Misiones Espaciales

Las Voyager: dónde están ahora, 49 años después

El 18 de noviembre de 2026 la Voyager 1 estará a un día luz de la Tierra. Dónde están las dos sondas, qué instrumentos siguen vivos y hasta cuándo.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 21 de septiembre de 2026 10 min de lectura
sondas Voyager, dónde están ahora - Espacio Entrelazado
sondas Voyager, dónde están ahora - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. Una alineación que solo se da cada 175 años
  2. Lo que encontraron por el camino
  3. Qué significa que estén en «espacio interestelar»
  4. Apagándose a cuatro vatios por año
  5. La última foto: el Punto Azul Pálido
  6. El disco de oro, la parte que durará más
  7. Lo que todavía no sabemos
  8. Preguntas frecuentes sobre las Voyager
  9. ¿Dónde está la Voyager 1 ahora?
  10. ¿Siguen funcionando las Voyager?
  11. ¿Por qué la Voyager 2 se lanzó antes que la Voyager 1?
  12. ¿Han salido las Voyager del sistema solar?
  13. ¿Qué lleva el disco de oro de las Voyager?
  14. ¿Llegarán las Voyager a otra estrella?

El 18 de noviembre de 2026, la Voyager 1 cruzará una marca que ningún objeto humano había alcanzado: estará a un día luz de la Tierra. Es decir, una orden enviada desde la Tierra tardará veinticuatro horas en llegarle, y su respuesta otras veinticuatro. Son 25.900 millones de kilómetros recorridos por una nave lanzada en 1977 con menos memoria informática que un mando de televisión, que sigue funcionando y sigue enviando datos. Su gemela, la Voyager 2, va casi 30 unidades astronómicas por detrás y también sigue viva.

LO ESENCIAL

Dónde están: a mayo de 2026, la Voyager 1 a unas 170,5 unidades astronómicas del Sol y la Voyager 2 a unas 142,8. Las dos, en espacio interestelar.

Curiosidad de nombres: la Voyager 2 se lanzó primero, el 20 de agosto de 1977. La 1 salió dos semanas después y la adelantó por el camino.

Cuánto les queda: pierden unos 4 vatios de potencia al año. Se espera que puedan hacer ciencia hasta algún punto entre 2030 y 2035.

Lo que llevan: un disco de oro con 115 imágenes, saludos en 55 idiomas y sonidos de la Tierra, que durará miles de millones de años.

Una alineación que solo se da cada 175 años

Las Voyager existen por una casualidad orbital. A finales de los años sesenta, un estudiante en prácticas del laboratorio JPL llamado Gary Flandro se dio cuenta de que a finales de los setenta Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno quedarían colocados de tal forma que una sola nave podría encadenar los cuatro, usando la gravedad de cada uno para saltar al siguiente. Esa disposición se repite cada 175 años.

Sin ese truco, llegar a Neptuno habría costado treinta años de viaje. Con él, la Voyager 2 lo alcanzó en doce. La NASA aprobó dos sondas y las lanzó en 1977, con nombres que despistan: la Voyager 2 despegó primero, el 20 de agosto, y la Voyager 1 el 5 de septiembre, por una trayectoria más rápida que la adelantó antes de llegar a Júpiter.

Las dos sobrevolaron Júpiter, el gigante gaseoso, y Saturno y sus anillos. Ahí se bifurcaron: la Voyager 1 pasó muy cerca de Titán, y esa maniobra la expulsó del plano del sistema solar hacia el norte. La Voyager 2 siguió el itinerario completo y es, hasta hoy, la única nave que ha visitado Urano y Neptuno. Casi todo lo que sabemos de esos dos planetas viene de sendos sobrevuelos de unas horas, en 1986 y 1989.

Lo que encontraron por el camino

La gira planetaria duró doce años y reescribió los libros. En Ío, una luna de Júpiter, la Voyager 1 fotografió volcanes en erupción: era la primera vez que se veía actividad volcánica fuera de la Tierra, y nadie la esperaba en un cuerpo tan pequeño. En Europa encontró una superficie de hielo surcada de grietas y casi sin cráteres, la primera pista de que debajo podía haber un océano.

En Saturno descubrieron que los anillos no son unas pocas bandas sino miles de anillos finísimos, algunos trenzados entre sí por pequeñas lunas pastoras. Y en el tramo final, la Voyager 2 encontró en Neptuno vientos de 2.000 km/h, los más rápidos del sistema solar, y en su luna Tritón unos géiseres de nitrógeno helado que la convirtieron en uno de los pocos mundos geológicamente activos que conocemos.

DÓNDE ESTÁN AHORA

Distancia al Sol en unidades astronómicas, a escala. Datos de mayo de 2026

Sol Neptuno, 30 UA cinturón de Kuiper y heliosfera exterior Heliopausa 121,6 UA Voyager 2 142,8 UA Voyager 1 170,5 UA 1 día luz 18 nov 2026 0 UA 180 UA

Las dos sondas se alejan en direcciones muy distintas: la escala solo compara su distancia al Sol, no su posición real en el cielo. espacioentrelazado.es

Qué significa que estén en «espacio interestelar»

El Sol emite un viento constante de partículas que sopla en todas direcciones y crea una burbuja, la heliosfera, dentro de la que estamos todos. Donde ese viento ya no puede empujar más contra el gas de la galaxia está la heliopausa, la frontera. Cruzarla es salir de la influencia directa del Sol, aunque no del sistema solar: los objetos de la nube de Oort siguen ligados a él muchísimo más lejos.

La Voyager 1 la cruzó el 25 de agosto de 2012 a 121,6 unidades astronómicas, convirtiéndose en el primer objeto humano en espacio interestelar. La Voyager 2 lo hizo el 5 de noviembre de 2018, a unas 119.

Una coincidencia que nadie sabe explicar

Las dos sondas cruzaron la frontera casi a la misma distancia, 121,6 y unas 119 unidades astronómicas, pese a que viajaban en direcciones muy diferentes y a que lo hicieron en fases opuestas del ciclo de actividad solar. Se esperaba que la burbuja fuera bastante irregular y que la posición del borde variase con el Sol. Los científicos que analizaron los datos reconocen que todavía no tienen una explicación para esa simetría.

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Apagándose a cuatro vatios por año

Ninguna de las dos lleva paneles solares: a esa distancia serían inútiles. Su energía viene de generadores termoeléctricos de radioisótopos, que convierten en electricidad el calor de la desintegración del plutonio-238. El problema es que ese calor decae, y las sondas pierden unos cuatro vatios cada año.

La consecuencia es que el equipo de la misión lleva décadas apagando cosas en un orden cuidadosamente pensado: primero las cámaras, luego calefactores, luego instrumentos enteros. En 2025 se desconectaron un par más en ambas sondas. Se han conservado los que miden campos y partículas, porque son los que devuelven datos útiles sobre el medio interestelar, que es lo único que queda por explorar ahí fuera.

Voyager 1Voyager 2
Lanzamiento5 de septiembre de 197720 de agosto de 1977
Planetas visitadosJúpiter y SaturnoJúpiter, Saturno, Urano y Neptuno
Cruzó la heliopausa25 de agosto de 20125 de noviembre de 2018
Distancia en mayo de 2026170,5 UA (25.500 millones de km)142,8 UA (21.400 millones de km)
Retardo de la señalCasi 24 horas en cada sentidoUnas 20 horas

La última foto: el Punto Azul Pálido

El 14 de febrero de 1990, antes de apagar las cámaras para ahorrar energía, la misión hizo girar a la Voyager 1 para tomar una última secuencia de 60 imágenes: un retrato de familia del sistema solar visto desde fuera. La idea había sido de Carl Sagan, que llevaba años insistiendo. No tenía valor científico y él lo sabía.

El Punto Azul Pálido: la Tierra vista por la Voyager 1 desde 6.000 millones de kilómetros
La Tierra vista por la Voyager 1 desde unos 6.000 millones de kilómetros, el 14 de febrero de 1990, 34 minutos antes de que la sonda apagara sus cámaras para siempre. Nuestro planeta ocupa menos de un píxel y aparece dentro de una franja de luz solar dispersada en la óptica de la cámara. Esta es una versión reprocesada con software moderno a partir de los datos originales. — Crédito: NASA/JPL-Caltech

La Tierra sale en menos de un píxel, atravesada por casualidad por un rayo de luz dispersada dentro del objetivo. Sobre esa imagen escribió Sagan las líneas que la hicieron famosa, y que resumen lo que consigue una foto sin valor científico: ahí, en ese punto, está todo el mundo que ha existido nunca.

El disco de oro, la parte que durará más

Cada Voyager lleva atornillado un disco fonográfico de cobre bañado en oro, con la funda grabada con las instrucciones para reproducirlo y un mapa de la posición del Sol respecto a catorce púlsares. Un comité presidido por Carl Sagan seleccionó el contenido en 1977: 115 imágenes codificadas, saludos hablados en 55 idiomas, sonidos de la Tierra —viento, truenos, ballenas, risas— y noventa minutos de música de todo el mundo.

Conviene ser realista sobre sus posibilidades. Las Voyager no van hacia ninguna estrella en concreto y tardarán decenas de miles de años en acercarse mínimamente a otra; la más próxima al Sol, Alpha Centauri, está a 4,37 años luz y no está en su camino. La probabilidad de que alguien encuentre el disco es despreciable. Su valor es otro: en el vacío no hay erosión, así que ese disco seguirá siendo legible dentro de miles de millones de años, cuando la Tierra ya no exista tal como la conocemos. Es, con diferencia, el objeto más duradero que ha fabricado la humanidad.

Lo que todavía no sabemos

No sabemos cuánto aguantarán. Las estimaciones sitúan el final de las operaciones científicas entre 2030 y 2035, cuando la potencia disponible no dé ni para un solo instrumento. Después seguirán volando, mudas, durante miles de millones de años. Y no habrá relevo pronto: New Horizons va camino de la heliopausa pero mucho más despacio, y la sonda Pioneer 10 calló hace más de veinte años.

Tampoco entendemos bien la forma de la heliosfera. Los datos de las dos sondas, junto con los de la misión IBEX, han dado resultados que no encajan con los modelos previos, y ese detalle de que ambas cruzaran la frontera casi a la misma distancia sigue sin explicación. La región exterior del sistema solar, incluido el cinturón de Kuiper, sigue siendo el territorio peor cartografiado de nuestro vecindario.

Para el detalle de la primera de las dos, tienes la ficha de la misión Voyager 1, y todo lo publicado sobre sondas en la sección de misiones espaciales de Espacio Entrelazado.

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Preguntas frecuentes sobre las Voyager

¿Dónde está la Voyager 1 ahora?

A mayo de 2026 estaba a unas 170,5 unidades astronómicas del Sol, es decir, unos 25.500 millones de kilómetros, en espacio interestelar. El 18 de noviembre de 2026 alcanzará un día luz de distancia: una señal tardará veinticuatro horas en llegar hasta ella.

¿Siguen funcionando las Voyager?

Sí, las dos siguen comunicándose con la Tierra y enviando datos, aunque con la mayoría de instrumentos apagados. Pierden unos cuatro vatios de potencia al año, así que el equipo va desconectando sistemas por orden. Se espera que puedan hacer ciencia hasta algún momento entre 2030 y 2035.

¿Por qué la Voyager 2 se lanzó antes que la Voyager 1?

Porque los números indican el orden de llegada previsto, no el de despegue. La Voyager 2 salió el 20 de agosto de 1977 por una trayectoria más lenta que le permitiría visitar cuatro planetas; la Voyager 1 despegó el 5 de septiembre por una ruta más rápida y la adelantó antes de llegar a Júpiter.

¿Han salido las Voyager del sistema solar?

Han salido de la heliosfera, la burbuja creada por el viento solar, que es lo que se llama entrar en espacio interestelar: la Voyager 1 en agosto de 2012 y la Voyager 2 en noviembre de 2018. Pero no han salido del sistema solar entendido como la región dominada por la gravedad del Sol: la nube de Oort se extiende muchísimo más lejos y tardarán decenas de miles de años en atravesarla.

¿Qué lleva el disco de oro de las Voyager?

115 imágenes codificadas, saludos hablados en 55 idiomas, sonidos de la Tierra como viento, truenos, cantos de ballena y risas, y unos noventa minutos de música de distintas culturas. Lo seleccionó un comité presidido por Carl Sagan en 1977. La funda lleva grabadas las instrucciones para reproducirlo y un mapa de la posición del Sol respecto a catorce púlsares.

¿Llegarán las Voyager a otra estrella?

No van dirigidas a ninguna en concreto y tardarán decenas de miles de años en pasar mínimamente cerca de alguna. La probabilidad de que alguien encuentre el disco es despreciable. Su valor real es la durabilidad: sin erosión ni atmósfera, seguirá siendo legible dentro de miles de millones de años.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— NASA Science: Voyager, Interstellar Mission y preguntas frecuentes de la misión (science.nasa.gov/mission/voyager)

— NASA: NASA’s Voyager 2 Probe Enters Interstellar Space (diciembre de 2018)

— NASA JPL: Pale Blue Dot Revisited, reprocesado de la imagen del 14 de febrero de 1990

— Contenido del disco de oro, comité presidido por Carl Sagan (1977)

— EarthSky: efeméride del 18 de noviembre de 2026, cuando la Voyager 1 alcanza un día luz

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