
En este artículo
- Un cohete de once pisos para una cápsula de tres plazas
- Ocho días, contados
- El tercer hombre, el que no bajó
- Qué hicieron en esas 21 horas
- Tres semanas encerrados al volver
- Dónde encaja Apollo 11 en el resto
- Lo que todavía se discute
- Preguntas frecuentes sobre el Apollo 11
- ¿Cuánto duró la misión Apollo 11?
- ¿Quién fue el tercer astronauta del Apollo 11?
- ¿Cuánto tiempo pasaron caminando por la Luna?
- ¿Por qué estuvieron en cuarentena al volver?
- ¿Cuántas rocas lunares trajo el Apollo 11?
- ¿Queda algo funcionando de lo que dejaron allí?
Para dejar a dos personas 21 horas sobre la Luna hizo falta un cohete de 2.970 toneladas, tres naves acopladas, ocho días de viaje y unas 400.000 personas trabajando en tierra. De todo eso, lo que sobrevivió al despegue y volvió a la Tierra fue una cápsula del tamaño de un coche pequeño. La misión Apollo 11 es, mirada de cerca, un ejercicio de descartar peso.
Lo esencial
Cuándo: despegó el 16 de julio de 1969 y amerizó el 24. Ocho días, 3 horas y 18 minutos en total.
Quiénes: Armstrong y Aldrin bajaron; Michael Collins se quedó solo en órbita lunar y nunca pisó la Luna.
Cuánto estuvieron abajo: 21 horas y 36 minutos en la superficie, de las cuales solo 2 horas y media fuera de la nave.
Qué trajeron: 21,5 kilos de roca lunar. Y tres semanas de cuarentena, por si acaso.
Un cohete de once pisos para una cápsula de tres plazas
El Saturn V medía 110,6 metros, más que la Estatua de la Libertad con pedestal incluido, y pesaba 2.970 toneladas en la rampa. Los cinco motores F-1 de la primera etapa consumían unas 13 toneladas de propelente por segundo y lo hacían durante dos minutos y medio. Sigue siendo el cohete más potente que ha volado con éxito de forma repetida.
Y casi todo eso era desechable. La primera etapa cayó al Atlántico, la segunda se quemó en la atmósfera, la tercera quedó a la deriva tras empujar la nave hacia la Luna. De las 2.970 toneladas iniciales, lo que emprendió el viaje fueron unas 45, y lo que regresó a la Tierra fue el módulo de mando: 5,5 toneladas, un cono de 3,9 metros de diámetro. Menos del 0,2% de lo que despegó.
Las tres naves tenían nombre propio y funciones muy distintas: el módulo de mando Columbia, donde vivían los tres y lo único preparado para reentrar; el módulo de servicio, con el motor y los suministros; y el módulo lunar Eagle, un armatoste de paredes finísimas construido solo para bajar y volver a subir, que jamás habría resistido la atmósfera terrestre.
Ocho días, contados
La imagen popular de la misión se concentra en unos minutos. La misión real fue esto:
De la rampa al Pacífico
13:32 UTC
Despegue desde Florida
Doce minutos después están en órbita terrestre. Dan vuelta y media al planeta comprobando sistemas.
+2 h 44 m
Rumbo a la Luna
La tercera etapa se enciende seis minutos y los lanza fuera de la órbita terrestre. Luego dan la vuelta a la nave para extraer el módulo lunar.
Tres días de travesía
384.400 kilómetros de nada. Comen, duermen, hacen una corrección de rumbo y una retransmisión de televisión.
Entran en órbita lunar
Frenan con el motor principal por la cara oculta, sin contacto con Houston. Si el motor falla, no hay plan B.
20:17 UTC
El Eagle aluniza
Mar de la Tranquilidad. Quedaba combustible para menos de un minuto de vuelo.
02:56 UTC
Primer paso
Seis horas y media después del alunizaje, no inmediatamente: había una lista de comprobaciones por delante.
17:54 UTC
Despegan de la Luna
21 horas y 36 minutos después de posarse. La mitad de ese tiempo la pasaron intentando dormir.
16:50 UTC
Amerizaje en el Pacífico
Ocho días, 3 horas y 18 minutos desde el despegue. Y de ahí, directos a la cuarentena.
Horas en tiempo universal coordinado. En España peninsular había que sumar una hora respecto a UTC en aquel julio.
Fíjate en la proporción. De ocho días de misión, dos horas y media fuera de la nave. De 2.970 toneladas, 21,5 kilos de piedras traídas. Todo el aparato existía para sostener ese rato diminuto.
El tercer hombre, el que no bajó
Michael Collins se quedó pilotando el Columbia en órbita lunar mientras sus dos compañeros bajaban. Dio 30 vueltas a la Luna él solo. En cada una de ellas pasaba por la cara oculta, y durante unos 48 minutos quedaba sin comunicación con la Tierra y sin poder hablar con la superficie: incomunicado del resto de la humanidad de forma más completa que ninguna persona antes que él.
Su papel no era esperar sentado. Si el Eagle no lograba despegar —una posibilidad real, porque su motor de ascenso no tenía repuesto ni segunda oportunidad—, Collins tenía instrucciones de volver solo a la Tierra. Llevaba un cuaderno con 18 variantes de maniobra para intentar el reencuentro según qué fallara. Él mismo escribió después que aquello le tuvo más preocupado que la gloria del alunizaje.
El discurso que nunca se leyó
La Casa Blanca tenía preparado un texto por si Armstrong y Aldrin quedaban varados en la Luna. Empezaba diciendo que «el destino ha querido que los hombres que fueron a la Luna en paz se queden en la Luna para descansar en paz». El protocolo incluía cortar la comunicación y que un clérigo encomendara sus almas al mar. Da la medida exacta de qué probabilidades se manejaban de verdad.
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Qué hicieron en esas 21 horas
La salida al exterior duró 2 horas y 31 minutos y estaba planificada casi al minuto. Recogieron muestras nada más pisar, por si había que salir corriendo. Desplegaron un sismómetro y un reflector láser, plantaron la bandera, hablaron por teléfono con el presidente y fotografiaron todo lo que pudieron.
El reflector sigue funcionando hoy. Es un panel de espejos que devuelve cualquier haz láser exactamente en la dirección de la que vino, y desde entonces se le disparan pulsos desde observatorios terrestres para medir la distancia Tierra-Luna con precisión de centímetros. Gracias a él sabemos que la Luna se aleja de nosotros unos 3,8 centímetros al año. Es el experimento del Apolo que más ha durado, con diferencia.
Lo que no hicieron fue explorar. Se movieron en un radio de unas pocas decenas de metros alrededor del módulo, sin alejarse. Eso llegaría después: las misiones posteriores fueron progresivamente más ambiciosas, hasta que el Apollo 15 llevó un vehículo con el que recorrer kilómetros, y el Apollo 17 embarcó a un geólogo profesional. Apollo 11 no iba a hacer ciencia: iba a demostrar que se podía ir y volver.
| Dato | Apollo 11 | Apollo 17 (la última) |
|---|---|---|
| Tiempo en la superficie | 21 h 36 min | Unas 75 horas |
| Salidas al exterior | 1, de 2 h 31 min | 3, más de 22 horas en total |
| Muestras traídas | 21,5 kg | Unos 111 kg |
| Vehículo lunar | No | Sí, con decenas de km recorridos |
| Geólogo a bordo | No | Sí, Harrison Schmitt |
Tres semanas encerrados al volver
Este es el capítulo que casi nunca se cuenta. Nadie sabía si en la Luna había microorganismos, y la posibilidad de traer algo desconocido se tomó en serio. Al salir de la cápsula en el Pacífico, los tres se pusieron trajes de aislamiento, se limpiaron con desinfectante y pasaron directamente a un remolque hermético instalado en el portaaviones.
Ese remolque viajó con ellos dentro hasta Houston, y allí completaron un encierro de unas tres semanas en un laboratorio de recepción lunar, junto a las muestras y a los técnicos que las manipulaban. El presidente los saludó a través de una ventanilla. Salieron el 10 de agosto, sin novedad: la Luna resultó estar estéril, y el protocolo se fue relajando en las misiones siguientes hasta suprimirse.
Visto hoy tiene su gracia, porque el aislamiento tenía agujeros evidentes —la cápsula se abrió en mar abierto y el aire de dentro salió—, pero refleja bien la mentalidad: se estaba haciendo algo sin precedentes y se prefería el ridículo a la catástrofe.
Dónde encaja Apollo 11 en el resto
Apollo 11 fue la quinta misión tripulada del programa y la primera que alunizó, pero no la única: hubo seis alunizajes entre 1969 y 1972, con doce personas caminando por allí. El relato completo de aquello y de por qué se dejó de ir está en la llegada del hombre a la Luna.
Los minutos finales del descenso —las alarmas del ordenador, el cráter lleno de rocas, los segundos de combustible que quedaban— están contados paso a paso en el artículo de Neil Armstrong y su alunizaje con 30 segundos de margen, y el papel de su compañero, en el de Buzz Aldrin.
Lo que vino inmediatamente después demuestra hasta qué punto se había vuelto rutina peligrosa: el Apollo 12 repitió el viaje cuatro meses más tarde y aterrizó con precisión de metros junto a una sonda antigua, y el Apollo 13, apenas medio año después, estuvo a punto de matar a su tripulación. Puedes recorrer todas en las misiones lunares.
Lo que todavía se discute
Cuánto costó exactamente. Las cifras del programa Apollo completo se citan en torno a los 25.000 millones de dólares de la época, pero convertir eso a dinero de hoy da resultados muy distintos según el método: se manejan cifras que van de 150.000 a más de 250.000 millones. La comparación honesta es otra: en su punto álgido, el programa se llevó cerca del 4% del presupuesto federal estadounidense. Hoy la NASA entera ronda el 0,4%.
Por qué no hemos vuelto en medio siglo. No fue por falta de tecnología, sino porque el objetivo real estaba cumplido: era una carrera política, y una vez ganada dejó de justificarse el gasto. Los planos del Saturn V existen, pero la cadena de fabricación, los proveedores y la gente que sabía montarlo se disolvieron hace décadas. Reconstruir aquello hoy costaría más que diseñar algo nuevo, que es exactamente lo que se está haciendo.
Sigue explorando el universo
Cada semana un nuevo artículo sobre astronomía y astrofísica. Sin jerga innecesaria.
Preguntas frecuentes sobre el Apollo 11
¿Cuánto duró la misión Apollo 11?
Ocho días, 3 horas y 18 minutos. Despegó el 16 de julio de 1969 a las 13:32 UTC y amerizó en el Pacífico el 24 de julio. El viaje de ida hasta la órbita lunar ocupó unos tres días, y de toda la misión solo 21 horas y 36 minutos transcurrieron sobre la superficie lunar.
¿Quién fue el tercer astronauta del Apollo 11?
Michael Collins, piloto del módulo de mando. Se quedó orbitando la Luna mientras Armstrong y Aldrin descendían, y nunca pisó la superficie. Dio 30 vueltas él solo y en cada una pasaba unos 48 minutos por la cara oculta, sin comunicación con la Tierra ni con sus compañeros.
¿Cuánto tiempo pasaron caminando por la Luna?
Solo 2 horas y 31 minutos, en una única salida. Estuvieron 21 horas y 36 minutos posados en la superficie, pero la mayor parte de ese tiempo permanecieron dentro del módulo lunar preparando el despegue e intentando descansar. Tampoco se alejaron: se movieron en un radio de pocas decenas de metros.
¿Por qué estuvieron en cuarentena al volver?
Por precaución ante la posibilidad de traer microorganismos lunares desconocidos. Nada más salir de la cápsula pasaron a un remolque hermético y completaron unas tres semanas de aislamiento en Houston, junto a las muestras. Salieron el 10 de agosto de 1969 sin novedad, y el protocolo se suprimió en misiones posteriores.
¿Cuántas rocas lunares trajo el Apollo 11?
21,5 kilos de muestras. Fue la recolección más modesta de todo el programa, porque la prioridad de esa misión era demostrar que se podía ir y volver, no hacer geología. El Apollo 17, la última, trajo unos 111 kilos y llevaba a bordo un geólogo profesional.
¿Queda algo funcionando de lo que dejaron allí?
Sí, el reflector láser. Es un panel de espejos que devuelve los haces en la dirección exacta de la que vinieron, y desde 1969 se le disparan pulsos desde observatorios terrestres. Gracias a él se mide la distancia a la Luna con precisión de centímetros y se sabe que se aleja unos 3,8 centímetros al año.
FUENTES Y PARA SABER MÁS
— NASA: Apollo 11 Mission Report y cronología oficial de la misión (16-24 de julio de 1969)
— NASA / Lunar Sample Laboratory: catálogo de las muestras del Apolo y masas recogidas por misión
— Lunar Laser Ranging: mediciones con el reflector dejado por la misión y alejamiento de la Luna
— Michael Collins, Carrying the Fire (1974), memorias del piloto del módulo de mando


