz se extiende unos 20 grados — algo más que el ancho de tu puño con el brazo estirado. El pie de la cruz es Albireo.

Si te manejas con la W de Casiopea, tienes una referencia extra: Cygnus queda al suroeste de ella, sobre la misma banda de la Vía Láctea. Y si vienes de localizar el Carro, el salto es cómodo en las noches de agosto.

Las estrellas de la Cruz del Norte

EstrellaDónde está en la cruzMagnitudQué la hace especial
Deneb (α Cygni)Cola del cisne, arriba1,25Supergigante blanca; de las más luminosas visibles a simple vista
Albireo (β Cygni)Cabeza, pie de la cruz3,1Doble de color dorado y azul: la más bonita del cielo con telescopio pequeño
Sadr (γ Cygni)Centro de la cruz2,2Rodeada de una región de gas brillante muy fotografiada
Gienah (ε Cygni)Ala este2,5Gigante naranja, una de las más cercanas de la constelación
Delta CygniAla oeste2,9Será la estrella polar del hemisferio norte dentro de unos 9.000 años

EL DATO QUE NADIE TE CUENTA DE DENEB

Deneb parece la más floja del Triángulo de Verano, pero es una ilusión de distancia. Vega está a 25 años luz; Deneb, a más de mil. Que aun así compita en brillo con sus vecinas significa que es monstruosamente luminosa: si la pusieras donde está Vega, alumbraría más que la Luna llena.

Cygnus X-1: el agujero negro que Hawking apostó que no existía

A principios de los setenta, los detectores de rayos X descubrieron una fuente potentísima en Cygnus. No se veía nada allí en luz visible, pero había una estrella supergigante azul cercana comportándose de forma rara: orbitaba alrededor de algo invisible y muy masivo, y ese algo le estaba arrancando material.

Ese material no cae de golpe. Forma un disco que gira a velocidades enormes, se calienta por fricción hasta millones de grados y emite los rayos X que detectamos. Es la firma clásica de un agujero negro alimentándose.

En 1974, Stephen Hawking apostó con Kip Thorne a que Cygnus X-1 no contenía un agujero negro. Lo explicó con humor: había dedicado su carrera a estudiarlos, así que si resultaba que no existían, al menos ganaría la apuesta como premio de consolación. En 1990 se dio por vencido y pagó.

21,2

masas solares tiene el agujero negro de Cygnus X-1

Revisado al alza en 2021: hasta entonces se le calculaban 14,8. Al medir mejor su distancia (unos 7.200 años luz) creció un 40% de golpe. Fuente: Miller-Jones et al., Science, 2021.

Ese salto de 14,8 a 21,2 masas solares no es un detalle técnico. Un agujero negro tan pesado nacido de una sola estrella obliga a replantear cuánta masa pierden las estrellas masivas por su viento estelar antes de morir: si perdieran tanta como se pensaba, no quedaría material suficiente para formar algo así. Lo que pasaría si cayeras dentro de uno es otra historia, y bastante peor.

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La Nebulosa del Velo: los restos de una estrella que explotó

Dentro de Cygnus hay una estructura enorme y delicadísima llamada Nebulosa del Velo. Son los restos de una supernova: una estrella masiva que estalló y cuya onda de choque sigue expandiéndose y comprimiendo el gas interestelar, que brilla al ser golpeado.

Nebulosa del Velo en la constelación de Cygnus, restos de una estrella que explotó hace 8.000 años
Una pequeña sección de la Nebulosa del Velo captada por el Hubble: los restos en expansión de una estrella masiva que explotó hace unos 8.000 años. La nebulosa entera mide 110 años luz de ancho —seis lunas llenas en el cielo— y está a unos 2.100 años luz, en Cygnus. — Crédito: NASA, ESA, Hubble

Los números merecen un momento. La nebulosa ocupa en el cielo el equivalente a seis lunas llenas puestas en fila, y aun así es tan tenue que no la verás a simple vista: hace falta un filtro específico o una cámara. Lo que ves en la foto son filamentos de gas de apenas unos años luz de grosor, brillando por el choque.

Cygnus tiene más: la Nebulosa Norteamérica (NGC 7000), que se llama así por su parecido con el continente y es de las pocas nebulosas grandes que se dejan fotografiar con equipo modesto, y la Nebulosa Creciente, la burbuja que ha soplado una estrella masiva a su alrededor.

Por qué Kepler apuntó justo aquí durante cuatro años

Cuando la NASA lanzó el telescopio Kepler en 2009 para buscar planetas fuera del sistema solar, tuvo que elegir un único trozo de cielo y mirarlo fijamente durante años. Eligió una región a caballo entre Cygnus y Lyra.

La elección no fue estética. Mirando hacia Cygnus, Kepler apuntaba a lo largo de un brazo de la Vía Láctea: muchísimas estrellas en el mismo campo, y todas a una distancia razonable. Además, esa zona del cielo queda fuera del plano de la órbita terrestre, así que el Sol nunca se metía en el encuadre. De ahí salieron miles de exoplanetas confirmados, y con ellos la primera estimación seria de cuántos planetas hay por estrella en la galaxia.

La grieta negra que parte el Cisne

Si miras Cygnus desde un cielo oscuro, verás que la banda de la Vía Láctea aparece partida en dos por una franja oscura. No es un hueco sin estrellas: es la Gran Grieta, nubes de polvo interestelar que tapan la luz de lo que hay detrás. Estás viendo una silueta a contraluz, a miles de años luz.

Lo que todavía no sabemos de Cygnus

Suena raro, pero no sabemos a qué distancia está Deneb, y no es por falta de intentos. Las mediciones publicadas en las últimas décadas la sitúan entre unos 1.400 y unos 2.600 años luz, un margen enorme para una estrella tan brillante y tan estudiada.

El problema es de método. La distancia a las estrellas cercanas se mide por paralaje: se observa cuánto parece desplazarse la estrella contra el fondo a medida que la Tierra recorre su órbita. Cuanto más lejos está, menor es ese desplazamiento y más pesa cualquier error. Y con las estrellas muy brillantes hay un problema añadido: saturan los detectores del satélite Gaia, que es el instrumento que ha medido con precisión las distancias a las estrellas de nuestro entorno.

Esa incertidumbre se contagia a todo lo demás: sin distancia fiable no hay luminosidad fiable, ni masa fiable, ni una idea clara de cuánto le queda de vida. Deneb terminará sus días como supernova, pero cuándo y con qué brillo se verá desde aquí depende de un número que todavía no está cerrado.

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Preguntas frecuentes sobre la constelación de Cygnus

¿Cuándo se ve mejor la constelación de Cygnus desde España?

Entre julio y octubre, cuando pasa cerca del cenit un par de horas después del anochecer. En invierno sigue siendo visible pero mucho más baja, hacia el noroeste, y con peor visibilidad.

¿Por qué a Cygnus se la llama la Cruz del Norte?

Porque sus cinco estrellas principales dibujan una cruz muy clara: Deneb arriba, Albireo abajo y las alas del cisne formando el travesaño. Es el nombre popular; el oficial de la Unión Astronómica Internacional sigue siendo Cygnus.

¿Se puede ver el agujero negro Cygnus X-1 con un telescopio?

El agujero negro no, porque no emite luz. Lo que sí se puede localizar con un telescopio de aficionado es su estrella compañera, la supergigante azul HDE 226868, de magnitud 8,9. Los rayos X del disco solo se detectan desde el espacio.

¿Qué es Albireo y por qué se recomienda tanto?

Es la estrella del pie de la cruz y, vista con cualquier telescopio pequeño, se separa en dos: una dorada y otra azul. El contraste de color es tan marcado que suele ser el primer objeto que se enseña a quien mira por un telescopio por primera vez.

¿Deneb va a explotar como supernova?

Casi con seguridad sí: es una supergigante muy masiva y ese es el final que les corresponde. Cuándo, no se sabe, y en parte porque ni siquiera conocemos bien su distancia, que condiciona el cálculo de su masa y de su edad.

¿Por qué el telescopio Kepler miró hacia Cygnus?

Porque apuntando ahí miraba a lo largo de un brazo de la Vía Láctea, con muchísimas estrellas en el mismo campo y a distancias adecuadas, y porque esa región queda fuera del plano de la órbita terrestre, de modo que el Sol nunca entraba en el campo de visión.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— Miller-Jones et al.: Cygnus X-1 contains a 21–solar mass black hole, Science (2021)

— NASA / ESA / Hubble: Hubble Zooms in on Shrapnel from an Exploded Star (Nebulosa del Velo)

— NASA: Kepler Mission — campo de observación y resultados (nasa.gov/mission_pages/kepler)

— Unión Astronómica Internacional: The Constellations (iau.org/public/themes/constellations)

Manuel Sánchez Ruiz, autor de Espacio Entrelazado
Escrito por

Fundador y autor de Espacio Entrelazado

Ingeniero de formación y divulgador científico. Escribo sobre astronomía y astrofísica para que cualquier persona pueda entender el universo sin necesidad de un doctorado. Rigor y claridad, siempre.

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