Astronomía

Unidad astronómica, año luz y pársec: cuál usar y por qué

La unidad astronómica dejó de medirse en 2012 y pasó a ser un número fijo por decreto. Qué mide cada unidad, de dónde salen y cuándo se usa cada una.

Manuel Sánchez Ruiz Publicado el 26 de noviembre de 2023 Actualizado el 8 de septiembre de 2026 10 min de lectura
unidad de distancia en astronomía - Espacio Entrelazado
unidad de distancia en astronomía - Espacio Entrelazado
En este artículo
  1. El problema es la cantidad de ceros
  2. La unidad que dejó de medirse
  3. El año luz mide distancia, no tiempo
  4. Por qué los profesionales prefieren el pársec
  5. Los siglos que costó el primer número
  6. Las otras unidades que verás por ahí
  7. Donde la palabra «distancia» deja de funcionar
  8. Cuál usar en cada caso
  9. Preguntas frecuentes sobre las unidades de distancia
  10. ¿Cuánto mide una unidad astronómica?
  11. ¿El año luz mide tiempo o distancia?
  12. ¿Qué es un pársec y por qué se usa?
  13. ¿Por qué se fijó la unidad astronómica por definición?
  14. ¿Qué unidad se usa para las galaxias?
  15. ¿Por qué el universo observable mide más años luz que años tiene?

En 2012, la Unión Astronómica Internacional hizo algo poco habitual en ciencia: decidió que la unidad astronómica dejara de medirse. Hasta entonces era una cantidad experimental que cada generación refinaba con más decimales; desde ese año vale 149.597.870.700 metros exactos porque así se acordó, y punto. La historia de esa decisión explica bastante bien cómo funciona la unidad de distancia en astronomía: no hay una, hay varias, y cada una existe porque la anterior se quedó corta.

Lo esencial

Dentro del sistema solar: la unidad astronómica (UA), la distancia media Tierra-Sol.

Para las estrellas: el año luz, que son 63.241 UA, o el pársec, que son 3,26 años luz.

El que usan los profesionales: el pársec, aunque en divulgación gane el año luz. No es capricho: sale directamente del método de medida.

El límite: a escalas cosmológicas, «distancia» deja de tener un único significado.

El problema es la cantidad de ceros

Los kilómetros funcionan bien hasta la Luna. A partir de ahí empieza el desfile de ceros: el Sol está a 149.597.871 km, Neptuno a 4.498 millones y la estrella más cercana a 40 billones. Nadie compara mentalmente esas cifras, y en cuanto hay que operar con ellas el riesgo de equivocarse en un factor de mil es enorme.

La solución que adoptó la astronomía es la misma que usa cualquiera al medir: cambiar de regla según el objeto. Nadie mide un continente en milímetros ni un tornillo en kilómetros. Aquí hay tres reglas principales, y cada una cubre un tramo:

Las tres reglas, y para qué sirve cada una

Unidad astronómica (UA)149.597.870.700 m

La distancia media entre la Tierra y el Sol. Es la regla del sistema solar.

Neptuno: 30 UA · Cinturón de Kuiper: hasta 50 UA · Voyager 1: más de 170 UA

Año luz (al)63.241 UA

Lo que recorre la luz en un año: unos 9,46 billones de kilómetros.

Próxima Centauri: 4,25 al · Vía Láctea: 100.000 al de diámetro

Pársec (pc)3,26 años luz

Equivale a 206.265 UA. Es la unidad de los artículos científicos.

Próxima Centauri: 1,3 pc · Andrómeda: 0,77 megapársecs

Cada salto es de unos cuatro órdenes de magnitud. Se cambia de regla justo cuando la anterior empieza a producir números impronunciables.

La unidad que dejó de medirse

Durante siglos, averiguar cuánto mide la unidad astronómica fue uno de los grandes problemas de la ciencia. Se organizaron expediciones alrededor del mundo para observar tránsitos de Venus, se compararon medidas desde continentes distintos y cada campaña afinaba un poco más el número. Era una constante que se medía, y su valor iba cambiando con cada mejora instrumental.

Eso terminó en 2012. La Unión Astronómica Internacional aprobó fijarla por definición en 149.597.870.700 metros, sin incertidumbre asociada, igual que se hizo antes con la velocidad de la luz. Y la razón de fondo es elegante: con la precisión moderna, la relatividad general obliga a que el valor dependa del sistema de referencia desde el que se mide, lo que convertía en un lío tener una constante que cambiaba según quién la calculara. Fijarla por convenio elimina el problema de raíz.

Un detalle que confunde

La UA no es la distancia actual entre la Tierra y el Sol. Nuestra órbita es una elipse, así que esa distancia varía a lo largo del año entre unos 147 y unos 152 millones de kilómetros. La unidad astronómica es un valor fijo cercano a la media, no una medición en tiempo real.

El año luz mide distancia, no tiempo

Es la confusión más repetida, y el nombre no ayuda. Un año luz es una distancia: la que recorre la luz durante un año, unos 9,46 billones de kilómetros. Decir «tardó tres años luz» es como decir «tardó tres kilómetros».

Dicho eso, la unidad tiene una propiedad que ninguna otra ofrece, y es la razón de que se use tanto en divulgación: lleva el tiempo incorporado. Si una estrella está a 400 años luz, su luz salió hace cuatro siglos y la estás viendo tal y como era entonces. Mirar lejos es literalmente mirar atrás, y esa idea se transmite sola con esta unidad.

La misma lógica funciona hacia abajo. La Luna está a 1,28 segundos luz, el Sol a 8 minutos y 20 segundos, y la sonda Voyager 1 a casi un día luz. Esa forma de medir explica de golpe por qué no se puede pilotar un robot marciano en tiempo real: las órdenes tardan minutos en llegar.

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Por qué los profesionales prefieren el pársec

Si abres un artículo científico verás pársecs, no años luz, y hay un motivo práctico que casi nadie explica: el pársec sale directamente del método con que se mide la distancia, así que usarlo evita una conversión.

El nombre lo dice todo: es la contracción de «paralaje de un segundo». Un pársec es la distancia a la que estaría una estrella que mostrara un paralaje estelar de un segundo de arco. La consecuencia es que la fórmula queda reducida a su mínima expresión: la distancia en pársecs es sencillamente uno dividido entre el paralaje medido en segundos de arco. Si mides medio segundo, son dos pársecs. Con años luz habría que multiplicar por 3,26 cada vez.

Y hay un número curioso escondido ahí. Un pársec equivale a 206.265 unidades astronómicas, y esa cifra no es arbitraria: es exactamente la cantidad de segundos de arco que caben en un radián. La unidad astronómica más usada de la astronomía profesional es, en el fondo, un accidente de la trigonometría.

DistanciaEn UAEn años luzEn pársecs
Tierra-Luna0,0026AbsurdoAbsurdo
Tierra-Neptuno300,00047Absurdo
Próxima Centauri268.0004,251,30
Centro de la galaxiaImpracticable26.0008.000
Galaxia de AndrómedaImpracticable2,5 millones0,77 Mpc

La columna que se marca en verde en cada fila es la unidad que un astrónomo usaría de verdad. Y fíjate en el patrón: ninguna sirve para todo. Fuera de su tramo, cada una produce números ridículos o inmanejables. Puedes ver esas mismas distancias representadas físicamente en el sistema solar a escala.

Los siglos que costó el primer número

Vale la pena saber lo difícil que fue conseguir la primera cifra decente, porque explica por qué fijarla en 2012 fue una especie de punto final. La geometría del sistema solar se conocía bien desde Kepler: se sabía la proporción entre las órbitas de todos los planetas, es decir, cuántas veces más lejos estaba cada uno. Lo que faltaba era la escala. Se tenía el plano sin leyenda.

Bastaba medir bien una sola distancia real para calibrar todas las demás de golpe. Y el método elegido fue observar el paso de Venus por delante del Sol desde puntos muy separados del planeta: la diferencia en el trayecto aparente permite triangular. Como esos tránsitos ocurren en parejas separadas por más de un siglo, cada oportunidad movilizó expediciones a lugares remotos, con astrónomos cruzando océanos para colocarse en el sitio exacto y rezar por que no hubiera nubes ese día concreto.

Aquellas campañas fueron de las primeras operaciones científicas verdaderamente internacionales, y afinaron el valor durante generaciones. Hoy se obtiene por radar y por seguimiento de sondas con una precisión incomparable, y de ahí que la discusión pasara de «cuánto mide» a «qué número acordamos».

Las otras unidades que verás por ahí

Además de las tres grandes, la astronomía usa unidades comparativas que no miden distancia sino que toman un objeto conocido como patrón. La masa solar y el radio solar son las más habituales: decir que una estrella tiene 20 masas solares comunica mucho más que dar su masa en kilogramos.

Para las galaxias se suelen usar múltiplos del pársec: el kilopársec (mil) sirve dentro de nuestra galaxia, y el megapársec (un millón) para las distancias entre galaxias. La constante de Hubble, que mide la expansión del universo, se expresa precisamente en kilómetros por segundo y por megapársec.

Donde la palabra «distancia» deja de funcionar

Hay un punto en el que todo esto se rompe, y conviene saberlo porque explica cifras aparentemente contradictorias que verás en las noticias.

Cuando una galaxia está tan lejos que su luz ha viajado miles de millones de años, el universo se ha expandido durante ese viaje. Entonces, ¿a qué distancia está? ¿A la que estaba cuando emitió la luz? ¿A la que está ahora, mucho más lejos? ¿A los años que ha viajado la luz? Son tres respuestas distintas y todas correctas, y por eso los cosmólogos manejan varios tipos de distancia con nombres propios según lo que quieran calcular.

Ese es el motivo de que el universo observable mida unos 93.000 millones de años luz de diámetro aunque solo tenga 13.800 millones de años de antigüedad: no es una contradicción, es que se están usando dos definiciones de distancia distintas. Lo mismo pasa al describir la estructura del universo a gran escala, donde las cifras siempre van acompañadas de la precisión de a qué distancia se refieren.

Cuál usar en cada caso

La regla práctica es sencilla: usa la unidad que dé números entre uno y unos pocos miles. Kilómetros hasta la Luna, unidades astronómicas dentro del sistema solar, años luz o pársecs entre estrellas —los primeros si escribes para lectores, los segundos si escribes para colegas—, y megapársecs para galaxias.

Y una recomendación de divulgación: siempre que puedas, acompaña la cifra de una traducción. Decir que la estrella más cercana está a 4,25 años luz no significa nada para casi nadie; añadir que su luz salió hace más de cuatro años, o que una nave actual tardaría decenas de miles de años en llegar, sí. La unidad ordena el número, pero es la comparación la que lo hace comprensible. Tienes más sobre esto en la sección de astronomía.

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Preguntas frecuentes sobre las unidades de distancia

¿Cuánto mide una unidad astronómica?

149.597.870.700 metros exactos, un valor fijado por definición desde 2012 y sin incertidumbre asociada. Corresponde aproximadamente a la distancia media entre la Tierra y el Sol, aunque la distancia real varía a lo largo del año entre unos 147 y 152 millones de kilómetros porque la órbita es elíptica.

¿El año luz mide tiempo o distancia?

Distancia. Es lo que recorre la luz en un año: unos 9,46 billones de kilómetros, equivalentes a 63.241 unidades astronómicas. El nombre confunde, pero decir «tardó tres años luz» es tan incorrecto como decir «tardó tres kilómetros».

¿Qué es un pársec y por qué se usa?

La distancia a la que una estrella mostraría un paralaje de un segundo de arco: 3,26 años luz o 206.265 unidades astronómicas. Los astrónomos lo prefieren porque sale directamente del método de medida: la distancia en pársecs es uno dividido entre el paralaje en segundos de arco, sin conversiones intermedias.

¿Por qué se fijó la unidad astronómica por definición?

Porque con la precisión actual su valor dependía del sistema de referencia empleado, por efectos de la relatividad general, lo que hacía incómodo tener una constante que cambiaba según quién la calculara. En 2012 la Unión Astronómica Internacional la fijó en un número exacto, igual que se había hecho antes con la velocidad de la luz.

¿Qué unidad se usa para las galaxias?

El megapársec, un millón de pársecs, equivalente a unos 3,26 millones de años luz. Andrómeda está a 0,77 megapársecs. Dentro de nuestra propia galaxia se usa el kilopársec: el centro galáctico queda a unos 8 kilopársecs del Sol.

¿Por qué el universo observable mide más años luz que años tiene?

Porque el espacio se ha expandido mientras la luz viajaba. Se pueden dar varias distancias distintas a un mismo objeto lejano: la que tenía al emitir la luz, la que tiene ahora, o el tiempo que ha viajado esa luz. Las tres son correctas y responden a preguntas diferentes, así que a escalas cosmológicas hay que precisar siempre a cuál se refiere uno.

FUENTES Y PARA SABER MÁS

— UAI: Resolución B2 de la Asamblea General de 2012, que fija la unidad astronómica en 149.597.870.700 metros

— Definición del pársec a partir del paralaje de un segundo de arco y equivalencia con 206.265 UA

— NASA / ESA: distancias de referencia del sistema solar y de las estrellas más próximas

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