Misiones espaciales históricas

Voyager 1: a un día luz de la Tierra el 18 de noviembre

La Voyager 1 está a 25.600 millones de km y el 18 de noviembre de 2026 cruzará el día luz. Dónde está, qué le queda encendido y hasta cuándo.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 16 de diciembre de 2023 Actualizado el 8 de septiembre de 2026 13 min de lectura
Voyager 1 - Espacio Entrelazado
Voyager 1 - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. ¿Dónde está exactamente la Voyager 1 ahora?
  2. El sistema solar medido en tiempo, no en kilómetros
  3. Qué pasa el 18 de noviembre de 2026
  4. Por qué la Voyager 1 nunca vio Urano ni Neptuno
  5. Lo que encontró por el camino
  6. Se está apagando a cuatro vatios por año
  7. ¿Ha salido del sistema solar?
  8. Lo que todavía no sabemos
  9. Preguntas frecuentes sobre la Voyager 1
  10. ¿A qué distancia está la Voyager 1 de la Tierra?
  11. ¿Cuánto tarda una señal en llegar a la Voyager 1?
  12. ¿Sigue funcionando la Voyager 1 en 2026?
  13. ¿Por qué la Voyager 1 no visitó Urano ni Neptuno?
  14. ¿Ha salido la Voyager 1 del sistema solar?
  15. ¿Hasta cuándo podremos hablar con la Voyager 1?

Si esta mañana le mandaras una orden a la Voyager 1, la señal viajaría a 300.000 kilómetros por segundo y aun así llegaría mañana. El 18 de noviembre de 2026, a las 10:16:07 UTC, la sonda cruzará una frontera que ningún objeto construido por manos humanas ha cruzado nunca: estará a un día luz de la Tierra. Veinticuatro horas de ida. Veinticuatro de vuelta. Una conversación con ella dura dos días.

Lo esencial

Dónde está: a 25.632 millones de kilómetros del Sol (171,34 unidades astronómicas), según los datos de agosto de 2026. Es el objeto humano más lejano.

A qué velocidad va: 16,92 km/s, o 60.909 km/h. Se aleja unos 533 millones de kilómetros cada año.

Qué le queda encendido: 2 instrumentos de los 10 originales. El resto se han ido apagando, el último en abril de 2026.

Hasta cuándo: la NASA calcula que dejará de hacer ciencia hacia 2031 y de responder hacia 2036. Pero seguirá viajando para siempre.

¿Dónde está exactamente la Voyager 1 ahora?

La pregunta tiene dos respuestas, y conviene no mezclarlas. La distancia al Sol solo crece: es la que mide de verdad lo lejos que ha llegado. La distancia a la Tierra sube y baja unos 300 millones de kilómetros al año, porque nuestro planeta a veces está en el mismo lado del Sol que la sonda y a veces en el opuesto.

Estos son los números reales, tomados del seguimiento de la NASA en agosto de 2026:

DatoVoyager 1Voyager 2
Distancia al Sol25.632 millones de km (171,34 UA)21.478 millones de km (143,58 UA)
Distancia a la Tierra25.559 millones de km21.367 millones de km
Velocidad16,92 km/s (60.909 km/h)15,27 km/s (54.956 km/h)
La señal tarda (solo ida)23 h 40 min 59 s19 h 47 min 53 s
Potencia disponible217 W (eran unos 470 W en 1977)220 W
Instrumentos encendidos2 de 103 de 10

Ese 171,34 de la primera fila son unidades astronómicas, la vara de medir del sistema solar: una UA es la distancia media entre la Tierra y el Sol. Dicho de otro modo, la Voyager 1 está 171 veces más lejos del Sol que nosotros. Neptuno, el planeta más exterior, orbita a 30 UA. La sonda lleva casi seis veces esa distancia.

El sistema solar medido en tiempo, no en kilómetros

Los kilómetros dejan de significar algo a partir de cierto punto. Veinticinco mil millones es un número que el cerebro no visualiza. Pero el tiempo sí lo entendemos: todos sabemos lo que es esperar un día. Así se ve la escala real cuando la mides en cuánto tarda la luz en recorrerla:

Cuánto tarda la luz en llegar desde la Tierra

La Luna1,3 segundos
El Sol8 min 20 s
Júpiter43 minutos
Saturno1 h 19 min
Neptuno4 h 10 min
Voyager 219 h 48 min
Voyager 1 (hoy)23 h 41 min
Voyager 1 (18 nov 2026)24 h 00 min

Distancias medias. Las de Júpiter, Saturno y Neptuno varían según dónde estén los planetas en su órbita. Datos de las Voyager: NASA, agosto de 2026.

Ese salto entre Neptuno y las Voyager es el que casi nadie tiene en la cabeza. Del Sol al último planeta hay cuatro horas luz. De ahí a la Voyager 1 hay casi veinte horas más. Si quieres verlo con las órbitas dibujadas a escala, en las dimensiones reales del sistema solar queda claro hasta qué punto todo lo que llamamos «nuestro vecindario» cabe en un rincón diminuto.

Qué pasa el 18 de noviembre de 2026

Un día luz es exactamente lo que suena: la distancia que recorre la luz en 24 horas. Son 25.902 millones de kilómetros. Ese día, a las 10:16:07 UTC según los cálculos de la NASA, la Voyager 1 la alcanzará respecto a la Tierra.

No pasará nada físico. No hay ninguna frontera ahí, ningún cambio en el entorno, ninguna señal especial. Es un umbral simbólico, del mismo tipo que cumplir cuarenta años. Y aun así importa, porque es el primero de su clase: en toda la historia de la especie, ningún objeto salido de la Tierra había estado tan lejos que la luz tardara un día entero en cubrir la distancia.

25.902

millones de kilómetros: lo que recorre la luz en un día

La Voyager 1 cruza esa marca el 18 de noviembre de 2026 a las 10:16:07 UTC

Y probablemente sea el último récord redondo que le veamos. Para llegar a una semana luz necesitaría otros 155.000 millones de kilómetros: a su velocidad actual, unos 290 años más. Para un año luz, unos 17.000 años. Para entonces llevará mucho tiempo en silencio.

PARA ENTENDER LA ESPERA

Los ingenieros del JPL mandan una orden y se van a casa. Al día siguiente por la mañana la sonda la recibe. La ejecuta. Responde. Y esa respuesta llega otras 24 horas después. Si algo sale mal, se enteran dos días más tarde de haber apretado el botón, y para entonces la nave está 5 millones de kilómetros más lejos.

Por qué la Voyager 1 nunca vio Urano ni Neptuno

Aquí está la decisión que define la misión, y que casi nunca se cuenta. La Voyager 1 salió el 5 de septiembre de 1977, dieciséis días después que su gemela: la Voyager 2 despegó el 20 de agosto. El nombre no va por el orden de lanzamiento, sino por el de llegada. La 1 tomó una ruta más rápida y adelantó a la 2 cuando ambas cruzaban el cinturón de asteroides.

Sobrevoló Júpiter y sus lunas el 5 de marzo de 1979, a 349.000 kilómetros de las nubes, y llegó a Saturno el 12 de noviembre de 1980. Y ahí la NASA tuvo que elegir entre dos cosas incompatibles.

Opción A: seguir el plano de los planetas y encadenar Urano y Neptuno. Opción B: desviarse para pasar cerca de Titán, la única luna del sistema solar con atmósfera densa y la gran sospechosa de tener química orgánica. Ganó Titán. La maniobra obligó a la sonda a pasar por debajo del polo sur de Saturno, y la gravedad del planeta la escupió hacia arriba, fuera del plano de la eclíptica, con una inclinación de unos 35 grados.

Lo que costó esa decisión

En cuanto la Voyager 1 salió del plano de los planetas, Urano y Neptuno quedaron descartados para siempre. Le tocó a la Voyager 2 hacer sola ese trabajo, y sigue siendo la única nave que ha visitado los dos gigantes de hielo: Urano en 1986 y Neptuno en 1989. Casi cuarenta años después, nadie ha vuelto.

¿Mereció la pena? Los instrumentos de 1977 no atravesaron la neblina de Titán: la sonda envió una bola naranja sin detalles. Hubo que esperar a la misión Cassini y al módulo Huygens, veinticinco años después, para ver los lagos de metano que hay debajo. Pero ese desvío es también lo que puso a la Voyager 1 en la trayectoria de salida más rápida, y por eso hoy va en cabeza ella y no su gemela.

Lo que encontró por el camino

El hallazgo más grande no estaba en el plan, y lo vio una ingeniera de navegación. El 9 de marzo de 1979, Linda Morabito forzaba el brillo de una foto de Io para localizar estrellas de referencia cuando apareció una media luna difusa asomando por el borde de la luna. No era un defecto de la imagen: era una columna de material volcánico de unos 300 kilómetros de altura.

Hasta ese día, la Tierra era el único mundo del sistema solar del que se sabía que tenía volcanes activos. La Voyager 1 encontró nueve erupciones simultáneas en una luna del tamaño de la nuestra. Io resultó ser el objeto con más actividad volcánica que conocemos, amasado sin descanso por la gravedad de Júpiter como una pelota antiestrés.

Once años después llegó la otra imagen que todo el mundo recuerda. El 14 de febrero de 1990, ya sin nada que fotografiar por delante, la NASA giró la cámara hacia atrás por última vez.

Punto Azul Palido: la Tierra vista por la Voyager 1 a mas de 6.000 millones de kilometros
El «Punto Azul Pálido»: la Tierra fotografiada por la Voyager 1 desde más de 6.400 millones de kilómetros, como parte del primer retrato del sistema solar. El planeta ocupa 0,12 píxeles y cae justo dentro de un rayo de luz solar dispersada en la óptica de la cámara. — Crédito: NASA

Sesenta fotogramas para componer aquel retrato de familia. Después, la NASA apagó las cámaras para ahorrar energía. No se han vuelto a encender ni se encenderán: el software que las controlaba ya no corre en ningún ordenador en funcionamiento, y de todas formas no queda nada ahí fuera lo bastante cerca para salir en la foto.

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Se está apagando a cuatro vatios por año

La Voyager 1 no lleva paneles solares. A esta distancia serían inútiles: el Sol se ve desde allí como una estrella brillante más. La energía sale de tres generadores termoeléctricos de radioisótopos, que convierten en electricidad el calor que suelta el plutonio-238 al desintegrarse.

El problema es doble: el plutonio se agota y los termopares se degradan. En 1977 los generadores daban unos 470 vatios. Hoy quedan 217, y cada año se pierden cerca de 4 más. De ahí sale la decisión que el equipo lleva repitiendo desde los años ochenta: qué apagar para que lo demás siga vivo.

InstrumentoPara qué servíaApagado
Fotopolarímetro (PPS)Composición de superficies y anillosenero de 1980
Cámaras (ISS)Las fotos de Júpiter, Saturno y el Punto Azul Pálidofebrero de 1990
Espectrómetro infrarrojo (IRIS)Temperaturas y composición atmosféricajunio de 1998
Ciencia del plasma (PLS)Densidad y velocidad del viento solarfebrero de 2007
Radioastronomía (PRA)Emisiones de radio planetariasenero de 2008
Espectrómetro ultravioleta (UVS)Luz ultravioleta del medio interestelarabril de 2016
Rayos cósmicos (CRS)Partículas de alta energía de fuera del sistema solar25 de febrero de 2025
Partículas cargadas (LECP)Iones y electrones de baja energía, 49 años midiendo17 de abril de 2026
Magnetómetro (MAG)Campo magnético interestelarencendido
Ondas de plasma (PWS)Vibraciones del plasma interestelarencendido

El detector de ondas de plasma, uno de los dos que resisten, es precisamente el que dio la prueba definitiva de que la sonda había salido de la burbuja del Sol. En 2012 y 2013 registró las vibraciones del plasma interestelar y midió una densidad de electrones unas 40 veces mayor que la del viento solar. Ese salto marcó el cruce de la heliopausa el 25 de agosto de 2012, aunque la NASA tardó un año en anunciarlo porque quería estar segura.

¿Ha salido del sistema solar?

Depende de dónde pongas la frontera, y por eso los titulares llevan más de una década contradiciéndose.

Si el sistema solar acaba donde el viento del Sol deja de empujar, la respuesta es sí: la Voyager 1 está en el espacio interestelar desde 2012. Si el límite es la última cosa que orbita al Sol, la respuesta es un no rotundo. Ahí fuera queda la nube de Oort, la reserva de cometas que envuelve todo el sistema. La sonda tardará unos 300 años en llegar a su borde interior y unos 30.000 en cruzarla del todo.

El récord que le quitó a la Pioneer 10

La Voyager 1 no siempre fue el objeto humano más lejano. Ese título lo tenía la sonda Pioneer 10, lanzada cinco años antes. La Voyager la adelantó el 17 de febrero de 1998 y desde entonces le saca ventaja a razón de 1,6 kilómetros por segundo. La Pioneer 10 dejó de responder en 2003.

Lo que todavía no sabemos

Cuándo se apagará del todo. Las estimaciones del JPL apuntan a que hacia 2031 no quedará potencia para ningún instrumento científico, y que hacia 2036 la señal será demasiado débil para la Red del Espacio Profundo. La hidracina de los propulsores que la mantienen apuntando a la Tierra debería durar hasta 2040. Pero son cálculos: esta nave lleva 45 años superando sus propias previsiones.

Qué hay exactamente ahí fuera. Con dos instrumentos encendidos y ninguna cámara, la Voyager 1 mide muy poco de lo que atraviesa. No sabemos con detalle cómo cambia el medio interestelar a medida que se aleja, ni si se topará con estructuras que nadie espera.

Si alguien la encontrará alguna vez. Dentro de unos 40.000 años pasará a 1,6 años luz de la estrella AC+79 3888, en la constelación de la Jirafa. Es lo más cerca que estará de otro sol en un futuro previsible, y aun así es una distancia enorme. El disco de oro que lleva a bordo —115 imágenes, saludos en 55 idiomas y 90 minutos de música— seguirá legible durante unos mil millones de años, mucho después de que nuestra forma de buscar vida más allá de la Tierra haya cambiado varias veces.

Si te interesa cómo se llegó hasta aquí, el resto de las misiones que abrieron el camino explica bien de dónde sale una nave capaz de durar medio siglo.

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Preguntas frecuentes sobre la Voyager 1

¿A qué distancia está la Voyager 1 de la Tierra?

En agosto de 2026 estaba a 25.559 millones de kilómetros de la Tierra y a 25.632 millones del Sol, es decir 171,34 unidades astronómicas. La distancia a la Tierra oscila unos 300 millones de kilómetros a lo largo del año porque nuestro planeta cambia de posición en su órbita; la distancia al Sol solo crece.

¿Cuánto tarda una señal en llegar a la Voyager 1?

23 horas y 41 minutos en un solo sentido, según los datos de agosto de 2026. Eso significa que una orden y su respuesta tardan casi dos días completos. El 18 de noviembre de 2026 el trayecto de ida llegará a 24 horas exactas: un día luz.

¿Sigue funcionando la Voyager 1 en 2026?

Sí. Mantiene encendidos dos de sus diez instrumentos originales: el magnetómetro y el detector de ondas de plasma. Los otros ocho se han ido apagando para ahorrar energía, el último de ellos el detector de partículas cargadas, el 17 de abril de 2026, tras 49 años midiendo.

¿Por qué la Voyager 1 no visitó Urano ni Neptuno?

Porque la NASA prefirió acercarla a Titán, la luna de Saturno con atmósfera densa. Esa maniobra, en noviembre de 1980, la sacó del plano en el que orbitan los planetas y le cerró cualquier encuentro posterior. Urano y Neptuno quedaron para la Voyager 2, que sigue siendo la única nave que los ha visitado.

¿Ha salido la Voyager 1 del sistema solar?

Salió de la heliosfera, la burbuja que infla el viento solar, el 25 de agosto de 2012, y en ese sentido está en el espacio interestelar. Pero no ha dejado atrás la gravedad del Sol: por delante le queda la nube de Oort, que tardará unos 300 años en alcanzar y unos 30.000 en atravesar.

¿Hasta cuándo podremos hablar con la Voyager 1?

La NASA calcula que hacia 2031 no habrá potencia suficiente para ningún instrumento científico y que hacia 2036 la señal será demasiado débil para captarla desde la Tierra. El combustible que la mantiene orientada debería durar hasta 2040. Después seguirá viajando en silencio, indefinidamente.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— NASA / JPL: Voyager Mission Status (voyager.jpl.nasa.gov), datos de distancia, velocidad, potencia y estado de instrumentos a agosto de 2026

— NASA: Voyager 1 Enters Interstellar Space, anuncio del 12 de septiembre de 2013 sobre el cruce de la heliopausa

— NASA / JPL: Solar System Portrait — Earth as Pale Blue Dot, PIA00452 (14 de febrero de 1990)

— NASA: apagado del instrumento LECP de la Voyager 1, 17 de abril de 2026

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