Astronomía

Universo observable: cuánto mide y por qué no vemos más

El universo observable mide 93.000 millones de años luz de lado a lado aunque solo tenga 13.800 millones de años. Por qué, y qué marca el límite.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 18 de octubre de 2023 Actualizado el 7 de septiembre de 2026 12 min de lectura
universo observable - Espacio Entrelazado
universo observable - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. Qué significa «observable» y por qué no es todo el universo
  2. El espacio se estiró mientras la luz venía de camino
  3. El límite no es una distancia: es una pared opaca
  4. Lo más lejano que hemos visto: la galaxia MoM-z14
  5. Si hay tantas galaxias, ¿por qué el cielo es negro de noche?
  6. Lo que hoy vemos, mañana ya no estará
  7. Lo que todavía no sabemos
  8. Preguntas frecuentes sobre el universo observable
  9. ¿Cuánto mide el universo observable?
  10. ¿Por qué vemos 46.500 millones de años luz si el universo tiene 13.800 millones de años?
  11. ¿Qué es lo más lejano que se ha observado?
  12. ¿Qué hay más allá del universo observable?
  13. ¿Por qué el cielo es negro de noche si hay tantas estrellas?
  14. ¿El universo observable crece o se encoge?

El universo observable tiene 13.800 millones de años y mide 93.000 millones de años luz de lado a lado. Esas dos cifras parecen incompatibles: si nada supera la velocidad de la luz, lo más lejos que deberíamos ver son 13.800 millones de años luz. La explicación no es que algo corriera más que la luz, sino que el espacio se estiró mientras la luz venía de camino. Y hay un segundo detalle incómodo: ese límite no es el borde del universo, solo el borde de lo que nos ha dado tiempo a ver.

LO ESENCIAL

Cuánto mide: 46.500 millones de años luz de radio, unos 93.000 millones de diámetro. Es una esfera y nosotros estamos en el centro, igual que cualquier otro observador desde su sitio.

Por qué «observable»: porque solo podemos ver aquello cuya luz ha tenido tiempo de llegar. El universo entero es mayor, y podría ser infinito.

El límite real: no es la distancia, es una pared. Durante los primeros 380.000 años el universo fue opaco: antes de eso no hay nada que ver.

Lo más lejano visto: la galaxia MoM-z14, confirmada por el James Webb a un desplazamiento al rojo de 14,44, unos 280 millones de años después del Big Bang.

Qué significa «observable» y por qué no es todo el universo

La palabra clave es esa. El universo observable no es una región especial del cosmos ni tiene ninguna frontera física: es simplemente la parte cuya luz ha tenido tiempo de alcanzarnos desde que el universo empezó. Es una limitación nuestra, no suya.

La consecuencia más contraintuitiva es que cada observador tiene el suyo. Una civilización en una galaxia a 30.000 millones de años luz de aquí vería su propia esfera de 93.000 millones de años luz de diámetro, centrada en ella, que solaparía parcialmente con la nuestra y se extendería hacia zonas que nosotros no veremos jamás. Nadie está en el centro del universo, y a la vez todo el mundo está en el centro del suyo.

LAS CAPAS, DE TU CASA AL HORIZONTE

Cada anillo multiplica por mucho al anterior: la escala es logarítmica, no lineal

Sistema solar 0,002 años luz Próxima Centauri 4,2 años luz Vía Láctea 100.000 años luz Grupo Local 10 millones de años luz Laniakea 520 millones de años luz Galaxia más lejana MoM-z14, luz de hace 13.500 M EL HORIZONTE 46.500 millones de años luz Tú estás en el punto amarillo

Los anillos no están a escala real: si lo estuvieran, todo lo que hay dentro de la Vía Láctea sería un punto invisible. espacioentrelazado.es

El espacio se estiró mientras la luz venía de camino

Aquí está el nudo de todo el asunto. Imagina una galaxia que emitió luz hace 13.400 millones de años, cuando estaba a unos 40 millones de años luz de donde estamos nosotros. Esa luz tardó 13.400 millones de años en llegar, no porque la distancia fuera esa, sino porque el camino se fue alargando por debajo mientras la luz avanzaba. Y en todo ese tiempo, la galaxia emisora se ha alejado hasta quedar hoy a más de 30.000 millones de años luz.

Por eso hay tres distancias distintas para el mismo objeto y conviene no mezclarlas: dónde estaba cuando emitió la luz, cuánto tiempo tardó esa luz en llegar, y dónde está ahora. El radio de 46.500 millones de años luz es la tercera: la posición actual de los objetos cuya luz más antigua nos alcanza hoy.

Y no, nada rompe el límite de velocidad

La relatividad prohíbe que algo se mueva por el espacio más rápido que la luz. No dice nada sobre la velocidad a la que el propio espacio puede expandirse. Dos galaxias lo bastante separadas se alejan una de otra a más de 300.000 km/s sin que ninguna se esté moviendo: es el terreno entre ellas el que crece. Cómo se mide ese ritmo lo explicamos en el artículo sobre a qué velocidad se expande el universo.

EscalaTamañoPara hacerte una idea
Sistema solar0,002 años luzLa luz del Sol tarda 8 minutos en llegarte
Estrella más cercana4,2 años luz2.000 veces más lejos que Neptuno
Vía Láctea100.000 años luzCruzarla a la velocidad de la luz costaría 1.000 siglos
Grupo Local10 millones de años luzUnas 80 galaxias, con Andrómeda y la Vía Láctea de jefas
Supercúmulo Laniakea520 millones de años luzUnas 100.000 galaxias fluyendo hacia el mismo sitio
Universo observable93.000 millones de años luz180 veces el diámetro de Laniakea

El límite no es una distancia: es una pared opaca

Lo que nos frena no es solo el tiempo disponible. Aunque tuviéramos un telescopio infinitamente potente, seguiríamos chocando con un muro, y ese muro tiene fecha: 380.000 años después del Big Bang.

Antes de ese momento el universo estaba tan caliente que los electrones andaban sueltos, sin unirse a los núcleos, y un gas de partículas cargadas es opaco: la luz rebotaba constantemente sin poder avanzar, como dentro de una niebla espesa. Cuando la temperatura bajó lo suficiente, los electrones se engancharon a los protones, la niebla se despejó de golpe y aquella luz salió disparada en todas direcciones. Esa luz sigue llegando hoy, estirada por la expansión hasta convertirse en microondas: es el fondo cósmico de microondas, y es literalmente lo más lejos que se puede mirar con luz.

Los primeros 380.000 años del universo son, en la práctica, invisibles. Para asomarse ahí haría falta otra cosa: neutrinos primordiales u ondas gravitacionales del Big Bang, y todavía no sabemos detectar ni unos ni otras con la precisión necesaria. Qué ocurrió en esa etapa opaca lo reconstruimos en el artículo sobre qué fue el Big Bang.

380.000 años

el tiempo que el universo estuvo opaco tras el Big Bang

Es el 0,003% de su edad actual, y aun así tapa todo lo anterior

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Lo más lejano que hemos visto: la galaxia MoM-z14

Entre el fondo de microondas y las primeras galaxias hay un hueco de cientos de millones de años que llamamos la edad oscura, y el telescopio espacial James Webb se construyó precisamente para asomarse a su final.

El récord actual se llama MoM-z14. Su desplazamiento al rojo, medido con el espectrógrafo NIRSpec, es de 14,44, lo que sitúa su luz en unos 280 millones de años después del Big Bang. Cuando esa luz salió, el universo tenía el 2% de la edad que tiene hoy. El 28 de enero de 2026, la ESA, la NASA y la agencia canadiense publicaron una nueva imagen profunda de la región COSMOS donde se confirmó.

El desplazamiento al rojo es la forma práctica de medir estas distancias: cuanto más se ha estirado el espacio durante el viaje de la luz, más se alarga su longitud de onda hacia el rojo. Un z de 14,44 significa que esa luz llega con una longitud de onda 15,44 veces mayor que la que tenía al salir. Salió como luz ultravioleta y llega como infrarrojo, que es justo lo que el Webb sabe ver y Hubble no podía.

El campo eXtreme Deep Field de Hubble, con unas 5.500 galaxias en un trozo minúsculo de cielo
El eXtreme Deep Field, montado con diez años de fotografías de Hubble sobre el mismo trozo de cielo en la constelación de Fornax. Contiene unas 5.500 galaxias y ocupa una fracción minúscula del diámetro aparente de la Luna llena. — Crédito: NASA, ESA, Hubble

Esa imagen es la mejor respuesta visual a la pregunta del tamaño. Tapa un pedazo de cielo tan pequeño que cabrían decenas de ellos dentro de la Luna llena, y dentro hay 5.500 galaxias. Multiplica eso por todo el cielo y entenderás por qué las estimaciones de cuántas galaxias existen se cuentan en cientos de miles de millones.

Si hay tantas galaxias, ¿por qué el cielo es negro de noche?

La pregunta tiene nombre propio, la paradoja de Olbers, y es una de las pistas más antiguas de que el universo observable es finito. El razonamiento es simple: si el universo fuera infinito, eterno y estuviera lleno de estrellas repartidas de forma uniforme, cualquier línea recta que trazaras desde tu ojo acabaría chocando con la superficie de alguna estrella. El cielo nocturno entero debería brillar como el Sol.

No brilla, y eso nos dice dos cosas. La primera, que el universo tiene una edad finita: más allá de cierta distancia no hay luz que haya tenido tiempo de llegar, así que esas líneas de visión se quedan vacías. La segunda, que se está expandiendo: la luz de lo muy lejano llega tan estirada que abandona el visible y se convierte en infrarrojo o microondas. De hecho, el cielo nocturno brilla por completo en microondas. Es el fondo cósmico. Nuestros ojos simplemente no lo ven.

Lo que hoy vemos, mañana ya no estará

Uno esperaría que el universo observable creciera sin parar: cada año que pasa, la luz llega desde un año luz más allá. Y así es, en cierto sentido. Pero la expansión se está acelerando, y eso cambia el resultado final.

Existe un segundo límite, distinto del horizonte de partículas: el horizonte de eventos cosmológico, situado a unos 16.000 millones de años luz. Cualquier suceso que ocurra hoy más allá de esa distancia no nos llegará nunca, ni esperando infinitos años, porque el espacio intermedio crece más deprisa de lo que su luz puede recorrerlo. Las galaxias lejanas no se están apagando: se están saliendo de nuestro alcance, una a una.

Si eso continúa —y depende de qué sea exactamente la energía oscura—, dentro de unos 100.000 millones de años los astrónomos de una civilización futura mirarían al cielo y solo verían las galaxias de su propio grupo, ya fusionadas en una sola. Sin galaxias externas no habría desplazamiento al rojo que medir, ni forma de deducir que el universo se expande. Su cosmología sería una isla de estrellas en un vacío eterno, y estaría equivocada sin que nada en sus observaciones se lo indicara.

Lo que todavía no sabemos

Cuánto mide el universo entero, para empezar. Las medidas de curvatura del fondo cósmico salen compatibles con un universo plano, y un universo plano e infinito es una posibilidad perfectamente viable. Otras estimaciones, basadas en modelos de inflación, sitúan el universo real en al menos 250 veces el diámetro del observable, pero son extrapolaciones, no medidas. Lo que hay fuera de nuestro horizonte lo tratamos aparte en qué hay más allá del universo, y las opciones de geometría, en qué forma tiene el universo.

Tampoco encajan del todo las cuentas del ritmo de expansión. Medido con el fondo cósmico da un valor; medido con supernovas y estrellas cercanas da otro, un 8% mayor. La discrepancia lleva más de una década sin resolverse y no se explica por errores de medida: o falta física en el modelo, o hay algo que no estamos entendiendo del universo temprano. De ese ritmo depende, directamente, la cifra de 46.500 millones de años luz.

Y hay una pregunta que probablemente no tiene respuesta empírica: si el universo es infinito, existen regiones donde, por pura combinatoria, la materia se ordena exactamente igual que aquí. Copias tuyas leyendo esto. No es misticismo, es estadística aplicada a un espacio sin bordes, pero está fuera de nuestro horizonte y por tanto fuera de lo comprobable. Para situarte en el mapa de tu propia galaxia, tienes el diámetro de la Vía Láctea, y todo lo publicado sobre estas escalas, en la sección de cosmología de Espacio Entrelazado.

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Preguntas frecuentes sobre el universo observable

¿Cuánto mide el universo observable?

Unos 46.500 millones de años luz de radio, es decir, unos 93.000 millones de años luz de diámetro. Es una esfera centrada en el observador: cada punto del universo tiene la suya, y todas son del mismo tamaño.

¿Por qué vemos 46.500 millones de años luz si el universo tiene 13.800 millones de años?

Porque el espacio se ha estirado mientras esa luz viajaba. La luz tardó 13.800 millones de años en llegar, pero el objeto que la emitió se ha alejado durante todo ese tiempo y hoy está mucho más lejos. Nada superó la velocidad de la luz: es el propio espacio el que crece, y la relatividad no le pone límite a eso.

¿Qué es lo más lejano que se ha observado?

La galaxia MoM-z14, confirmada por el telescopio James Webb con un desplazamiento al rojo de 14,44, correspondiente a unos 280 millones de años después del Big Bang. Supera el récord anterior, de z igual a 14,32. Más allá de las galaxias, lo más antiguo observable es el fondo cósmico de microondas, de 380.000 años después del Big Bang.

¿Qué hay más allá del universo observable?

Casi con total seguridad, más de lo mismo: galaxias, cúmulos y vacíos parecidos a los de aquí. El horizonte no es una frontera física, solo el punto hasta donde ha llegado la luz. Cuánto más hay no se sabe: el universo podría ser finito y muy grande, o directamente infinito.

¿Por qué el cielo es negro de noche si hay tantas estrellas?

Es la paradoja de Olbers. En un universo infinito y eterno, toda línea de visión acabaría en una estrella y el cielo brillaría entero. Que sea negro indica que el universo tiene edad finita —más allá de cierta distancia no hay luz que haya llegado— y que se expande, porque la luz muy lejana llega estirada fuera del visible. En microondas, de hecho, el cielo entero sí brilla.

¿El universo observable crece o se encoge?

Las dos cosas a la vez. Cada año llega luz de un poco más lejos, así que el horizonte de partículas crece. Pero como la expansión se acelera, existe un segundo límite, el horizonte de eventos cosmológico, a unos 16.000 millones de años luz: lo que ocurra hoy más allá de él no nos llegará nunca. A muy largo plazo, las galaxias lejanas van saliendo de nuestro alcance.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— NASA Science: COSMOS Field MoM-z14 Galaxy (NIRCam Image) (science.nasa.gov/asset/webb)

— ESA/Webb: confirmación espectroscópica de MoM-z14 con NIRSpec (esa.int/Webb)

— NASA/ESA Hubble: Hubble eXtreme Deep Field (hubblesite.org)

— ESA: misión Planck, parámetros cosmológicos y fondo cósmico de microondas (esa.int/Planck)

— Tully et al.: The Laniakea supercluster of galaxies, Nature 513 (2014)

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