Actualizado en julio, 2026 por Manuel Sánchez Ruiz
Astronomía
Actualizado julio 2026
En 1912, una mujer contratada por horas en el observatorio de Harvard para revisar placas fotográficas publicó una relación entre el brillo y el periodo de un tipo de estrella variable. No tenía permitido usar los telescopios. Esa relación se convirtió en la primera regla fiable para medir distancias fuera de nuestra galaxia, y sin ella Edwin Hubble no habría podido demostrar que el universo se expande. Henrietta Leavitt no suele aparecer en las listas de astrónomos famosos. Este artículo intenta arreglar eso, sin quitar a nadie que se lo merezca.
Lo esencial
El criterio: no fama, sino cuánto cambió el mapa. Cada nombre va con la fecha y el descubrimiento concreto.
El más antiguo: Hiparco de Nicea, siglo II a.C. Catalogó unas 850 estrellas y descubrió la precesión de los equinoccios.
El punto de inflexión: 1543. Copérnico publica el modelo heliocéntrico el año de su muerte.
Las que faltan siempre: Caroline Herschel, Henrietta Leavitt, Cecilia Payne, Vera Rubin y Jocelyn Bell. Sus hallazgos son de los más citados del siglo XX.
El dato incómodo: Jocelyn Bell descubrió los púlsares en 1967 y el Nobel de 1974 fue para su director de tesis.
Los que dibujaron el primer mapa
Hiparco de Nicea (siglo II a.C.) es el fundador de la astronomía de posición. Compiló un catálogo de unas 850 estrellas, inventó el sistema de magnitudes para clasificar su brillo —una versión del cual seguimos usando— y descubrió la precesión de los equinoccios comparando sus medidas con las de observadores anteriores. Detectó que el cielo entero se desplaza lentamente, algo que tarda 25.800 años en completar un ciclo.
Eratóstenes (siglo III a.C.) hizo el experimento más elegante de la Antigüedad: midió la circunferencia de la Tierra con la sombra de un obelisco y la distancia entre dos ciudades, y se quedó a un margen de error de en torno al 2%. Si te interesa el detalle, lo contamos en cuánto mide la Tierra y cómo se supo.
Claudio Ptolomeo (siglo II d.C.) escribió el Almagesto, con un catálogo de 1.022 estrellas y un modelo geométrico del cosmos que funcionaba: predecía las posiciones planetarias con precisión suficiente para uso práctico. Que estuviera equivocado en lo físico no le quita mérito a lo que consiguió, y sus modelos de epiciclos gobernaron el pensamiento occidental durante catorce siglos.
Hipatia de Alejandría (hacia 350-415 d.C.) enseñó matemáticas y astronomía, editó y comentó textos de Ptolomeo y Diofanto, y se le atribuye la mejora de instrumentos como el astrolabio. Su obra no ha sobrevivido directamente, lo que hace difícil evaluarla con justicia, pero fue una figura intelectual de referencia en su ciudad y murió linchada en el 415.
Los que rompieron el modelo
CINCO MOMENTOS EN QUE CAMBIÓ EL MAPA
1543 · Copérnico
La Tierra deja de estar en el centro
Publica De revolutionibus el año de su muerte. El modelo aún usaba órbitas circulares y no era más preciso que el de Ptolomeo, pero desplazó la pregunta.
1609-1610 · Galileo y Kepler
El telescopio y las elipses, el mismo año
Galileo apunta un telescopio al cielo y encuentra cuatro lunas girando alrededor de Júpiter. Kepler descubre que las órbitas son elipses, no círculos.
1687 · Newton
Una sola ley para la manzana y la Luna
Los Principia explican por qué las órbitas son elipses. La física del cielo y la de la Tierra pasan a ser la misma.
1925 · Cecilia Payne
Las estrellas son hidrógeno
Su tesis doctoral demuestra que el Sol está hecho sobre todo de hidrógeno y helio, un millón de veces más abundante de lo que nadie esperaba. Le presionaron para suavizar la conclusión.
1929 · Hubble
El universo se expande
Usando el método de Leavitt para medir distancias, encuentra que cuanto más lejos está una galaxia, más deprisa se aleja.
Entre Copérnico y Kepler hay una pieza que suele quedarse fuera: Tycho Brahe. No descubrió ninguna ley, pero midió el cielo con una precisión de 38 segundos de arco usando esferas armilares y cuadrantes, sin telescopio. Kepler heredó esas tablas y, al no lograr encajar la órbita de Marte con círculos por un margen de 8 minutos de arco, se fio de los datos antes que de la tradición. Ese resto imposible es la elipse.
Irónicamente, Tycho nunca aceptó el modelo heliocéntrico. Su argumento era razonable: si la Tierra se mueve, las estrellas deberían mostrar paralaje, y él no lo veía. Tenía razón en la lógica y no en la conclusión. El paralaje estelar no se midió hasta 1838, cuando Bessel obtuvo 0,3 segundos de arco para la estrella 61 Cygni.
Los doce, con fecha y descubrimiento
| Nombre | Cuándo | Qué descubrió | Por qué importa |
|---|---|---|---|
| Hiparco | s. II a.C. | Precesión de los equinoccios; catálogo de 850 estrellas | Funda la astronomía de posición |
| Eratóstenes | s. III a.C. | Mide la circunferencia de la Tierra con un 2% de error | Primera medida del tamaño del planeta |
| Ptolomeo | s. II d.C. | El Almagesto: 1.022 estrellas y un modelo predictivo | Referencia durante 14 siglos |
| Copérnico | 1543 | Modelo heliocéntrico | Saca a la Tierra del centro |
| Tycho Brahe | 1570-1601 | Medidas con 38 segundos de arco de precisión | Los datos con los que Kepler halló las elipses |
| Kepler | 1609-1619 | Las tres leyes del movimiento planetario | Las órbitas son elipses, no círculos |
| Galileo | 1610 | Lunas de Júpiter, fases de Venus, cráteres lunares | Primera prueba observacional contra el geocentrismo |
| Newton | 1687 | Ley de gravitación universal | Explica por qué se cumplen las leyes de Kepler |
| Caroline Herschel | 1786-1797 | Al menos 7 cometas y catálogos de nebulosas | Primera mujer con sueldo por hacer ciencia |
| Henrietta Leavitt | 1912 | Relación periodo-luminosidad de las cefeidas | La regla para medir distancias entre galaxias |
| Cecilia Payne | 1925 | Las estrellas son sobre todo hidrógeno y helio | Base de toda la astrofísica estelar |
| Vera Rubin | años 70 | Las galaxias giran demasiado rápido para su masa visible | Evidencia sólida de materia oscura |
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Las que casi nunca salen en la lista
Caroline Herschel (1750-1848) empezó como ayudante de su hermano William y acabó descubriendo al menos siete cometas por su cuenta, uno de los cuales lleva su nombre. En 1787, el rey Jorge III le asignó un sueldo de 50 libras anuales por su trabajo astronómico: es la primera mujer de la historia que cobró por hacer ciencia.
Henrietta Leavitt (1868-1921) formó parte del grupo de mujeres que Harvard contrataba para medir placas fotográficas, a las que se llamaba «computadoras». Estudiando estrellas variables en las Nubes de Magallanes encontró que las cefeidas con periodo más largo son intrínsecamente más brillantes. Como todas estaban a la misma distancia, esa relación permitía convertir un periodo medido en una distancia real. Es la primera regla fiable para medir el cosmos más allá de la Vía Láctea.
POR QUÉ IMPORTA TANTO LA LEY DE LEAVITT
Hasta 1912 no había forma de saber si las «nebulosas espirales» eran nubes dentro de nuestra galaxia u otras galaxias enteras a distancias inimaginables. Con las cefeidas de Leavitt como regla de medir, Hubble identificó una en Andrómeda en 1923 y calculó que estaba muchísimo más lejos que cualquier cosa de la Vía Láctea. El universo pasó de ser una galaxia a ser miles de millones. Y luego, con esa misma herramienta, llegó la ley de Hubble y la expansión.
Cecilia Payne (1900-1979) defendió en 1925 la primera tesis doctoral en astronomía de Radcliffe, y en ella demostró que las estrellas están compuestas mayoritariamente de hidrógeno y helio, un millón de veces más abundantes de lo que se creía. La conclusión chocaba tanto con el consenso —se pensaba que el Sol tenía una composición parecida a la de la Tierra— que le pidieron matizarla en el texto. Tenía razón, y hoy es la base de la astrofísica estelar.
Vera Rubin (1928-2016) midió en los años setenta cómo giran las galaxias espirales y encontró algo que no cuadraba: las estrellas de los bordes se movían tan rápido como las del centro, cuando deberían ir mucho más despacio. La única explicación consistente era que hay mucha más masa de la que se ve. Es la evidencia observacional que consolidó la existencia de la materia oscura.
Jocelyn Bell (1943) detectó en 1967, siendo estudiante de doctorado, una señal de radio pulsante de una regularidad extraordinaria. La bautizaron medio en broma como LGM-1, por little green men, hasta que se comprendió que eran estrellas de neutrones girando a velocidad de vértigo. El Nobel de Física de 1974 por ese descubrimiento se concedió a su director de tesis y a otro colega. A ella no.
Quién decide quién es «famoso»
Merece la pena señalar el sesgo, porque explica por qué unas listas se parecen tanto a otras. Los nombres que se repiten suelen cumplir tres condiciones: publicaron con su nombre, tenían posición institucional y trabajaron en la tradición europea. Quien recogía datos para otro, quien no podía firmar o quien observaba fuera de ese circuito desaparece del relato aunque su aportación fuera decisiva.
Hay tradiciones enteras que quedan fuera por esa vía. Los astrónomos islámicos medievales —Al-Battani, Al-Sufi, Ibn al-Shatir— refinaron los modelos de Ptolomeo, catalogaron estrellas y nos dejaron buena parte de la nomenclatura estelar que usamos: cada vez que dices Aldebarán, Betelgeuse o Vega estás usando su árabe. En la India, Aryabhata propuso en el siglo V que la Tierra rota sobre su eje.
Y hay un problema más de fondo: la astronomía contemporánea ya no funciona así. Los descubrimientos recientes llevan la firma de colaboraciones de cientos o miles de personas. La primera imagen de un agujero negro, publicada en 2019, es obra del Event Horizon Telescope, con más de 200 investigadores. Las listas de nombres propios describen bien el pasado y bastante mal el presente.
Mito frecuente
«Galileo inventó el telescopio». No. Los primeros catalejos aparecen en los Países Bajos en 1608, y Galileo construyó el suyo al año siguiente tras oír hablar del invento. Lo que sí hizo, y es lo que importa, fue apuntarlo sistemáticamente al cielo, anotar lo que veía y publicarlo. La diferencia entre tener un instrumento y usarlo para hacer ciencia.
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Preguntas frecuentes
¿Quién es el astrónomo más importante de la historia?
No hay una respuesta única, pero si el criterio es cuánto cambió la forma de entender el cosmos, los dos candidatos más sólidos son Copérnico, que sacó a la Tierra del centro en 1543, y Newton, que en 1687 unificó la física del cielo y la de la Tierra en una sola ley. Galileo aporta la pieza que faltaba: las pruebas observacionales.
¿Quién fue la primera mujer astrónoma profesional?
Caroline Herschel, que en 1787 recibió del rey Jorge III un salario de 50 libras anuales por su trabajo astronómico. Es la primera mujer conocida que cobró por hacer ciencia. Descubrió al menos siete cometas y elaboró catálogos de nebulosas junto a su hermano William.
¿Qué descubrió Henrietta Leavitt y por qué es tan importante?
En 1912 estableció que las estrellas cefeidas con un periodo de variación más largo son intrínsecamente más brillantes. Esa relación permite deducir la distancia a la que está una cefeida midiendo su periodo, y fue la primera forma fiable de medir distancias fuera de nuestra galaxia. Hubble la usó para demostrar que el universo se expande.
¿Galileo inventó el telescopio?
No. Los primeros catalejos se documentan en los Países Bajos en 1608 y Galileo construyó el suyo en 1609 tras conocer el invento. Su mérito fue apuntarlo al cielo de forma sistemática y publicar lo que vio en 1610: las cuatro lunas mayores de Júpiter, las fases de Venus y los cráteres de la Luna.
¿Por qué Jocelyn Bell no recibió el Nobel?
Descubrió los púlsares en 1967 siendo estudiante de doctorado, y el Nobel de Física de 1974 se concedió a su director de tesis y a otro investigador. La decisión sigue considerándose uno de los casos más discutidos en la historia del premio. Ella misma ha restado importancia al asunto públicamente en varias ocasiones.
¿Hay astrónomos famosos actuales?
Los hay, pero la disciplina ha cambiado de escala: los grandes resultados los firman colaboraciones enormes. La primera imagen de un agujero negro, en 2019, la produjo el Event Horizon Telescope con más de 200 investigadores. Hoy es más útil conocer los proyectos —James Webb, Gaia, LIGO, DESI— que los nombres individuales.
FUENTES Y PARA SABER MÁS
— Royal Museums Greenwich: Caroline Herschel, the first paid female astronomer
— Leavitt, H. S. y Pickering, E. C.: Periods of 25 Variable Stars in the Small Magellanic Cloud, Harvard College Observatory Circular 173, 1912
— Payne, C.: Stellar Atmospheres, tesis doctoral, Radcliffe College, 1925
— Fundación Nobel: acta del Premio Nobel de Física de 1974 y documentación sobre el descubrimiento de los púlsares







