Sistema solar

Gran Mancha Roja de Júpiter: qué es y por qué está encogiendo

No lleva 360 años girando: lleva 193. Un anticiclón de 16.350 km con vientos de 432 km/h que ha perdido más de la mitad de su anchura en un siglo.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 10 de octubre de 2026 13 min de lectura
gran mancha roja de júpiter - Espacio Entrelazado
gran mancha roja de júpiter - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. Qué es exactamente la Gran Mancha Roja
  2. El dato que cambió en 2024: no lleva 360 años, lleva 193
  3. Se está encogiendo, y no despacio
  4. Comparada con un huracán terrestre
  5. No es una mancha: baja 300 kilómetros y calienta lo que tiene encima
  6. Por qué es roja: seguimos sin saberlo
  7. Lo que todavía no sabemos
  8. Cómo verla con un telescopio de aficionado
  9. Preguntas frecuentes
  10. ¿Qué es la Gran Mancha Roja de Júpiter?
  11. ¿Cuántos años lleva activa la Gran Mancha Roja?
  12. ¿Cuántas Tierras caben en la Gran Mancha Roja?
  13. ¿Por qué la Gran Mancha Roja se está encogiendo?
  14. ¿Por qué es roja la Gran Mancha Roja?
  15. ¿Se puede ver la Gran Mancha Roja con un telescopio pequeño?

Un huracán terrestre de los grandes dura una semana. La Gran Mancha Roja de Júpiter lleva girando desde antes de que se inventara la fotografía, con vientos de 432 kilómetros por hora en un óvalo donde cabe la Tierra entera. Pero hay dos cosas que probablemente creas sobre ella y que ya no son ciertas: no lleva 360 años ahí, y se está encogiendo tan deprisa que ha perdido más de la mitad de su anchura desde que se mide en serio.

LO ESENCIAL

Qué es: un anticiclón, un remolino de alta presión que gira en sentido contrario al de nuestros huracanes y que da una vuelta completa cada 4,5 días terrestres.

Cuánto lleva ahí: 193 años documentados, no 360. Un estudio de 2024 demostró que la mancha que vio Cassini en 1665 era otra distinta que acabó desapareciendo.

Cuánto mide: 16.350 km de ancho en la medida de 2017, algo más de una Tierra. Hace un siglo llegó a los 40.000, más de tres Tierras.

Por qué es roja: nadie lo sabe con certeza. La hipótesis principal es que el sol ultravioleta «quema» los gases de la cima de la nube.

Qué es exactamente la Gran Mancha Roja

Es una tormenta, pero no del tipo al que estás acostumbrado. Los huracanes de la Tierra son ciclones: zonas de baja presión hacia las que el aire se precipita. La Gran Mancha Roja es lo contrario, un anticiclón, una burbuja de alta presión que empuja hacia fuera y gira en sentido antihorario. Está anclada a 22 grados de latitud sur y sus nubes se elevan unos 8 kilómetros por encima del techo nuboso que la rodea, como una meseta.

El material de su borde se mueve a unos 432 kilómetros por hora, con medidas que en algunos puntos llegan a los 496. Pero el conjunto rota despacio: la mancha completa tarda unos 4,5 días terrestres en dar una vuelta sobre sí misma. Es un torbellino gigantesco y majestuoso, no un latigazo.

Se mantiene en su sitio encajada entre dos corrientes en chorro que van en direcciones opuestas: una empuja hacia el este por debajo y otra hacia el oeste por encima. Ese cizallamiento la hace girar igual que un lápiz atrapado entre dos palmas de las manos que se mueven al revés. Todo lo demás sobre el planeta que la aloja está en la ficha completa de Júpiter y sus lunas.

El dato que cambió en 2024: no lleva 360 años, lleva 193

Durante décadas, casi todos los artículos sobre la Gran Mancha Roja empezaban igual: «observada desde 1665, cuando Giovanni Cassini describió una mancha permanente en Júpiter». La cifra de 359 años se repetía sin discusión. En junio de 2024 dejó de sostenerse.

Un equipo dirigido por Agustín Sánchez-Lavega, de la Universidad del País Vasco, publicó en Geophysical Research Letters un análisis de los dibujos y las medidas históricas conservadas desde el siglo XVII. Su conclusión: la Mancha Permanente que Cassini y sus contemporáneos siguieron entre 1665 y 1713 era entre dos y tres veces más pequeña que la actual, y después desapareció de las observaciones. No hay ni un solo registro de ella durante más de un siglo.

La mancha que vemos hoy aparece documentada a partir de 1831. Es decir: son dos tormentas distintas, y la que Júpiter tiene ahora cumple 193 años. Sigue siendo un récord absoluto comparado con cualquier cosa que ocurra en la Tierra, pero cambia por completo la interpretación. Si un anticiclón así puede formarse y disolverse en escalas de siglos, entonces lo que estamos viendo no es un rasgo permanente del planeta, sino un episodio con principio y con final.

Se está encogiendo, y no despacio

A finales del siglo XIX, cuando empezaron las mediciones sistemáticas, la mancha llegó a medir cerca de 40.000 kilómetros de largo. Cabían tres Tierras en fila. La medida de abril de 2017 le dio 16.350 kilómetros: apenas 1,3 diámetros terrestres. Ha perdido en torno al 60% de su anchura en poco más de un siglo, y el adelgazamiento continúa.

LA MANCHA DE HOY, LA DE 1879 Y LA TIERRA

Los tres a la misma escala. El contorno de puntos es lo que ocupaba hace 145 años

Ha perdido más de la mitad de su anchura en 145 años1879: unos 39.000 kmHoy: 16.350 kmContorno de puntos: su tamaño en 1879La Tierra, a escalaDiámetro terrestre: 12.742 km · espacioentrelazado.es

Fíjate en un detalle del dibujo que sorprende a todo el mundo: la mancha es más ancha que la Tierra pero más baja. Su extensión de norte a sur ronda los 12.000 kilómetros, por debajo del diámetro terrestre. Se ha ido convirtiendo en un óvalo cada vez menos alargado, y los modelos predicen que acabará estabilizándose en una forma casi circular.

Y no solo mengua: también vibra. En octubre de 2024, un equipo dirigido por Amy Simon, del Centro Goddard de la NASA, publicó en The Planetary Science Journal el seguimiento más fino que se ha hecho de ella. Entre diciembre de 2023 y marzo de 2024, el Hubble la fotografió de forma continuada y descubrió que la mancha se comprime y se expande en un ciclo de unos 90 días, acelerando y frenando a la vez. La descripción de Simon fue que se mueve «como un cuenco de gelatina». Nadie esperaba que oscilara de tamaño; se la creía mucho más estable de lo que resulta ser.

Comparada con un huracán terrestre

Las cifras sueltas no dicen gran cosa hasta que se ponen al lado de algo que puedas dimensionar. Esta es la comparación con los récords absolutos de la Tierra, no con un temporal cualquiera.

 Gran Mancha RojaRécord terrestre
Anchura16.350 km2.220 km (tifón Tip, 1979)
Viento máximo432 km/hUnos 305 km/h (huracán Patricia, 2015)
DuraciónAl menos 193 años31 días (huracán John, 1994)
ProfundidadEntre 200 y 500 kmUnos 15 km
Sentido de giroAnticiclónico, una vuelta cada 4,5 díasCiclónico, una vuelta en horas
Qué acaba con élNada conocido: no hay superficie que lo freneTocar tierra o pasar sobre agua fría

La fila que explica todas las demás es la última. Un huracán terrestre nace sobre agua caliente y muere en cuanto pierde ese suministro o roza el continente. Júpiter no tiene continentes ni océanos: por debajo de las nubes solo hay más atmósfera, cada vez más densa, hasta convertirse en hidrógeno metálico. No hay ninguna superficie contra la que rozar. Una tormenta que arranca ahí puede seguir girando indefinidamente mientras las corrientes que la alimentan no cambien.

¿Te está gustando el artículo?

Suscríbete y recibe los próximos artículos directamente en tu correo.

Suscribirme gratis

No es una mancha: baja 300 kilómetros y calienta lo que tiene encima

Hasta 2017 se discutía si la Gran Mancha Roja era un fenómeno superficial, una capa fina de nubes de colores, o algo con volumen. La sonda Juno lo resolvió pasando por encima y midiendo cómo cambiaba la gravedad y las microondas bajo ella. El resultado: la tormenta se hunde entre 200 y 500 kilómetros por debajo del techo de nubes, con un valor central en torno a los 240 kilómetros.

Para hacerte una idea: eso es más profundo que la altura a la que orbita la Estación Espacial Internacional sobre nosotros. Y está por debajo del nivel donde se condensa el agua en Júpiter, así que la mancha atraviesa varias capas atmosféricas distintas. No es una pintura sobre el planeta, es una columna. Las misiones que han visitado Júpiter tardaron cuatro décadas en poder medir eso.

Y hacia arriba pasa algo todavía más raro. La atmósfera alta justo encima de la mancha está a unos 1.600 kelvin, varios cientos de grados más caliente que el resto del planeta a esa altitud. Se cree que la tormenta genera ondas acústicas y de gravedad que suben, rompen arriba y depositan allí su energía, como olas reventando en una playa invertida. Eso ayudaría a explicar por qué la parte alta de la atmósfera de Júpiter está mucho más caliente de lo que debería, dado lo lejos que está del Sol.

La confirmación llegó en junio de 2024: un equipo dirigido por Henrik Melin publicó en Nature Astronomy observaciones de el telescopio espacial James Webb que mostraban arcos, bandas y puntos en la ionosfera sobre la Gran Mancha Roja, en una región que se esperaba lisa y aburrida. Esa estructura solo se ve mirando en longitudes de onda que el ojo humano no capta; en luz visible no hay nada que ver ahí arriba.

Por qué es roja: seguimos sin saberlo

Esta es la pregunta más frecuente y la respuesta honesta es que no hay una respuesta cerrada. Los gases que conocemos en Júpiter (hidrógeno, helio, amoníaco, metano) son incoloros o blanquecinos. Algo tiene que estar produciendo el pigmento.

La hipótesis con más apoyo experimental es la que se conoce como la «quemadura solar». La luz ultravioleta del Sol rompe moléculas de hidrosulfuro de amonio y de acetileno en la cima de la nube, y los fragmentos se recombinan en compuestos orgánicos complejos, los llamados tolinas, que son rojizos. Encaja con dos observaciones: el color es más intenso arriba, donde llega la radiación, y la mancha es el punto más alto de esa región, con lo que se lleva más dosis que sus alrededores.

Pero la hipótesis no explica todo. El tono cambia con los años, del ladrillo intenso al salmón pálido, y a veces la mancha casi se desdibuja durante meses. Otras teorías apuntan a compuestos de fósforo o de azufre traídos desde capas más profundas por el propio remolino. Ninguna se ha impuesto.

Lo que todavía no sabemos

Por qué encoge es la incógnita mayor. La mancha se traga con frecuencia remolinos pequeños que se le acercan, y absorber material debería alimentarla, no debilitarla. Hay modelos que sostienen justo lo contrario: que esas fusiones desestabilizan su estructura interna y le hacen perder coherencia. No hay consenso, y sin él tampoco se puede predecir si acabará desapareciendo en décadas, en siglos, o si se estabilizará en un óvalo pequeño y aguantará otros doscientos años.

Tampoco sabemos hasta dónde llegan sus raíces con precisión, ni qué las ancla a esa latitud exacta. Y el precedente de la Mancha Permanente del siglo XVII deja una pregunta incómoda: si Júpiter fabricó una tormenta enorme, la mantuvo medio siglo y la perdió, es perfectamente posible que la actual siga el mismo camino y que dentro de cien años haya otra en otro sitio. Algo parecido ocurrió en el planeta azul: la Gran Mancha Oscura que la Voyager 2 fotografió en 1989 se había esfumado cuando volvimos a mirar Neptuno cinco años después.

Cómo verla con un telescopio de aficionado

Es más accesible de lo que parece. Con un telescopio de 150 milímetros de apertura y buena noche se distingue como una muesca ovalada en la banda ecuatorial sur; con 200 milímetros se aprecia su color. La dificultad no es el instrumento: es el momento.

Júpiter gira sobre sí mismo en menos de 10 horas, así que la mancha solo es visible durante unas 2 o 3 horas en cada rotación, cuando cruza el meridiano central del disco. Hay tablas de tránsito publicadas que dan la hora exacta de cada paso, y conviene consultarlas antes de montar nada. El planeta es el objeto más brillante del cielo después de Venus cuando está en oposición, así que encontrarlo es trivial; llegar hasta allí es otra historia, unos seis años de viaje con la tecnología actual.

Si te engancha la observación de gigantes gaseosos, el siguiente objetivo natural son los anillos de Saturno, que se ven con muchísimo menos aumento, y merece la pena leer lo que la sonda Cassini encontró en trece años allí. Y para situar a Júpiter entre el resto de planetas del sistema solar, empieza por la comparativa de tamaños.

Sigue explorando el universo

Cada semana un artículo. Sin spam.

Quiero seguir aprendiendo

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Gran Mancha Roja de Júpiter?

Un anticiclón gigante, es decir, un remolino de alta presión que gira en sentido antihorario, situado a 22 grados de latitud sur. Sus vientos alcanzan los 432 kilómetros por hora en el borde, sus nubes se elevan unos 8 kilómetros sobre el techo nuboso circundante y la estructura completa da una vuelta sobre sí misma cada 4,5 días terrestres.

¿Cuántos años lleva activa la Gran Mancha Roja?

193 años, no los 360 que se repetían hasta hace poco. En junio de 2024, un equipo dirigido por Agustín Sánchez-Lavega demostró en Geophysical Research Letters que la Mancha Permanente observada por Cassini entre 1665 y 1713 era dos o tres veces menor y desapareció. La tormenta actual se documenta a partir de 1831.

¿Cuántas Tierras caben en la Gran Mancha Roja?

Hoy poco más de una: la medida de abril de 2017 le dio 16.350 kilómetros de ancho, 1,3 veces el diámetro terrestre, y su extensión de norte a sur es incluso menor que ese diámetro. A finales del siglo XIX llegó a los 40.000 kilómetros, cuando sí cabían tres Tierras en fila.

¿Por qué la Gran Mancha Roja se está encogiendo?

No se sabe. Ha perdido alrededor del 60% de su anchura en poco más de un siglo. La tormenta absorbe con frecuencia remolinos menores, algo que en principio debería alimentarla; hay modelos que proponen justo lo contrario, que esas fusiones desestabilizan su estructura interna. Sin consenso no se puede predecir si desaparecerá o se estabilizará en un óvalo pequeño.

¿Por qué es roja la Gran Mancha Roja?

No hay certeza. La hipótesis más respaldada es que la radiación ultravioleta del Sol rompe moléculas de hidrosulfuro de amonio y acetileno en la cima de la nube, y los fragmentos se recombinan formando compuestos orgánicos complejos llamados tolinas, de color rojizo. Encaja con que la mancha sea el punto más alto de la zona y reciba más radiación, pero no explica por qué su tono cambia con los años.

¿Se puede ver la Gran Mancha Roja con un telescopio pequeño?

Sí, a partir de unos 150 milímetros de apertura se distingue como una muesca ovalada en la banda ecuatorial sur, y con 200 milímetros se aprecia el color. El problema es el momento: Júpiter rota en menos de 10 horas, así que la mancha solo es observable durante 2 o 3 horas por rotación, cuando pasa por el meridiano central del disco.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— A. Sánchez-Lavega y col.: «The Origin of Jupiter’s Great Red Spot», Geophysical Research Letters (junio de 2024)

— A. Simon y col.: «A Detailed Study of Jupiter’s Great Red Spot over a 90-day Oscillation Cycle», The Planetary Science Journal (octubre de 2024)

— H. Melin y col.: estructuras en la ionosfera joviana sobre la Gran Mancha Roja observadas con el James Webb, Nature Astronomy (junio de 2024)

— NASA / misión Juno: medidas de profundidad de la Gran Mancha Roja por gravimetría y radiómetro de microondas

— NASA / programa OPAL del telescopio espacial Hubble: seguimiento anual de las atmósferas de los planetas exteriores

— Registros históricos de tamaño de la mancha desde las observaciones sistemáticas del siglo XIX

¿Te has quedado con ganas de más?

Cada semana un artículo. Sin spam.

Quiero seguir aprendiendo