Sistema solar

Por qué Marte es rojo: la respuesta cambió en 2025

No es hematita seca, como se creía: es ferrihidrita, un óxido que solo se forma en agua fría. Marte se oxidó cuando todavía estaba mojado.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 5 de octubre de 2026 11 min de lectura
por qué marte es rojo - Espacio Entrelazado
por qué marte es rojo - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. Es exactamente lo que le pasa a una bicicleta vieja
  2. El hallazgo de 2025
  3. Debajo del polvo, Marte es gris
  4. El cielo funciona al revés que el nuestro
  5. Tormentas que tapan el planeta entero
  6. Qué vería alguien de pie en la superficie
  7. Lo que todavía no sabemos
  8. Preguntas frecuentes
  9. ¿Por qué Marte es rojo?
  10. ¿Qué mineral concreto le da el color?
  11. ¿Por qué es importante que sea ferrihidrita y no hematita?
  12. ¿De qué color es Marte bajo el polvo?
  13. ¿De qué color es el cielo en Marte?
  14. ¿Son peligrosas las tormentas de polvo marcianas?

La respuesta de manual llevaba décadas siendo la misma: Marte es rojo porque su polvo está lleno de óxido de hierro, básicamente herrumbre. Eso sigue siendo cierto, pero en febrero de 2025 un trabajo publicado en Nature Communications identificó cuál es exactamente ese óxido, y la respuesta obliga a reescribir la historia del planeta. No es el mineral seco que se suponía. Es uno que solo se forma en presencia de agua fría. Dicho de otro modo: Marte no se oxidó al convertirse en desierto, se oxidó cuando todavía estaba mojado.

LO ESENCIAL

La causa: óxido de hierro en el polvo. La misma reacción química que estropea una verja de metal a la intemperie.

Lo que cambió en 2025: el óxido dominante es ferrihidrita, no hematita. Y la ferrihidrita necesita agua líquida y frío para formarse.

Es solo una capa fina: debajo del polvo rojo, Marte es gris oscuro. Basalto, como una carretera.

Y el cielo va al revés que aquí: de día tira a mantequilla rosada; al atardecer, alrededor del Sol, se vuelve azul.

Es exactamente lo que le pasa a una bicicleta vieja

La química no tiene misterio y es la misma que ocurre en cualquier garaje. El hierro reacciona con el oxígeno y forma óxidos de color rojizo o anaranjado. En una bicicleta que pasa el invierno a la intemperie, ese proceso tarda meses. En Marte ha tardado miles de millones de años, pero el resultado es idéntico: un planeta cubierto por una capa de herrumbre.

Marte tiene mucho hierro, y no solo en el núcleo: su corteza contiene en torno a un 18% de óxidos de hierro, más del doble que la terrestre. Aquí, buena parte del hierro se hundió hacia el centro durante la formación del planeta; allí, por razones que tienen que ver con su menor tamaño y su historia geológica, quedó más cerca de la superficie. Ese hierro expuesto es la materia prima.

Lo que faltaba por resolver era el detalle importante: qué óxido concreto. Porque el hierro forma muchos, y cada uno cuenta una historia distinta sobre las condiciones en las que se formó. Es la diferencia entre saber que hubo un incendio y saber qué lo provocó.

El hallazgo de 2025

Durante años se dio por hecho que el responsable era la hematita, un óxido de hierro anhidro, es decir, sin agua en su estructura. Eso encajaba con una historia sencilla: Marte se secó primero y se oxidó después, lentamente, a lo largo de eones, por la acción de la escasa atmósfera sobre la roca seca.

Un equipo dirigido por Adomas Valantinas publicó el 25 de febrero de 2025 un trabajo que cambia esa lectura. Combinaron los espectros del polvo marciano tomados desde la órbita, los medidos por los rovers sobre el terreno y una serie de experimentos de laboratorio en los que fabricaron polvo sintético hasta dar con la mezcla que reproducía exactamente lo observado. El mineral que encaja es la ferrihidrita, de fórmula Fe₅O₈H·nH₂O: un óxido de hierro mal cristalizado que lleva agua en su propia estructura.

Por qué ese matiz cambia la historia del planeta

La ferrihidrita no se forma en seco: aparece cuando hay agua líquida y temperaturas bajas, y además es un mineral inestable que con el tiempo tiende a transformarse en hematita. Que siga ahí, sin haberse convertido, indica dos cosas: que se formó cuando Marte todavía tenía agua líquida en superficie, en un periodo frío y húmedo, y que el planeta se secó después lo bastante rápido como para congelar el proceso. El color rojo no es la marca de un desierto envejeciendo: es el recuerdo mineral del agua que hubo allí.

Debajo del polvo, Marte es gris

Este es el punto que más sorprende a quien lo oye por primera vez. El rojo de Marte es una capa fina de polvo: en muchas zonas apenas unos milímetros, y en las más cubiertas hasta un par de metros. Los granos miden entre 1 y 3 micras, diez veces más finos que un cabello. Lo que hay debajo es basalto, roca volcánica de color gris oscuro, muy parecida al asfalto de una carretera.

No es una deducción teórica: se ve en las fotos. Cuando un rover como Perseverance rasca la superficie o pule una roca con su cepillo, aparece un círculo grisáceo bajo el naranja. Las huellas de las ruedas dejan surcos más oscuros que el terreno de alrededor. Y las laderas empinadas, donde el polvo no se sostiene, muestran el color real del subsuelo.

Es la misma situación que la de la Luna, que tampoco es blanca sino gris oscuro: lo que percibimos no es el color del cuerpo, es el de su superficie más expuesta. En Marte, además, el viento se encarga de repartir ese polvo por todo el planeta y de mantener el barniz uniforme.

¿Te está gustando el artículo?

Suscríbete y recibe los próximos artículos directamente en tu correo.

Suscribirme gratis

El cielo funciona al revés que el nuestro

Ese mismo polvo, suspendido en la atmósfera, tiñe el cielo. Y produce un efecto que resulta desconcertante hasta que se entiende el mecanismo.

EL CIELO, AQUÍ Y ALLÍ

Colores aproximados a lo que registran las cámaras de los rovers

EN LA TIERRAAzul de díaNaranja al atardecerEN MARTEMantequilla de díaAzul al atardecerOcurre exactamente al revésEl polvo en suspensión dispersa la luz de otra manera que el aire limpio

El tono exacto varía mucho según la cantidad de polvo en suspensión ese día. espacioentrelazado.es

En la Tierra, el cielo es azul porque las moléculas de aire dispersan mucho más la luz azul que la roja, y al atardecer, cuando la luz atraviesa más atmósfera, ese azul se pierde por el camino y queda el rojo. En Marte, cuya atmósfera es 95% dióxido de carbono y ejerce una presión de apenas 6 milibares —un 0,6% de la nuestra—, hay demasiado poco aire para que ese mecanismo domine: lo que manda son las partículas de polvo, mucho mayores que una molécula de aire, que dispersan preferentemente la luz rojiza y hacen que el cielo diurno tire a naranja pálido.

Y al atardecer ocurre la inversión. Esas mismas partículas dejan pasar mejor la luz azul en la dirección hacia delante, así que el resplandor alrededor del Sol poniente se vuelve azulado mientras el resto del cielo permanece rojizo. Un astronauta en Marte vería atardeceres azules sobre un desierto naranja, exactamente lo contrario de lo que ve aquí.

Tormentas que tapan el planeta entero

El polvo marciano no se queda quieto. Cada tres o cuatro años marcianos —el año allí dura 687 días terrestres—, Marte desarrolla tormentas globales que envuelven el planeta por completo y pueden durar semanas o meses. Desde la Tierra, con un telescopio de aficionado, el disco de Marte pasa de mostrar sus manchas oscuras características a ser una bola naranja uniforme sin ningún detalle.

Conviene desmontar aquí una imagen que el cine ha popularizado: esas tormentas no derriban a nadie. La atmósfera marciana tiene menos del 1% de la densidad de la nuestra, así que un viento de 100 kilómetros por hora allí empuja con muchísima menos fuerza que una brisa aquí. Lo peligroso no es el golpe, es la oscuridad: el polvo bloquea la luz solar durante semanas.

Eso ha matado misiones. El rover Opportunity, diseñado para durar 90 días y que aguantó quince años, se quedó sin luz durante la tormenta global de junio de 2018: su último mensaje llegó el 10 de junio y en febrero de 2019 se le dio por perdido. Y el polvo que se posa sobre esos paneles reduce el rendimiento incluso cuando la tormenta pasa. Estudiar el clima marciano no es un capricho académico: es un requisito de ingeniería para cualquier cosa que se envíe allí.

Qué vería alguien de pie en la superficie

QuéCómo se vePor qué
El sueloNaranja apagado, tirando a ocreUna capa fina de polvo con óxido de hierro
Bajo el polvoGris oscuro, como el asfaltoBasalto, roca volcánica sin oxidar
El cielo de díaColor mantequilla, algo rosadoPolvo en suspensión dispersando la luz rojiza
El atardecerAzul alrededor del SolEl polvo deja pasar el azul hacia delante
El SolCasi dos tercios más pequeñoEstá a 228 millones de km, 1,5 veces más lejos que la Tierra
El polvoFinísimo, se mete en todoCon una media de 63 grados bajo cero y sin agua líquida, los granos no se apelmazan

Ese último punto es el que más preocupa a quienes planifican misiones tripuladas. El polvo marciano tiene granos extraordinariamente finos y angulosos, se adhiere a todo por electricidad estática y contiene percloratos en torno al 0,5% de su peso, unas sales que en esas concentraciones son tóxicas para el ser humano y afectan a la tiroides. Cualquier traje que entre en un hábitat traerá polvo pegado, y eso es un problema sanitario que todavía no está resuelto.

Lo que todavía no sabemos

Cuándo exactamente ocurrió esa oxidación. Si el mineral dominante se formó en agua fría, la ventana en la que Marte tuvo condiciones frías y húmedas a la vez pasa a ser una pieza central de su historia, y acotarla con precisión requiere análisis que no se pueden hacer a distancia. Las muestras que los rovers han ido recogiendo y sellando en tubos siguen esperando en la superficie una misión de recogida cuyo presupuesto lleva años en revisión.

Y hay una implicación que va más allá del color. Un mineral que retiene agua en su estructura y que se forma a baja temperatura es exactamente el tipo de entorno donde la química se vuelve interesante. Que el planeta entero esté cubierto por el residuo de un periodo húmedo y frío no demuestra nada sobre la vida, pero sí sitúa esa posibilidad en un momento concreto de su pasado. El resto de lo que sabemos está en la ficha completa del planeta rojo, y hay más datos sueltos en la recopilación de curiosidades marcianas. Todo lo demás sobre nuestro vecindario, en la sección de sistema solar.

Sigue explorando el universo

Cada semana un artículo. Sin spam.

Quiero seguir aprendiendo

Preguntas frecuentes

¿Por qué Marte es rojo?

Porque su superficie está cubierta por una capa de polvo cargado de óxido de hierro, la misma sustancia que da color a la herrumbre de un objeto metálico oxidado. La corteza marciana es especialmente rica en hierro, y ese hierro expuesto reaccionó con el oxígeno a lo largo de miles de millones de años hasta teñir el planeta entero.

¿Qué mineral concreto le da el color?

Durante décadas se atribuyó a la hematita, un óxido de hierro sin agua. Un estudio publicado en Nature Communications en febrero de 2025 concluyó que el mineral dominante es en realidad la ferrihidrita, un óxido mal cristalizado que sí contiene agua en su estructura y que solo se forma en presencia de agua líquida y temperaturas bajas.

¿Por qué es importante que sea ferrihidrita y no hematita?

Porque cambia cuándo se oxidó el planeta. La hematita encajaba con un Marte que se secó primero y se oxidó después, lentamente y en seco. La ferrihidrita exige agua líquida y frío, así que el polvo rojo se habría formado mientras Marte aún estaba húmedo. Además es un mineral inestable, y que siga sin transformarse indica que el planeta se secó relativamente rápido.

¿De qué color es Marte bajo el polvo?

Gris oscuro. El rojo es solo una capa fina de polvo, de milímetros o pocos centímetros en muchas zonas; debajo hay basalto, roca volcánica parecida al asfalto. Se aprecia en las fotos de los rovers: al pulir una roca o dejar huellas con las ruedas aparece un tono grisáceo bajo el naranja, y las laderas empinadas donde el polvo no se sostiene también lo muestran.

¿De qué color es el cielo en Marte?

De día tira a color mantequilla o naranja pálido, porque el polvo en suspensión dispersa la luz rojiza. Al atardecer ocurre lo contrario que aquí: el resplandor alrededor del Sol se vuelve azulado, mientras el resto del cielo sigue rojizo. Es la inversión exacta del cielo terrestre, y se debe a que en Marte manda la dispersión por partículas de polvo y no por moléculas de aire.

¿Son peligrosas las tormentas de polvo marcianas?

No por la fuerza del viento: la atmósfera tiene menos del 1% de la densidad de la terrestre, así que una ráfaga de 100 kilómetros por hora empuja menos que una brisa aquí. El peligro real es la oscuridad prolongada, que deja sin energía a las misiones con paneles solares, y el propio polvo, finísimo, adherente por electricidad estática y cargado de percloratos tóxicos.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— Valantinas, A. et al.: Detection of ferrihydrite in Martian red dust records ancient cold and wet conditions on Mars, Nature Communications, 25 de febrero de 2025

— NASA: composición del suelo y del polvo marciano medida por los rovers (mars.nasa.gov)

— NASA JPL: imágenes de atardeceres marcianos captadas por Spirit, Curiosity y Perseverance

— ESA Mars Express: seguimiento de tormentas de polvo globales

— NASA: estudios sobre percloratos en el regolito marciano y riesgo para misiones tripuladas

¿Te has quedado con ganas de más?

Cada semana un artículo. Sin spam.

Quiero seguir aprendiendo